Para el nuevo plan habrá que tener terreno
sábado, 6 de abril de 2019 · 00:00
Acceso a la vivienda propia
Así lo establece el proyecto del Plan Municipal de Viviendas Círculo Cerrado que Gill envió al Concejo Deliberante para su tratamiento
Para sumarse al Plan Municipal de Viviendas Círculo Cerrado habrá que tener terreno propio.
Así lo establece el proyecto de ordenanza que el intendente Martín Gill elevó al Concejo Deliberante para su tratamiento. En principio se esperaba que concejales lo analizaran en la sesión de anteayer, pero el tema finalmente se postergó una semana.
El jefe del Ejecutivo había hablado del mismo el 1 de marzo pasado, cuando abrió el período anual de sesiones legislativas.
“A través de esta propuesta pretendemos acercar la administración municipal a los ciudadanos, pretendiendo alcanzar el anhelo de la casa propia, razón por la cual estimamos que resulta imperativo intervenir en las distintas variables que el mercado inmobiliario presenta en la ciudad, y brindar distintas oportunidades de acceso a la misma”, indicó Gill en el texto del proyecto de ordenanza.
En el mismo, consideró “imperioso tomar la iniciativa para tornar posible que distintos sectores de la ciudadanía, como el conjunto de trabajadores manuales calificados y no calificados”, puedan acceder a la vivienda. Casos en que, remarcó, “en general tienen ingresos que les permiten afrontar el pago de cuotas para la adquisición de la casa, pero con la misma generalidad no logran cumplimentar las exigencias formales que las entidades crediticias les exigen”.
Cómo será
El plan será ejecutado por el Instituto Municipal de Vivienda y una comisión que evaluará y controlará.
Será un sistema municipal cuyo patrimonio se compondrá del aporte de sus adherentes y de los recursos que ellos generen. Los aportes deberán ser depositados en cuenta corriente bancaria con afectación exclusiva a esta iniciativa.
Mediante esta propuesta, se buscará “la construcción y adjudicación de superficies edilicias a los adherentes del mismo”.
Los adherentes tendrán que pagar una cuota de inscripción, cuotas de amortización y una cuota definitiva. Esta última surgirá a partir de la adquisición del inmueble en forma definitiva, cuando se deberá abonar una “cuota mayor mensual, consecutiva y actualizable”.
Las adjudicaciones se efectuarán por sorteo y/o licitación, “siempre supeditado a la suficiencia de los fondos equivalentes al costo de los inmuebles a construir”.
Con lote
El dato principal es que los adherentes deberán aportar al proyecto el terreno donde se construirá el inmueble, libre de deudas y gravámenes, cuyo estado y superficie deberá adaptarse a las disposiciones que se fijen. Así lo establece el artículo 8 del proyecto girado por Gill al Concejo Deliberante.
En este contexto, el mandatario acaba de lanzar un concurso nacional de ideas para generar modelos de viviendas sustentables, que pretende aplicarlos principalmente a esta iniciativa.
Contexto
El nuevo programa se da en una ciudad en la que hay más de seis mil anotados en los registros municipales en busca del techo propio.
El Gobierno villamariense tiene en marcha actualmente un frente de obra con el plan Techo Digno, financiado principalmente desde el Estado nacional y que se ejecuta en barrio Evita. Por el mismo se construyen las 47 unidades que faltan para completar 250.
Por otro lado, a ritmo muy lento se llevan adelante los primeros pasos para la edificación de 22 viviendas del Eva Perón, en barrio Malvinas Argentinas. Serán sustentables, como las ocho ya entregadas mediante el mismo programa en barrio Los Olmos, seis de ellas inauguradas a fines de enero último. El Eva Perón, como se conoce, está destinado a familias en situación de emergencia.
Por su parte, para las capas medias y medias altas, el municipio implementó la tercera edición del Programa de Acceso al Suelo Urbano (PASU). En agosto pasado se sortearon los lotes, que van de 250 mil a 900 mil pesos y que se encuentran en tres loteos de zona norte (Area 158, Portal Buenos Aires y Francisco García), a un precio más bajo a los del mercado, del orden del 20% y 30% según la palabra oficial.
Se sortearon 274 terrenos. Tras eso, la instancia siguiente sentó en la mesa de negociación a desarrollistas y quienes resultaron adjudicatarios.