No hay edad para sueños lejanos

martes, 30 de abril de 2019 · 00:00
SONIA CORRADINI Es periodista y fotógrafa. Tiene 54 años. Se fue de nuestra ciudad en 2013, vivió cinco años en Milán y ahora está en Valencia, trabajando en una universidad Pese a que se fue de Villa María hace seis años y a que antes de radicarse en Valencia vivió unos cinco años en Milán, a Sonia Corradini todavía hay quienes la escuchan hablar e inmediatamente le preguntan si es cordobesa. A sus 54 años, la periodista no perdió la tonada. Ni las ganas de andar. “Recién vengo de una entrevista para un posible trabajo de fotografía para una chica argentina que tiene venta de un producto y necesita hacer una campaña”, relató a El Diario desde España. En abril de 2013, junto a su hija y con la ciudadanía bajo el brazo decidieron partir hacia Italia, donde estudió fotografía. Pero el año pasado tomó otro rumbo, atraída “un poco por el sol, un poco por la gente” de la que ella definió como “una de las ciudades más seguras de Europa”. “Acá con poco se vive, y se vive bien”, intentó resumir antes de contar sobre su trabajo. “Hace poquito empecé a trabajar en una universidad jesuita. En realidad es para una empresa que presta el servicio de cocina, limpieza y demás. Trabajo solamente 3 horas y con eso mi ingreso es bastante alto y me alcanza para vivir, alquilar, comer, tiempo de ocio, aunque parezca raro y por ahí chocante para la gente que está en Argentina”, describió y agregó: “Ahora estoy de vacaciones. Por año te corresponden 30 días, 13 en Semana Santa y 17 para Navidad”. En nuestra ciudad, su Currículum incluye pasos por la Oficina de Prensa de la Municipalidad, donde inició en 2006; la misma tarea la desempeñó posteriormente en el Concejo Deliberante “junto a Eugenia Ramos” y “después pasé a ser secretaria de Carlos de Falco, que estaba en el Concejo, y luego en el Tribunal de Cuentas”. Tras eso, renunció y decidió dejar el país: “Me vine porque quería, porque siempre quise hacerlo, pero las circunstancias no me lo permitían antes, mis hijos eran chicos y cosas que no se daban, que sí se dieron en 2013”. Con esto, demuestra que la edad no es un limitante a la hora de cumplir sueños u objetivos, que quizás haya que esperar un poco más de la cuenta el momento justo, pero que siempre llega. Sonia se explayó sobre las condiciones laborales de Valencia con las de nuestro país, que “son muy diferentes”. En ese sentido, describió que “acá hay mucha salida laboral, la gente no busca morirse en un trabajo, es muy cambiante y no se preocupan mucho por el trabajo porque saben que hacen 200 metros y consiguen otro”. “Acá la gente se queja de que no hay trabajo, de que no alcanza, de que son pobres; siempre me río y les digo que si se siguen quejando, los mando una semana a Argentina para que vean realmente lo que es eso”, bromeó. La jubilación, por ejemplo, “es algo que no me preocupa mucho”. “Me veo en un futuro muy activa, mezclo la fotografía, que me encanta, con el periodismo y viajar, que es lo que me gusta”, confesó Sonia, cuya hija quedó viviendo en Milán, adonde estudia y trabaja, y cuyo hijo está terminando la carrera de Ciencia Política en la Universidad Nacional de Villa María “y que antes de fin de año se viene con la novia a vivir acá”.