Corazón villamariense con Resistencia
domingo, 28 de abril de 2019 · 00:00
Cruz Roja Villa María asistiendo a los inundados en Chaco
Trabajaron allí cuando la cifra de evacuados se ubicaba entre 4.000 y 5.000 (ayer todavía el número de personas alejadas de su hogar superaba los 1.000). El drama social incluía dos personas muertas a causa de las mismas inundaciones. Las necesidades eran muchísimas. Pero estaban formados para dar una mano
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Los vecinos de nuestra ciudad recorriendo viviendas anegadas[/caption]
Cintia Zoi y Guillermo Céliz fueron designados y enviados por la delegación local de la Cruz Roja a la provincia del Chaco, para dar una mano en la asistencia a los damnificados por las últimas inundaciones. Intervinieron en la tercera fase del programa desarrollado por el organismo internacional en la provincia norteña, vinculada a la contención psicológica de las familias.
Se les había asignado la tarea de hacer un relevamiento en Puerto Vilela, un poblado que se había inundado en marzo. Lo hicieron durante la primera jornada y para la segunda se modificó la hoja de ruta: “Tuvimos que cambiar los planes porque ese día se inundaron tres barrios de Barranqueras: Liguria, Don Bosco y Golf Club, los tres muy carenciados”.
“La primera etapa consistió en un relevamiento de las necesidades realizado por otros voluntarios, la segunda fue la de proveer de los elementos para atender esas necesidades y finalmente nosotros brindamos el apoyo psicológico social, lo que se conoce como APS”, refirieron a El Diario.
Todo fue supervisado por tres veedores internacionales de Cruz Roja para que nada se saliera de cauce, explicaron.
Céliz indicó que la situación que tuvo ante sus ojos lo golpeó duro, aunque la preparación recibida en cursos realizados dentro de la misma Cruz Roja le permitieron sobrellevar el momento “sin que las personas a las que estaba conteniendo lo notaran”. Zoi, en tanto, consideró que pudo “amortiguar” el impacto por su condición de paramédica, que la lleva a “estar en la ambulancia viendo cosas fuertes”.
Omar Gallo, presidente de la Cruz Roja en la ciudad, señaló a este medio que “ambos miembros de la delegación están formados en el marco de una tarea silenciosa de capacitación permanente que hacemos de las puertas para adentro”.
[caption id="attachment_51393" align="alignleft" width="300"]
El villamariense Guillermo con niños en la periferia de Resistencia[/caption]
“De las puertas para afuera se conocen los cursos de RCP que dictamos en diferentes instituciones o la asistencia brindada recientemente a nuestros inundados de barrio La Calera, que estaban alojados en el centro vecinal de barrio Almirante Brown”, agregó.
En el marco de esas capacitaciones, Cintia y Guillermo fueron preparados para tareas como la que realizaron en la periferia de Resistencia.
Dicen estar “satisfechos por el trabajo realizado”, aunque les hubiera gustado “poder dar más de ellos, ya que las necesidades son totales”.
“La gente no tiene casi nada y no quiere dejar la vivienda para que no le roben”, comentó ella.
“No nos damos cuenta, pero en Villa María estamos tocados con una varita y tenemos todo lo que a ellos les está faltando”, completó él.
Los vecinos de nuestra ciudad recorriendo viviendas anegadas[/caption]
Cintia Zoi y Guillermo Céliz fueron designados y enviados por la delegación local de la Cruz Roja a la provincia del Chaco, para dar una mano en la asistencia a los damnificados por las últimas inundaciones. Intervinieron en la tercera fase del programa desarrollado por el organismo internacional en la provincia norteña, vinculada a la contención psicológica de las familias.
Se les había asignado la tarea de hacer un relevamiento en Puerto Vilela, un poblado que se había inundado en marzo. Lo hicieron durante la primera jornada y para la segunda se modificó la hoja de ruta: “Tuvimos que cambiar los planes porque ese día se inundaron tres barrios de Barranqueras: Liguria, Don Bosco y Golf Club, los tres muy carenciados”.
“La primera etapa consistió en un relevamiento de las necesidades realizado por otros voluntarios, la segunda fue la de proveer de los elementos para atender esas necesidades y finalmente nosotros brindamos el apoyo psicológico social, lo que se conoce como APS”, refirieron a El Diario.
Todo fue supervisado por tres veedores internacionales de Cruz Roja para que nada se saliera de cauce, explicaron.
Céliz indicó que la situación que tuvo ante sus ojos lo golpeó duro, aunque la preparación recibida en cursos realizados dentro de la misma Cruz Roja le permitieron sobrellevar el momento “sin que las personas a las que estaba conteniendo lo notaran”. Zoi, en tanto, consideró que pudo “amortiguar” el impacto por su condición de paramédica, que la lleva a “estar en la ambulancia viendo cosas fuertes”.
Omar Gallo, presidente de la Cruz Roja en la ciudad, señaló a este medio que “ambos miembros de la delegación están formados en el marco de una tarea silenciosa de capacitación permanente que hacemos de las puertas para adentro”.
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El villamariense Guillermo con niños en la periferia de Resistencia[/caption]
“De las puertas para afuera se conocen los cursos de RCP que dictamos en diferentes instituciones o la asistencia brindada recientemente a nuestros inundados de barrio La Calera, que estaban alojados en el centro vecinal de barrio Almirante Brown”, agregó.
En el marco de esas capacitaciones, Cintia y Guillermo fueron preparados para tareas como la que realizaron en la periferia de Resistencia.
Dicen estar “satisfechos por el trabajo realizado”, aunque les hubiera gustado “poder dar más de ellos, ya que las necesidades son totales”.
“La gente no tiene casi nada y no quiere dejar la vivienda para que no le roben”, comentó ella.
“No nos damos cuenta, pero en Villa María estamos tocados con una varita y tenemos todo lo que a ellos les está faltando”, completó él.