Ante el agravamiento de la crisis, Gill alertó sobre el impacto en el municipio
viernes, 26 de abril de 2019 · 00:00
“Es imposible ser una isla en medio de un desierto donde está pasando un tsunami”, dijo a El Diario
El mandatario expresó que pareciera que desde el Gobierno nacional “no se alcanzara a advertir la magnitud ni la responsabilidad que se tiene, ya directa”
“Es imposible ser una isla en medio de un desierto donde está pasando un tsunami; salpicar, salpica”.
La frase pertenece al intendente Martín Gill, en un tramo de una entrevista que dio ayer a El Diario al ser consultado sobre la gravedad de la crisis socioeconómica argentina, y cómo incide en el municipio.
“Se está profundizando un camino que venimos viendo y sin respuestas efectivas y profundas del Gobierno nacional. Las últimas medidas generaron mucha expectativa y no estuvieron a la altura de la gravedad de la problemática”, sostuvo el mandatario.
“Ojalá el equipo económico pueda acertar en las medidas porque todo el sector público y privado, las familias fundamentalmente, se encuentran en situación de alerta frente a un contexto económico muy pero muy complejo”, expresó.
Preguntado sobre las medidas anunciadas por el Gobierno de Mauricio Macri la semana pasada, Gill evaluó que “no fueron suficientes”. “Uno las ve con buenas intenciones, pero duda de la efectividad”, agregó.
“Leí en El Diario el análisis de distintos referentes sobre ese tema y había un denominador común, lo que se advirtió en el sentir del conjunto de la comunidad casi simultáneamente a los anuncios, independientemente de las formas y otras cuestiones”, analizó. “Es como que no se alcanzara a advertir la magnitud ni la responsabilidad que se tiene, ya directa, independientemenete de factores crónicos que puede haber en la economía nacional”, aseveró.
Y habló de responsabilidad directa “al haber profundizado esos indicadores y estar al borde de una situación que ojalá no se transforme en una espiral que se profundice”.
“El trabajo, la movilidad económica, la estabilidad, los emprendimientos, la obra pública, la creación del trabajo, requieren de una economía distinta, no de que siempre seamos los últimos del grado”, advirtió.
Ante preguntas de este medio, el jefe del Ejecutivo dijo que este cuadro nacional “impacta en todo el sector público, en las economías provinciales y en la totalidad de los municipios”. “Podría decir que es inversamente proporcional, el mayor impacto se da en municipios, luego en provincia y Nación”, consideró. “Impacta más gravemente en espacios locales”, alertó.
El Estado local había diseñado medidas en el segundo tramo del año pasado precisamente por el agravamiento de la economía argentina. “Nos permitieron transitar desde agosto o septiembre sin dificultades, pero eran las últimas instancias que uno podía hacer”, admitió ayer el intendente.
“Hacemos un enorme esfuerzo para no paralizar la obra pública, no afectar ninguno de los servicios, seguir prestando actividades, pero indudablemente que la realidad resulta muy compleja”, afirmó.
En este marco, expresó que viene “hablando con los intendentes de todos los espacios” y que comparten “mucha preocupación” por este escenario.
“Contamos con el apoyo del Gobierno provincial en la promoción de un conjunto de medidas que articulamos y que nos permite ir dando respuestas, pero las realidades se tornan complejas”, alertó. No obstante, dijo que “aún así Córdoba se encuentra fuerte y también nuestro municipio”.
Consultado sobre la incidencia en la recaudación local, apuntó que se hizo “enorme esfuerzo” pero aclaró que “si no se revierte, tarde o temprano van a existir impactos tanto en los órdenes provinciales como en los municipales”, porque “es imposible ser una isla en medio de un desierto donde está pasando un tsunami”.
“Estamos logrando que la ciudad siga progresando en un contexto muy desfavorable. La localidad tiene enormes potenciales que otras localidades no y por eso se permite ese desarrollo”, interpretó.