Con el dinero de un juicio, donó un equipo médico al Pasteur
jueves, 25 de abril de 2019 · 00:00
Su madre murió a causa de una mala praxis del sector privado y decidió aportar a la salud pública
Donaron ayer al Pasteur un equipo que permite sellar heridas mientras se opera. El gesto generoso fue de una vecina, que de esta manera cierra un círculo de dolor originado tras la muerte de su madre
Hace 17 años, Eva Ramos falleció como consecuencia de una hepatitis originada por un medicamento que erróneamente le prescribieron. Su hija, Anité Ferrari, empezó a desandar un duro camino para reclamar justicia, iniciando acciones por mala praxis a los que intervinieron en esa fatal práctica médica.
Anité, con el dinero que percibió tras el juicio tenía al menos dos caminos. Uno era usar esa plata para disfrutarla en lo que quisiera; el otro, aportarla a la comunidad. Y ese fue el camino que eligió.
La donación se concretó ayer, cuando la mujer llegó al Hospital con un sellador vascular de última generación para dejarlo en manos de las autoridades del Pasteur.
En diálogo con El Diario, Anité repasó esa historia de 17 años de lucha. “El juicio se inició a poco de morir mi madre y el 31 de julio de 2017 salió la sentencia a nuestro favor firmada por el juez Alberto Domenech. Después de eso, la contraparte apeló y la Cámara decidió ofrecer la oportunidad de arreglarlo en una mediación”.
“Como en realidad sé que ninguna plata me devuelve la vida de mi madre, no iba a pelear por dinero. Me bastaba la sentencia que deja en claro que hubo una mala praxis”, dijo.
Cuando cobró el dinero acordado en mediación pensó en los que estuvieron cerca en los momentos más difíciles. “Mi mamá pagaba dos o tres servicios de ambulancia, pero cuando la necesitamos un día, no había ninguna. El Hospital público tuvo el gesto de prestar su ambulancia y pudimos trasladarla a Córdoba. Entonces, cuando cobré el juicio pensé en comprar algo para agradecer ese gesto”, dijo.
Era dar gracias al Hospital Pasteur, pero también a las personas que intervinieron. Particularmente a un médico, Carlos García, que generosamente fue del centro público de salud a evaluar el estado de Eva, que estaba internada en una clínica privada. Y también a la enfermera Estela Giménez, que ese día había hecho dos viajes en ambulancia desde Villa María a Córdoba capital llevando a enfermos graves y fuera de su horario hizo el tercero, con la mamá de Anité.
[caption id="attachment_51051" align="aligncenter" width="709"]
Una mala praxis le causó la muerte a la madre de Anité Ferrari. La mujer ganó el juicio y utilizó el dinero para comprar el aparato de alta tecnología. Los demandados fueron profesionales y organizaciones de la salud privada de la ciudad[/caption]
“¿Qué necesitan?”
Esa necesidad de agradecer se tradujo en una comunicación telefónica con las autoridades del Hospital Pasteur, que recibieron esa pregunta soñada para quien trabaja con recursos siempre escasos: “¿Qué necesitan? Háganme una lista”, les dijo Ferrari. La hicieron y entre los equipos médicos soñados estaba el sellador vascular, que permite “ser utilizado en las operaciones tradicionales o en las videolaparoscópicas. Va cortando y a la vez, coagulando. Entonces el paciente no pierde sangre y la recuperación en lugar de ser de 15 días es de dos”, informó Anité.
Un detalle: el Pasteur es el primer hospital público de la provincia de Córdoba en contar con este elemento de última tecnología.
Así fue que llegó una mujer que nada tiene que ver con la medicina a comprar un sellador vascular a JCP Insumos Médicos. “Les conté la historia y ellos resignaron parte de sus ganancias para que yo llegue a comprar el aparato y le sumaron una donación de unas pinzas especiales que van con el equipo”, relató.
“Esto es un cierre de un largo y doloroso camino. Y a la vez es una caricia al alma. Me acompañan compañeras del secundario, de la Universidad, mi tía Ema Ramos de Berra, que tiene 87 años. Y bueno, todos los afectos. Esto es transformar el dolor en amor, en agradecimiento, porque realmente es lo que nos sana. Podría haberme quedado en el resentimiento por lo que pasó o pensarlo desde el amor. Y creo que mi mamá también hubiera elegido este camino. Por eso hoy te digo sin dudar que es uno de los días más felices de mi vida”, concluyó.
Una mala praxis le causó la muerte a la madre de Anité Ferrari. La mujer ganó el juicio y utilizó el dinero para comprar el aparato de alta tecnología. Los demandados fueron profesionales y organizaciones de la salud privada de la ciudad[/caption]
“¿Qué necesitan?”
Esa necesidad de agradecer se tradujo en una comunicación telefónica con las autoridades del Hospital Pasteur, que recibieron esa pregunta soñada para quien trabaja con recursos siempre escasos: “¿Qué necesitan? Háganme una lista”, les dijo Ferrari. La hicieron y entre los equipos médicos soñados estaba el sellador vascular, que permite “ser utilizado en las operaciones tradicionales o en las videolaparoscópicas. Va cortando y a la vez, coagulando. Entonces el paciente no pierde sangre y la recuperación en lugar de ser de 15 días es de dos”, informó Anité.
Un detalle: el Pasteur es el primer hospital público de la provincia de Córdoba en contar con este elemento de última tecnología.
Así fue que llegó una mujer que nada tiene que ver con la medicina a comprar un sellador vascular a JCP Insumos Médicos. “Les conté la historia y ellos resignaron parte de sus ganancias para que yo llegue a comprar el aparato y le sumaron una donación de unas pinzas especiales que van con el equipo”, relató.
“Esto es un cierre de un largo y doloroso camino. Y a la vez es una caricia al alma. Me acompañan compañeras del secundario, de la Universidad, mi tía Ema Ramos de Berra, que tiene 87 años. Y bueno, todos los afectos. Esto es transformar el dolor en amor, en agradecimiento, porque realmente es lo que nos sana. Podría haberme quedado en el resentimiento por lo que pasó o pensarlo desde el amor. Y creo que mi mamá también hubiera elegido este camino. Por eso hoy te digo sin dudar que es uno de los días más felices de mi vida”, concluyó.