Fuego en geriátrico sin habilitar
domingo, 21 de abril de 2019 · 00:00
Incendio en el Hogar Vida Plena - Dormían ocho abuelos en el lugar
“Para el municipio era una casa de familia”. El geriátrico no contaba con la habilitación correspondiente ni estaba inscripto en la Municipalidad, aunque ya le habían solicitado “el desalojo del lugar”
"A las 12.30 me llamó la empleada y me dijo que había luz en las piecitas de atrás, y de pronto gritó fuego".
Esa conversación telefónica alertó a Matías, que en pocos minutos llegó al lugar y tomó "un matafuegos para tratar de sofocar las llamas", a la vez que la misma empleada y Andrea llamaron a Bomberos Voluntarios. De inmediato una dotación de servidores se hizo presente en el domicilio de calle Rucci 270, ingresó y comenzó a trabajar sobre "un fuego generalizado" en dos habitaciones de la parte de atrás de una vivienda. Aparentemente, a esa hora y con la premisa de combatir las llamas, parecía un lavadero y depósito. También, todo indica que se trató de una precaria instalación eléctrica que desató un cortocircuito y con proximidad a material combustible desató el incendio.
[caption id="attachment_50500" align="alignleft" width="300"]
Los daños a la vista, solo resultaron materiales[/caption]
La propietaria del lugar, Andrea Lanzone, contó a un cronista de El Diario los pasos que se fueron dando en la primera hora de la madrugada de ayer, desde la llamada de esa trabajadora, la corrida de su pareja, la labor de bomberos, lo material destruido y el estado de los "abuelos" que estaban en este geriátrico Hogar Vida Plena".
Las habitaciones
En primer lugar, Lanzone explicó que las dos habitaciones afectadas por el incendio no se comunican con la edificación donde funciona el geriátrico. En uno de los patios "quedaron destruidos un lavarropas y una cocina nuevos, que estaban para ser instalados". También había un ventilador usado y bolsos, cajas con ropa y otras cosas en desuso.
"Cuando la empleada me dijo que había luz, no podía creer. Enseguida gritó fuego", reiteró Lanzone. Y ratificó que "esa estructura que se prendió fuego está aislada del hogar geriátrico".
Dijo, además, que "enseguida nos movilizamos toda la familia. Llegamos acá y nos dijeron que tendríamos que trasladar a los ocho abuelos, pero estaban Seguridad Ciudadana, Bomberos y la Policía. Ya habíamos dispuesto todos los autos, pero al ratito nos dijeron que los iban a llevar al Hospital Pasteur en ambulancias".
"Mucho monóxido"
De hecho, el jefe del Cuerpo de Bomberos, Gustavo Nicola, confirmó que concretaron el traslado al nosocomio en siete ambulancias, cinco de esa entidad y dos del 107.
"Recibimos la llamada cerca de la 1 de la madrugada. Asistieron una dotación y cuando el personal llegó al lugar nos encontramos con fuego generalizado en dos habitaciones posteriores de la propiedad", explicó Nicola. Describió que se trataba de "un geriátrico con ocho abuelos", aunque "esa edificación no estaba conectada". "Al evaluar la situación, sin embargo, notamos que había mucho monóxido de carbono en el ambiente y se decidió el traslado al Hospital Regional Pasteur, con colaboración del 107 (para el servicio de traslado), hasta que un familiar o responsable los retire", apuntó la autoridad bomberil. En las primeras horas de la mañana de ayer, los ocho abuelos ya habían abandonado el centro de salud.
Detalló que "se evacuó rápido, siguiendo el protocolo, no habiendo ninguna de las personas afectadas (por inhalación de monóxido de carbono, como sucede en muchos de estos eventos) y en 20 minutos ya estaba toda resuelta la situación".
Nicola precisó que los abuelos alojados "estaban todos durmiendo", en tanto "la gente del traslado se encargó del cuidado". "Fue todo muy tranquilo, sin sobresaltos", agregó.
Se trasladan
"Acá no volvemos. Nos íbamos esta semana...", indicó Lanzone, porque tenían previsto mudarse en los próximos días.
Dijo al respecto: "La Municipalidad no nos permite madera en las instalaciones", y señaló una galería y pasillo con ese material de cielorraso.
"Hace 15 días Rugepresa nos indicó que teníamos que cerrar el lugar", admitió Lanzone. En tanto, explicó: "Es imposible afrontar muchas situaciones, porque tenemos abuelos que están alojados y cuidados con la jubilación mínima. Acá cobramos eso, alrededor de 9 mil pesos, tenemos vocación por lo que hacemos".
"Hace de los 18 años que me dedico a la geriatría, primero en mi ciudad, Bell Ville. Mi idea es trabajar para hacer un hogar comunitario", dijo la joven paramédica de 28 años.
"Por ahí digo basta, pero no puedo... porque la familia me apoya y alienta a seguir con lo que hago y la otra son los abuelos, porque uno se encariña", aseguró emocionada.
Por último, Lanzone planteó que “son necesarios lugares donde los abuelos sean cuidados sin tan altos costos, porque lamentablemente lo público está colapsado”.
No registrado
Valeria Suárez, titular de Inspección General del municipio villamariense, afirmó que "no está registrado ni en la Municipalidad ni por Rugepresa". Explicó que Rugepresa "es el Registro de Unidades de Gestión de Prestaciones de Salud y el área de competencia para el control y cuidado de la salud, del Ministerio de Salud de la provincia. Ese es el organismo de control y habilitación de geriátricos. Las municipalidades solo habilitan la actividad comercial". Remarcó que en este caso particular, "no estaba inscripto", y que "en abril se le había intimado al desalojo del lugar".
Sostuvo que no se realizaron inspecciones en las instalaciones, ya que "no estaba declarado y para el municipio era una casa de familia".
"Si se supone una actividad (no declarada), se lo intima a que se inscriba", insistió Suárez, sobre la tramitación necesaria para la habilitación en Rugepresa y en la Municipalidad.
"Ahora esperamos que resuelva la Justicia", deslizó. También mencionó que "con colaboración de Bomberos se trasladaron las personas y se le solicitó a familiares que los retiren. Siempre hay un responsable familiar sobre el adulto mayor.
Por eso es importante ver si el lugar donde se alojan a los adultos mayores reúne las condiciones necesarias".
"A las 12.30 me llamó la empleada y me dijo que había luz en las piecitas de atrás, y de pronto gritó fuego".
Esa conversación telefónica alertó a Matías, que en pocos minutos llegó al lugar y tomó "un matafuegos para tratar de sofocar las llamas", a la vez que la misma empleada y Andrea llamaron a Bomberos Voluntarios. De inmediato una dotación de servidores se hizo presente en el domicilio de calle Rucci 270, ingresó y comenzó a trabajar sobre "un fuego generalizado" en dos habitaciones de la parte de atrás de una vivienda. Aparentemente, a esa hora y con la premisa de combatir las llamas, parecía un lavadero y depósito. También, todo indica que se trató de una precaria instalación eléctrica que desató un cortocircuito y con proximidad a material combustible desató el incendio.
[caption id="attachment_50500" align="alignleft" width="300"]
Los daños a la vista, solo resultaron materiales[/caption]
La propietaria del lugar, Andrea Lanzone, contó a un cronista de El Diario los pasos que se fueron dando en la primera hora de la madrugada de ayer, desde la llamada de esa trabajadora, la corrida de su pareja, la labor de bomberos, lo material destruido y el estado de los "abuelos" que estaban en este geriátrico Hogar Vida Plena".
Las habitaciones
En primer lugar, Lanzone explicó que las dos habitaciones afectadas por el incendio no se comunican con la edificación donde funciona el geriátrico. En uno de los patios "quedaron destruidos un lavarropas y una cocina nuevos, que estaban para ser instalados". También había un ventilador usado y bolsos, cajas con ropa y otras cosas en desuso.
"Cuando la empleada me dijo que había luz, no podía creer. Enseguida gritó fuego", reiteró Lanzone. Y ratificó que "esa estructura que se prendió fuego está aislada del hogar geriátrico".
Dijo, además, que "enseguida nos movilizamos toda la familia. Llegamos acá y nos dijeron que tendríamos que trasladar a los ocho abuelos, pero estaban Seguridad Ciudadana, Bomberos y la Policía. Ya habíamos dispuesto todos los autos, pero al ratito nos dijeron que los iban a llevar al Hospital Pasteur en ambulancias".
"Mucho monóxido"
De hecho, el jefe del Cuerpo de Bomberos, Gustavo Nicola, confirmó que concretaron el traslado al nosocomio en siete ambulancias, cinco de esa entidad y dos del 107.
"Recibimos la llamada cerca de la 1 de la madrugada. Asistieron una dotación y cuando el personal llegó al lugar nos encontramos con fuego generalizado en dos habitaciones posteriores de la propiedad", explicó Nicola. Describió que se trataba de "un geriátrico con ocho abuelos", aunque "esa edificación no estaba conectada". "Al evaluar la situación, sin embargo, notamos que había mucho monóxido de carbono en el ambiente y se decidió el traslado al Hospital Regional Pasteur, con colaboración del 107 (para el servicio de traslado), hasta que un familiar o responsable los retire", apuntó la autoridad bomberil. En las primeras horas de la mañana de ayer, los ocho abuelos ya habían abandonado el centro de salud.
Detalló que "se evacuó rápido, siguiendo el protocolo, no habiendo ninguna de las personas afectadas (por inhalación de monóxido de carbono, como sucede en muchos de estos eventos) y en 20 minutos ya estaba toda resuelta la situación".
Nicola precisó que los abuelos alojados "estaban todos durmiendo", en tanto "la gente del traslado se encargó del cuidado". "Fue todo muy tranquilo, sin sobresaltos", agregó.
Se trasladan
"Acá no volvemos. Nos íbamos esta semana...", indicó Lanzone, porque tenían previsto mudarse en los próximos días.
Dijo al respecto: "La Municipalidad no nos permite madera en las instalaciones", y señaló una galería y pasillo con ese material de cielorraso.
"Hace 15 días Rugepresa nos indicó que teníamos que cerrar el lugar", admitió Lanzone. En tanto, explicó: "Es imposible afrontar muchas situaciones, porque tenemos abuelos que están alojados y cuidados con la jubilación mínima. Acá cobramos eso, alrededor de 9 mil pesos, tenemos vocación por lo que hacemos".
"Hace de los 18 años que me dedico a la geriatría, primero en mi ciudad, Bell Ville. Mi idea es trabajar para hacer un hogar comunitario", dijo la joven paramédica de 28 años.
"Por ahí digo basta, pero no puedo... porque la familia me apoya y alienta a seguir con lo que hago y la otra son los abuelos, porque uno se encariña", aseguró emocionada.
Por último, Lanzone planteó que “son necesarios lugares donde los abuelos sean cuidados sin tan altos costos, porque lamentablemente lo público está colapsado”.
No registrado
Valeria Suárez, titular de Inspección General del municipio villamariense, afirmó que "no está registrado ni en la Municipalidad ni por Rugepresa". Explicó que Rugepresa "es el Registro de Unidades de Gestión de Prestaciones de Salud y el área de competencia para el control y cuidado de la salud, del Ministerio de Salud de la provincia. Ese es el organismo de control y habilitación de geriátricos. Las municipalidades solo habilitan la actividad comercial". Remarcó que en este caso particular, "no estaba inscripto", y que "en abril se le había intimado al desalojo del lugar".
Sostuvo que no se realizaron inspecciones en las instalaciones, ya que "no estaba declarado y para el municipio era una casa de familia".
"Si se supone una actividad (no declarada), se lo intima a que se inscriba", insistió Suárez, sobre la tramitación necesaria para la habilitación en Rugepresa y en la Municipalidad.
"Ahora esperamos que resuelva la Justicia", deslizó. También mencionó que "con colaboración de Bomberos se trasladaron las personas y se le solicitó a familiares que los retiren. Siempre hay un responsable familiar sobre el adulto mayor.
Por eso es importante ver si el lugar donde se alojan a los adultos mayores reúne las condiciones necesarias".