Reclamo de una mamá que hace cuatro meses espera por su hijo

jueves, 11 de abril de 2019 · 00:00
Un niño villamariense fue llevado a Santa Fe por su padre y la familia materna no logra que lo restituya al hogar Con la excusa de unas “vacaciones”, el papá de un niño se lo llevó a la provincia de Santa Fe a mediados de diciembre y todavía no logran que lo restituya Hay un niño criado en esta ciudad que no pudo empezar el segundo grado en la escuela Agustín Alvarez, donde inició su vida académica desde el Jardín de Infantes. ¿La razón? Fue llevado por su padre a pasar las “vacaciones” a mediados de diciembre del año pasado y no lo trajo más de regreso a su hogar nunca más. Valeria Fonseca, la mamá del niño, junto a sus padres y hermanas, recibió a El Diario en su casa del barrio Ameghino. “Mi hijo tiene siete años, hace cuatro meses que no está con nosotros, en su casa, en su escuela y ya no sé a quién recurrir para que él vuelva a casa”, dijo. Cabe señalar que ya tiene una orden judicial emanada por la Justicia de Villa María, en la que disponen la restitución del niño. Pero el ex no cumple.   Cuota alimentaria Valeria conoció años atrás al hombre de Cañada de Gómez e iniciaron un proyecto de vida en común. El embarazo del pequeño que hoy tiene siete años fue complicado. “Nació prematuro y los primeros meses tuvo muchos problemas de salud”, recordó. Eso hizo que toda la familia estuviera atenta al pequeño y que fuera el mimado del numeroso grupo. Mientras los meses transcurrían en esa ciudad santafesina, Valeria no soportaba el mal trato psicológico al que la sometía quien ahora es su ex. “Tenía expresiones racistas”, apuntó Marcelo, el padre de Valeria, al señalar algunas de las palabras y gestos que mellaban la estima de la mujer. Esa situación la impulsó a tomar la decisión de separarse y de regresar con su pequeño hijo a Villa María. “La separación fue de común acuerdo”, señaló. Retomó su vida trabajando como peluquera en su casa y limpiando oficinas; a la par que criaba a su hijo y a la pequeña que nació después y que hoy tiene 10 meses. “El me pasaba 600 pesos en concepto de cuota alimentaria. Yo lo hablé para que la aumentara en noviembre, explicándole los gastos que tenía el niño”, dijo. “Para que no perdiera contacto con su padre, yo lo llevaba en colectivo a verlo. Obviamente que no me alcanzaba la cuota para pagar los pasajes”, agregó. En diciembre, cuando el pequeño terminó su primer grado; el papá vino a buscarlo para pasar sus vacaciones en Cañada de Gómez. “Siempre hablábamos y tratábamos de ponernos de acuerdo. Como el año pasado estuvo las dos fiestas conmigo, acordamos que este año iba a pasarlas con él y que a mediados de enero lo traería de regreso”, relató. Pero eso nunca sucedió.   Incumplimiento Llegó el día en que el papá debía restituir al niño a su hogar, pero pidió una semana más y luego otra; hasta que un día, por teléfono, Valeria se enteró que su ex estaba reclamando judicialmente la tenencia. “No sabía qué hacer”, planteó. Los recursos escasos dificultan la posibilidad de conseguir un abogado y llevar el problema a la Justicia. Como pudo y con el apoyo férreo de los papás y de las hermanas, decidió presentar la denuncia en Villa María y viajar a Cañada de Gómez a buscar al niño. “Primero fui a la Policía de allá y pedí que me acompañaran, pero no lo hicieron”, relató. El momento fue atroz. En la puerta de la casa de quien fue su suegra -dado que él no tiene domicilio fijo- primero le negó el encuentro, después pidió que ingresara a la casa a lo que ella se negó y finalmente, el niño corrió por el pasillo para abrazar a su madre. “Ahí le pregunto: ¿Te querés venir a casa con mami? ‘Sí’, me contestó. Y ahí fue cuando el padre me empujó, tironeó del nene y lo hizo entrar a la casa y volvieron a encerrarse. Terminamos en la Policía y él nos denunció a nosotros -estaba con los padres y la hija más chica- por una supuesta agresión. Fue un mal momento que no hubiera querido que viviera mi hijo. Me lo arrancó de los brazos y encima me denunció”, relató. Eso fue el 26 de febrero, jornada en la que debieron regresar a Villa María con las manos vacías. Pero no bajaron los brazos e intensificaron el reclamo en la Justicia local. “Es todo muy complicado. La Justicia me apoyó y después de presentar mil papeles que demuestran que la vida de mi hijo transcurrió en esta ciudad, la jueza Civil María Alejandra Garay ordenó al padre que restituya al niño. Esto fue a principios de marzo, pero aún no logramos que cumpla esa orden”, planteó. Actualmente, el papá del niño está procurando que el tema judicial se dirima en la provincia de?Santa Fe, lo que complicaría aún más la situación de la mamá. Mientras Valeria amamanta a la pequeña, no puede evitar llorar cuando se refiere al contacto que tiene actualmente con su hijo. “Es por teléfono, con altavoz, con el padre escuchando”, dijo. En Cañada de Gómez, el padre lo inscribió en una escuela aduciendo que “había perdido la documentación” y como obviamente no pudo cumplir con los plazos para entregar la papelería que acredita la identidad y la aprobación del primer grado, hoy mi hijo no está escolarizado”. “Tiene que estar en su casa, con su mamá, su hermanita, sus tías, sus abuelos. El tiene que estar en su escuela. Yo sé que la Justicia me da la razón, pero los tiempos que tienen no son los justos. Hace cuatro meses que el padre se llevó a mi hijo, que lo raptó, para decirlo claramente, y todavía no se puede hacer nada”, dijo. Todavía le resuena la pregunta que su hijo le hace por teléfono: “Ma... tengo todavía mi cama armada”. Y ella quiere contarle que sí, aunque todavía no puede.