A pesar de todo, nosotros lo celebramos con todos

lunes, 1 de abril de 2019 · 00:00
Estamos de cumpleaños por El Diario y por La Revista En la gran casa de Periodistas Argentinos 466 estamos de fiesta. No es para menos, dos de nuestros hijos dilectos cumplen un año más en su derrotero de servicio, con la premisa de siempre: mostrar una visión local y comprometida de la realidad Celebramos nuestros primeros 35 años. Los celebramos quienes hacemos y quienes hicieron El Diario del centro del país. Y también es un festejo compartido con nuestros lectores, los de Villa María, los de las poblaciones a las que llegamos en la edición de papel, y los de lejanos puntos del planeta a través del formato online. Y nos animamos a decir que aún quienes no son nuestros lectores también deberían ser parte de la celebración, porque con nuestro aporte a la libertad de expresión ayudamos a luchar por una sociedad mejor. Es un día particular este 1 de abril de 2019, además porque nuestra iniciativa editorial más reciente, La Revista del centro del país, ha llegado a su primer año de publicación y se suma así a las diferentes facetas de la labor de Cooperativa de Trabajo Comunicar. Adaptándonos a los nuevos tiempos, agregamos paulatinamente más canales de servicio a la comunidad: al veterano periódico de papel prensa, le sumamos en el año 2000 la versión web, y posteriormente perfiles en las redes sociales, colores que también enriquecieron nuestras tiradas en papel. Como servicios complementarios, pusimos a disposición de personas y empresas las simpáticas ediciones privadas para conmemorar eventos familiares y también la posibilidad de plasmar a todo color folletos, boletas electorales y publicaciones periodísticas para una amplia región. Pero no solo nos esmeramos en crecer como empresa de economía social, sino que hicimos, hacemos y haremos un enorme esfuerzo para estar al lado de los que más nos necesitan: los que trabajan y los que perdieron el trabajo, los que reclaman por una mejor calidad de vida en su barrio, los que aspiran a un pleno ejercicio del derecho a la salud, del derecho a educarse, a su identidad sexual, en contra de la discriminación en cualesquiera de sus formas. Este medio de comunicación no reniega de su compromiso social. Por el contrario, ha sido expreso partícipe de trascendentes campañas de la comunidad y ha apoyado en variadas formas a instituciones de bien público. Porque seguimos siendo precisamente eso, un medio de comunicación social, ajeno a todo holding empresario que priorice sus contactos con el poder de turno a la verdad, por relativa que ésta sea. Ajeno también a operaciones partidarias para denostar o ensalzar a algún personaje del momento. Cuidando, en cambio, nuestro valor más preciado, la credibilidad, que nos ha permitido permanecer como nunca antes lo pudo hacer una publicación diaria en Villa María. Por sus salas y pasillos circulan y circularon destacados intelectuales, artistas y trabajadores de prensa. Tal el caso de Bernardino Calvo, Raúl Angel José, Oscar Garat, Rubén Rüedi, Primo Belletti, Jorge Torriglia, Guillermo Fiesta, Carlos Días Barraza, Angel Diego Márquez, Monky, Nino Menardo, Vilma Perrachione, el “Negro Zeta” y “Hombre de Piedra”, por citar solo a algunos que ya no están entre nosotros. Junto a ellos, malogrados lectores de fierro como Rodolfo Ghezzi, Daniel Baysre u Horacio Cabezas, que supieron reconocer en nuestra labor una identidad villamariense con la frente bien alta. Ser parte de un emprendimiento colectivo en la Argentina, se sabe, es lo mismo que decir que se está en la lucha permanente. Así lo entendemos y lo practicamos quienes hacemos El Diario, testigo y víctima de hiperinflaciones, corralitos y hasta del incendio de su planta impresora, en 2005. Con profunda preocupación, tememos estar viviendo los momentos preliminares de una de las catástrofes sociales que vivió la Argentina reciente. Con la vocación de mantener viva nuestra tradición periodística, y al mismo tiempo pronunciar el lenguaje tecnológico que diseña el mundo actual, saludamos y abrazamos, pese a todo y con renovada fuerza, a los numerosos amigos que apuestan a la lectura de nuestras páginas como parte de sus hábitos cotidianos. También les agradecemos por confiar en nuestra honestidad intelectual, más allá de las fallas que muy oportunamente nos señalan.   Cooperativa de Trabajo Comunicar Ltda.