El barrio Palermo se rebela en contra de un gran edificio en construcción
domingo, 31 de marzo de 2019 · 00:00
Las primeras notas presentadas en la Municipalidad y el Concejo Deliberante denotan preocupación y están firmadas por las autoridades del centro vecinal. Todas las que siguieron después están avaladas por decenas de vecinos (algunas llevan más de 100 firmas). Creen que la edificación en cuestión excede la altura estipulada para zona residencial, modificará las características arquitectónicas de ese sector de la ciudad y pondrá en riesgo servicios públicos como el de cloacas, entre otras cuestiones
El abultado expediente con el que llegaron los vecinos de barrio Palermo a El Diario comienza con una nota firmada por el presidente y el tesorero del centro vecinal, Oscar Giovanella y Oscar Zallocco, respectivamente, dirigida al intendente Martín Gill. En ella se solicita información, dado que han “tomado conocimiento de la existencia del expediente Nº 007252, en donde el supuesto fideicomiso Amalfi solicita permiso para construir un emprendimiento inmobiliario en nuestro barrio, ubicado entre calles Garay, Gornitz, Cervantes y Córdoba, siendo que desde octubre de 2017 venimos peticionando (Nota Nº 5.409) se nos informe del estado de situación y grado de avance del proyecto de construcción en altura, sin posibilidad de acceso al expediente citado”.
Al mismo tiempo, Giovanella y Zallocco se hacían sellar en la Mesa de Entradas de la Municipalidad una nota dirigida a la directora de Obras Privadas, María Laura González, y una copia de la misma en el Concejo Deliberante, dirigida al presidente del cuerpo, José Carignano.
En ella, los vecinalistas dejan “formalmente expresado el rechazo a la determinación de aprobación de planos para la construcción de un edificio en altura superior a tres pisos, tal como se encuentra reglamentado para el barrio que representamos”.
“Se trata de la construcción que se piensa plantar sobre el terreno ubicado en la calle Garay esquina Salomón Gornitz del barrio Palermo. Dicho terreno es de titularidad de la escribana Alcira del Valle Spila, adquirido mediante juicio de usucapión, tomando terrenos que pertenecen al bien público, y que desde el centro vecinal se había proyectado construir una plazoleta...”.
[caption id="attachment_47829" align="aligncenter" width="709"]
El render ubicado sobre las chapas de protección del terreno, en el que se ve el río a la derecha[/caption]
La Asesoría Letrada
Esa nota es respondida por el -hasta hoy- asesor letrado de la Municipalidad, Oscar Barroso, quien explica que cursó una invitación a la escribana Spila y al ingeniero Guillermo Belletti para mantener un encuentro con el centro vecinal, pero que le respondieron que “no tienen nada que hablar con esos vecinos”.
No obstante ello, Barroso agrega que “adentrándonos en el análisis de la nota” y, en especial, en lo referido a que la porción de terreno “es público y no corresponde que sea tomado en usucapión...”. Allí señala: “Luego de practicado un estudio en títulos sobre el particular, me expido que existe un error conceptual en los vecinos, ya que con respecto al lote Nº 8, según sentencia 416 del 5 de diciembre de 2007, inscripta en matrícula Nº 1.408.128, y en relación al lote Nº 9 mediante sentencia 84, de fecha 13 de marzo de 2013, inscriptas en el Registro General de la Propiedad de la Provincia de Córdoba, en ambas sentencias se declaró el derecho de usucapión y por ende la propiedad de los lotes a personas físicas, de lo que sigue que esos terrenos pertenecen a particulares y por ende el municipio no puede ni debe expedirse sobre la declaración que surgen de sentencias judiciales”.
Tomando esas palabras que constan en el folio 29 del expediente, la arquitecta González escribe en el folio 30: “En función al presente dictamen y continuando con los trámites administrativos en la Dirección de Obras Privadas, se otorga el correspondiente permiso de construcción”. Sello y firma.
La noticia recorre las calles del barrio, se realizan reuniones ampliadas de vecinos, y poco tiempo después, el 8 de octubre, el intendente ya recibe una nota con más de un centenar de firmas, encabezadas por las de Jorge Teobaldi y Mario Destéfanis, que son quienes fijan domicilio en representación del resto, donde se cuestiona “la aprobación de una construcción que superaría las alturas estipuladas en el actual Código de Edificación (Ordenanza 6.402, del 20 de octubre de 2011)”.
[caption id="attachment_47831" align="aligncenter" width="709"]
Una nota al intendente, con más de 100 firmas[/caption]
La inundación y la línea de ribera
Además, se hace un análisis en base a esa ordenanza y a la Nº 7.215, además un estudio hidrogeomorfológico y amenaza de inundación para las ciudades de Villa María y Villa Nueva, realizado por los geólogos Osvaldo Barbeito y Silvio Ambrosino.
Y a partir de este trabajo técnico, señalan que “sobre la costa del río Tercero (Ctalamochita) no se podrá edificar dentro de los 30 metros a medir desde la línea de ribera determinada y aprobada por el Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos del Gobierno de la Provincia de Córdoba y demás subsecretarías y direcciones con competencia”.
En la quinta y última página de esa nota cargada de firmas de habitantes del sector, se lee que la obra “traerá aparejada una complejidad en la zona en función de la variación del valor del suelo (el cambio de casas de dos plantas con patio, a edificios de 15 metros en altura, con todo lo que esto desprende: mayor densidad poblacional, etcétera, etcétera, cambiando una zona residencial a zona de edificación en altura”.
“Los vecinos hemos realizado inversiones y los pagos de impuestos en función de barrio residencial, eligiendo el sistema de vida que hoy sentimos avasallado; por lo tanto exigimos estudios que fundamenten la modificación a la Ordenanza 6.402, como así también si se ha realizado la correspondiente Audiencia Pública”, explicaron. Y concluyeron: “Pedimos el cese de la obra hasta que se nos demuestre lo solicitado en este informe”.
La pila de folios que han acumulado los vecinos incluye otros documentos, como el ingresado al mismo Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos reclamando que se realice un estudio de impacto ambiental.
[gallery columns="2" link="file" size="medium" ids="47828,47830"]
Un barrio dentro del barrio
Aparecen también las notas dirigidas a la Cooperativa 15 de Mayo y al secretario de Desarrollo Urbano, Ambiente e Infraestructura, Carlos Ramírez, para indicar que temen un colapso del sistema cloacal, ya que “se debe recordar que dependemos de una bomba elevadora ubicada en calle Ascasubi para su funcionamiento óptimo”.
Además de las notas citadas y varias más, los vecinos aportaron fotografías tomadas en la zona de la obra en construcción durante la última gran inundación de 2014, para señalar que “se va a construir un barrio dentro del barrio, porque se trata de más de 100 departamentos, en un lugar que estuvo bajo el agua”.
El render ubicado sobre las chapas de protección del terreno, en el que se ve el río a la derecha[/caption]
La Asesoría Letrada
Esa nota es respondida por el -hasta hoy- asesor letrado de la Municipalidad, Oscar Barroso, quien explica que cursó una invitación a la escribana Spila y al ingeniero Guillermo Belletti para mantener un encuentro con el centro vecinal, pero que le respondieron que “no tienen nada que hablar con esos vecinos”.
No obstante ello, Barroso agrega que “adentrándonos en el análisis de la nota” y, en especial, en lo referido a que la porción de terreno “es público y no corresponde que sea tomado en usucapión...”. Allí señala: “Luego de practicado un estudio en títulos sobre el particular, me expido que existe un error conceptual en los vecinos, ya que con respecto al lote Nº 8, según sentencia 416 del 5 de diciembre de 2007, inscripta en matrícula Nº 1.408.128, y en relación al lote Nº 9 mediante sentencia 84, de fecha 13 de marzo de 2013, inscriptas en el Registro General de la Propiedad de la Provincia de Córdoba, en ambas sentencias se declaró el derecho de usucapión y por ende la propiedad de los lotes a personas físicas, de lo que sigue que esos terrenos pertenecen a particulares y por ende el municipio no puede ni debe expedirse sobre la declaración que surgen de sentencias judiciales”.
Tomando esas palabras que constan en el folio 29 del expediente, la arquitecta González escribe en el folio 30: “En función al presente dictamen y continuando con los trámites administrativos en la Dirección de Obras Privadas, se otorga el correspondiente permiso de construcción”. Sello y firma.
La noticia recorre las calles del barrio, se realizan reuniones ampliadas de vecinos, y poco tiempo después, el 8 de octubre, el intendente ya recibe una nota con más de un centenar de firmas, encabezadas por las de Jorge Teobaldi y Mario Destéfanis, que son quienes fijan domicilio en representación del resto, donde se cuestiona “la aprobación de una construcción que superaría las alturas estipuladas en el actual Código de Edificación (Ordenanza 6.402, del 20 de octubre de 2011)”.
[caption id="attachment_47831" align="aligncenter" width="709"]
Una nota al intendente, con más de 100 firmas[/caption]
La inundación y la línea de ribera
Además, se hace un análisis en base a esa ordenanza y a la Nº 7.215, además un estudio hidrogeomorfológico y amenaza de inundación para las ciudades de Villa María y Villa Nueva, realizado por los geólogos Osvaldo Barbeito y Silvio Ambrosino.
Y a partir de este trabajo técnico, señalan que “sobre la costa del río Tercero (Ctalamochita) no se podrá edificar dentro de los 30 metros a medir desde la línea de ribera determinada y aprobada por el Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos del Gobierno de la Provincia de Córdoba y demás subsecretarías y direcciones con competencia”.
En la quinta y última página de esa nota cargada de firmas de habitantes del sector, se lee que la obra “traerá aparejada una complejidad en la zona en función de la variación del valor del suelo (el cambio de casas de dos plantas con patio, a edificios de 15 metros en altura, con todo lo que esto desprende: mayor densidad poblacional, etcétera, etcétera, cambiando una zona residencial a zona de edificación en altura”.
“Los vecinos hemos realizado inversiones y los pagos de impuestos en función de barrio residencial, eligiendo el sistema de vida que hoy sentimos avasallado; por lo tanto exigimos estudios que fundamenten la modificación a la Ordenanza 6.402, como así también si se ha realizado la correspondiente Audiencia Pública”, explicaron. Y concluyeron: “Pedimos el cese de la obra hasta que se nos demuestre lo solicitado en este informe”.
La pila de folios que han acumulado los vecinos incluye otros documentos, como el ingresado al mismo Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos reclamando que se realice un estudio de impacto ambiental.
[gallery columns="2" link="file" size="medium" ids="47828,47830"]
Un barrio dentro del barrio
Aparecen también las notas dirigidas a la Cooperativa 15 de Mayo y al secretario de Desarrollo Urbano, Ambiente e Infraestructura, Carlos Ramírez, para indicar que temen un colapso del sistema cloacal, ya que “se debe recordar que dependemos de una bomba elevadora ubicada en calle Ascasubi para su funcionamiento óptimo”.
Además de las notas citadas y varias más, los vecinos aportaron fotografías tomadas en la zona de la obra en construcción durante la última gran inundación de 2014, para señalar que “se va a construir un barrio dentro del barrio, porque se trata de más de 100 departamentos, en un lugar que estuvo bajo el agua”.