El vuelto, para el estudio

sábado, 30 de marzo de 2019 · 00:00
Comprando en Oñativia se puede ayudar a las residencias de Cáritas Se comprometieron a exhibir a fin de año los números de lo recaudado y lo que se hizo Con la firma de un convenio entre Cáritas y Mutual Oñativia, se pone en marcha una campaña de vuelto solidario, dirigida a que quienes compren en los locales de esa firma puedan dejar su vuelto para ser destinado al mantenimiento de las residencias estudiantiles con las que cuenta la entidad diocesana. Gilda Ibal, de Cáritas, suscribió el acuerdo con Miguel Olaviaga y Nora Landart a tal fin, ayer a la mañana en la sede de CIESO. “Hace tiempo veníamos buscando una iniciativa de este tipo, porque es una área que, más allá de la situación de hoy, siempre nos costó afrontar”, apuntó Ibal en referencia a las residencias Monseñor Alfredo Disandro. Precisó que se tienen alquiladas 8 viviendas para esa finalidad (hasta hace dos meses eran 9), lo que con sus costos de mantenimiento y de servicios hace que la erogación mensual sea “altísima”. Explicó que a quienes residen en las mismas se les cobra una cuota de 2 mil pesos, que consideró “mínima, porque se trata mayormente de personas de escasos recursos”. “Con ese pago tienen vivienda, servicios y un equipo interdisciplinario que los acompaña continuamente. Es como si fuera una familia”, subrayó. Sobre la campaña, puntualizó que alcanza a 14 farmacias de Oñativia, en donde la ciudadanía podrá dejar su vuelto. “Nos comprometemos a rendir cuentas a la sociedad, porque muchas veces surgen preguntas. A fin de año daremos cuenta de dónde fue ese dinero concretamente dentro del área: muebles, acondicionar vivienda o a pequeños proyectos para los chicos”, anticipó.   Abordaje de tres pilares: “Vienen con una mochila y por ahí no es tan fácil enfrentar la ciudad, sin dinero y con otras problemáticas”, dijo Ibal sobre los residentes. Precisó que se trabaja en tres pilares: estudio, vida comunitaria y vida de fe. Hoy hay 45 jóvenes, pero el promedio es cercano a los 60, indicaron ayer en la conferencia.   Ibal destacó que es muy positivo este acuerdo y deseó que el proyecto de residencias crezca. “Nunca pudimos pasar de 60 estudiantes porque el recurso económico y humano nos limita”, advirtió. Ante preguntas, la referente de Cáritas puntualizó que la mitad de las residencias están ocupadas por mujeres y la otra mitad por varones y se distribuyen en distintos puntos del barrio Centro. “No es fácil que los dueños de casas alquilen viviendas para jóvenes”, apuntó. En las mismas conviven vecinos de Leones, Marcos Juárez, Bell Ville, de otras provincias y hasta hubo de Ecuador, Chile o Uruguay. Y existió un pedido desde Africa, según contó Ibal. Para poder vivir allí se los selecciona “a través de una entrevista”. “El joven manda un mail dirigido a la residencias y el equipo lo entrevista, porque se analiza si puede vivir en comunidad”, contó. No necesariamente es para personas de religión católica, ratificó.