'La lengua será lo que el uso determine”

viernes, 29 de marzo de 2019 · 00:00
El Diario en el Congreso de la Lengua - Lo que dejó la segunda jornada Los escritores Claudia Piñeiro y Alejandro Dolina fueron dos de los protagonistas de la segunda jornada de plenarios en el VIII?Congreso Internacional de la Lengua que se lleva a cabo en Córdoba capital   Escribe Celeste Coschica, enviada especial DE?NUESTRA?REDACCION “Nacemos con las palabras y morimos con las palabras”. Con esta frase de Jean Paul Sartre comenzó ayer uno de los plenarios más esperados del VIII Congreso Internacional de la Lengua (CILE), que tuvo como protagonistas a la filóloga Patricia Córdova, al periodista y escritor Alejandro Dolina, a la investigadora y doctora en Letras Olga Fernández Latour de Botas, al ingeniero social y periodista mexicano Gastón Melo, a la periodista y política Norma Morandini y a la escritora argentina Claudia Piñeiro. El valor del español como lengua de culturas fue el eje que convocó a los disertantes de paneles de debate, que contó con la presidencia de Mario García Aldana, vicedirector de la Academia Salvadoreña de la Lengua y fue coordinado por Ana Pizarro, investigadora chilena de culturas latinoamericanas. En el imponente marco que imprime el Teatro del Libertador San Martín de la ciudad de Córdoba, los referentes de las letras expresaron cada uno desde su perspectiva cómo el lenguaje atraviesa nuestra cultura, nuestra historia, en esencia nuestra existencia. La primera en disertar, quien fue de las más aplaudidas durante la charla y al final, fue la reconocida escritora argentina Claudia Piñeiro, autora entre otros de “Tuya”, “Las viudas de los jueves” o “Un comunista en calzoncillos”. En su ponencia “La Voz potente de la impotencia”, Piñeiro comenzó citando a Walter Benjamín y se preguntó ¿quién narra? ¿Cómo narra? ¿Con qué palabras?: “Todos los narradores se han servido de la experiencia que se transmite de boca en boca”. “Hoy, en el siglo XXI, disfrutamos del uso de la lengua en la literatura, en la oralidad y en el folclore, pero aun así existen marcas de aquella fundación. Una cierta resistencia sigue haciendo eco en los usos de la lengua en cada uno de los distintos lugares donde se la habla. La lengua de todos nosotros, el español que armamos entre todos, es suma, es riqueza en la diferencia, es compartir. Pero también es la conciencia plena de aquel origen. De hecho, y para propiciar esa unión, tal vez este congreso, en el futuro, en lugar de llamarse de la lengua española debería llamarse el congreso de la lengua hispanoamericana. “En 2019 me resulta imposible no hacer un paralelismo entre una lengua que quiere imponerse sobre otras, habladas en un territorio dominado, y la férrea oposición de muchos a que esa lengua se modifique, adoptando los usos que introdujo la perspectiva de género. De nada sirve oponerse ni tratar de imponer un lenguaje atravesado por la realidad. La lengua está viva y será con el tiempo lo que el uso determine. No sabemos si el lenguaje inclusivo terminará siendo adoptado por la lengua española, lo sabremos en el futuro. Pero muchos de los que están en contra del uso del lenguaje con perspectiva de género, argumentan desde un lugar con supuesta superioridad, con subestimación y algo de prepotencia, casi como el conquistador que está imponiendo sus reglas en nuestro territorio. En este caso y en este siglo, ese territorio no es geográfico, sino humano. Es la mujer y los géneros no binarios”.   ¿Todo puede decirse con palabras? “Algunos piensan que el lenguaje es una sobra del mundo, apenas un simple instrumento que la humanidad ha elaborado para expresar lo que pasa en su interior. Para este realismo ingenuo, la insuficiencia de la lengua es prueba de su naturaleza subalterna. A las personas emotivas les gusta decir que no todo puede decirse con palabras. Sin embargo, muchos hombres sabios han pensado exactamente lo contrario y han llegado a sospechar que sin lenguaje, los hechos no suceden”, sostuvo Alejandro Dolina en su exposición. “Quizás el único asunto de este Congreso es que estamos solos. Somos islas y la lengua, que era la única esperanza de abandonar siquiera por un momento nuestra condición de soledad, también parece abandonarnos. Vivimos angustiados por nuestra finitud, queremos comunicar la angustia y las palabras que decimos no son oídas por nadie. Buscamos explicaciones en todo nuestro sistema de observación, pero no sirve para establecer ni una sola certeza. Todo conocimiento es interpretativo y también lo es la comunicación. Todos jugamos distintos juegos, pero nuestro destino es cambiar, transformarnos y sustituirnos a nosotros mismos. No solo no podemos obtener conocimientos indudables, sino que ni siquiera podemos detenernos en el examen de nuestro propio ser, sin que ese ser se nos escape de las manos en busca de otras formas y aún, de otras entidades. No solo no sabemos quiénes somos. Si lo supiéramos, ese conocimiento se volvería inadecuado al instante siguiente”.   La jornada - Por la mañana En la sesión plenaria que se realizó por la mañana, intervino el académico nicaragüense Sergio Ramírez, con una ponencia general; Juan Gil, académico de la Real Academia Española (RAE); Francisco Moreno-Fernández, académico de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE); la profesora Laura Scarano; el profesor Javier Martínez y la escritora Elsa Osorio. En su conferencia plenaria, Sergio Ramírez definió el español como una “lengua de transgresión incesante” por el contacto de lenguas entre ésta y las “lenguas europeas, americanas y africanas”. El escritor hizo un recorrido por diferentes escritores americanos haciendo hincapié en cómo han influido las lenguas amerindias en sus producciones. Ha destacado “la escritura magistral del Inca Garcilaso que no podría existir sin el quechua, lengua materna donde se arraiga, capaz de darle al español nuevas y distintas sonoridades, pues escribe desde la lejanía peninsular donde busca su otra mitad”. “El español es una lengua que va de un lado a otro. Una lengua sin descanso que toma lo que puede de donde puede y no se asusta nunca de su naturaleza híbrida que vive del atrevimiento […]. Una lengua viral que rompe las fronteras de manera agresiva, que es una y diversa y nos identifica en su asombrosa multiplicidad en una lengua”, concluyó. En su intervención, Juan Gil se centró en los retos ante una babel de las lenguas en el siglo XVI. El académico y latinista ha explicado que “a partir de 1492, la lengua española experimentó un enriquecimiento incalculable gracias a la incorporación a su léxico de palabras indígenas de muy diversas procedencias, palabras que muy pronto fueron consideradas como propias”.   Por la noche Anoche en el Teatro Real, se llevó a cabo la presentación de la edición conmemorativa Rayuela, de Julio Cortázar. La presentación fue organizada por la Real Academia Española y el Instituto Cervantes, contó con la presencia del Premio Nobel, Mario Vargas Llosas. Durante la ceremonia, la edición se pudo adquirir en el espacio dispuesto dentro del Teatro.