Productor preso por encerrar a una familia de trabajadores rurales
sábado, 9 de febrero de 2019 · 00:00
UATRE - En una inspección de rutina, advirtieron la grave situación en un campo de La Playosa
Rubén Lione está detenido como supuesto autor de “privación ilegítima de la libertad”, debido a que ordenó poner candado por fuera de la casa donde estaba un matrimonio y sus cuatro hijos
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Esta es la casa donde vive el matrimonio y los cuatro niños. Ayer, los
dejaron encerrados para evitar que los registrara el Ministerio[/caption] Ayer, a poco de llegar al campo de Rubén Lione para hacer una inspección laboral, el inspector del Ministerio de Trabajo, Marcos Ghisolfi, y el representante de UATRE, Ramón Contreras, advirtieron que el capataz -cumpliendo una orden del dueño- colocaba un candado por fuera de la puerta de una casa ubicada en el lugar. -¿Qué hay ahí?, preguntaron los funcionarios. -Nada, solo herramientas, contestó Lione. Lejos de ser verdad esa afirmación, los funcionarios encontraron encerrados en la vivienda a un matrimonio de trabajadores rurales y a cuatro niños de 10, 6, 5 y 1 año. “La gravedad de los hechos motivó que el mismo inspector radicara una denuncia en la Comisaría de La Playosa”, dijo Ignacio Venencia, titular de la sede local del Ministerio de Trabajo. Los uniformados, con orden del fiscal de Instrucción de Turno, René Bosio, detuvieron a Lione, quien está imputado como supuesto autor del delito de “privación ilegítima de la libertad”. Fuentes de la Fiscalía indicaron que ayer mismo trabajaron en el predio rural haciendo todas las pericias y el relevamiento pertinente, con el fin de recabar pruebas para determinar si continúan o no con esa acusación; o bien, si por la gravedad del hecho, lo derivan a la Justicia Federal para que analice si hubo trata de personas con fines de explotación laboral. En el campo El Diario pudo conocer que la inspección comenzó en la fábrica de quesos que tiene Lione en el ingreso a La Playosa. Por algunas afirmaciones del productor decidieron ir al campo para relevar a los trabajadores. Allí conocieron que no solo habían encerrado a la familia, sino que minutos antes intentaron esconderlos en el sorgo de alepo, lo que hubiera sido grave especialmente para los niños por las altas temperaturas reinantes. En la casa comenzaron la tarea de la inspección. No solo que el trabajador y su señora no estaban registrados, sino que tenían recibos “truchos”, de esos que se compran en una librería, con el pago mensual por las tareas a destajo que hacía el jefe de familia, que era de 8.000 pesos. Aunque aún no habían cobrado este mes. Entienden que la intención de esconder al trabajador no fue otra que la de ocultarlos para evitar la registración laboral y las sanciones legales por tener trabajadores en negro. Pero esa no fue la única irregularidad que encontraron. En los documentos de la inspección se constata que había seis trabajadores, de los cuales cinco estaban en negro. Los seis compartían como hábitat una especie de galpón que está ubicado detrás de la casa del tambero. Lo que viene Ahora, la Justicia determinará cómo continúa la investigación contra Lione por encerrar a la familia; pero, además, en el Ministerio seguirá su curso la acción tendiente a regularizar el empleo y a dignificar las condiciones de trabajo. Para ello, el lunes a las 10 se llevará a cabo una audiencia en la sede de la calle Corrientes, donde Lione deberá enviar a un representante para que explique a los integrantes del gremio de trabajadores rurales las razones de la reprochable actitud. “Es inédito lo que pasó. Me duele ver que no se valore a las personas, a los trabajadores; me duele saber que tanto el inspector como los policías que llegaron a la casa tenían los ojos llenos de lágrimas por lo que estaba viviendo esa familia; pero lo que veo como positivo es que esta vez la Justicia nos escuchó y actuó rápidamente, para que todos sepan que eso no se hace”, dijo Jerónimo Pérez, delegado de UATRE Villa María.
Esta es la casa donde vive el matrimonio y los cuatro niños. Ayer, losdejaron encerrados para evitar que los registrara el Ministerio[/caption] Ayer, a poco de llegar al campo de Rubén Lione para hacer una inspección laboral, el inspector del Ministerio de Trabajo, Marcos Ghisolfi, y el representante de UATRE, Ramón Contreras, advirtieron que el capataz -cumpliendo una orden del dueño- colocaba un candado por fuera de la puerta de una casa ubicada en el lugar. -¿Qué hay ahí?, preguntaron los funcionarios. -Nada, solo herramientas, contestó Lione. Lejos de ser verdad esa afirmación, los funcionarios encontraron encerrados en la vivienda a un matrimonio de trabajadores rurales y a cuatro niños de 10, 6, 5 y 1 año. “La gravedad de los hechos motivó que el mismo inspector radicara una denuncia en la Comisaría de La Playosa”, dijo Ignacio Venencia, titular de la sede local del Ministerio de Trabajo. Los uniformados, con orden del fiscal de Instrucción de Turno, René Bosio, detuvieron a Lione, quien está imputado como supuesto autor del delito de “privación ilegítima de la libertad”. Fuentes de la Fiscalía indicaron que ayer mismo trabajaron en el predio rural haciendo todas las pericias y el relevamiento pertinente, con el fin de recabar pruebas para determinar si continúan o no con esa acusación; o bien, si por la gravedad del hecho, lo derivan a la Justicia Federal para que analice si hubo trata de personas con fines de explotación laboral. En el campo El Diario pudo conocer que la inspección comenzó en la fábrica de quesos que tiene Lione en el ingreso a La Playosa. Por algunas afirmaciones del productor decidieron ir al campo para relevar a los trabajadores. Allí conocieron que no solo habían encerrado a la familia, sino que minutos antes intentaron esconderlos en el sorgo de alepo, lo que hubiera sido grave especialmente para los niños por las altas temperaturas reinantes. En la casa comenzaron la tarea de la inspección. No solo que el trabajador y su señora no estaban registrados, sino que tenían recibos “truchos”, de esos que se compran en una librería, con el pago mensual por las tareas a destajo que hacía el jefe de familia, que era de 8.000 pesos. Aunque aún no habían cobrado este mes. Entienden que la intención de esconder al trabajador no fue otra que la de ocultarlos para evitar la registración laboral y las sanciones legales por tener trabajadores en negro. Pero esa no fue la única irregularidad que encontraron. En los documentos de la inspección se constata que había seis trabajadores, de los cuales cinco estaban en negro. Los seis compartían como hábitat una especie de galpón que está ubicado detrás de la casa del tambero. Lo que viene Ahora, la Justicia determinará cómo continúa la investigación contra Lione por encerrar a la familia; pero, además, en el Ministerio seguirá su curso la acción tendiente a regularizar el empleo y a dignificar las condiciones de trabajo. Para ello, el lunes a las 10 se llevará a cabo una audiencia en la sede de la calle Corrientes, donde Lione deberá enviar a un representante para que explique a los integrantes del gremio de trabajadores rurales las razones de la reprochable actitud. “Es inédito lo que pasó. Me duele ver que no se valore a las personas, a los trabajadores; me duele saber que tanto el inspector como los policías que llegaron a la casa tenían los ojos llenos de lágrimas por lo que estaba viviendo esa familia; pero lo que veo como positivo es que esta vez la Justicia nos escuchó y actuó rápidamente, para que todos sepan que eso no se hace”, dijo Jerónimo Pérez, delegado de UATRE Villa María.