Otilia festeja sus 100 años entre sobrinos, cigarrillos y comida
miércoles, 27 de febrero de 2019 · 00:00
Llegó a la ciudad con 28 años y nunca más se fue
Escribe Damián Stupenengo De nuestra Redacción
Nació un día como hoy en San Antonio de Litín. Aseguró que no existe secreto, que ya no vale la pena dejar de fumar y que no sabe qué más probar a la hora de comer. No tuvo hijos, pero “tengo sobrinos a granel”
“Si no fuera por esto, estaría bailando”, se quejó Otilia Virginia Rava al mismo tiempo en que le asestó un golpe a su andador.
Hoy cumple 100 años y asegura que no hay secretos. Fuma desde los 18. “El médico me dijo que no fume tanto, pero que fume... ¿A esta altura querés que deje de fumar?”, planteó en tono de broma la Negra.
Nació en San Antonio de Litín, “el gran pueblo”, según describió, y se vino a Villa María a los 28 tras la invitación de una tía a su familia. “Somos 8 hermanos. Quedo yo sola, soy una de las más grandes”, describió desde la casa de una de sus sobrinas, donde vive, y contó que no tuvo hijos, pero “estoy llena de sobrinos” y agregó que se casó “en buena ley, no como ahora, pero ya éramos grandes”.
Al momento de mirar hacia atrás, recordó que “lavaba pisos en mi casa porque todos mis hermanos trabajaban, entonces yo tenía que ayudar a mi mamá” y de forma enfática, lanzó: “Hemos tenido una niñez, una infancia y una madurez que no creo que haya otra familia igual”.
Otilia no se cuida en las comidas. “Lo único que no comería es pimiento crudo, el resto ya no se más qué probar”, rió y habló sobre sus gustos, donde el deporte ocupa un lugar preferencial: “Hacía de todo, en especial con un hermano con quien jugábamos mucho al frontón en mi casa. Me gustaba el tenis, poco pero he jugado algo. Y admiro mucho a Atenas de Córdoba, no me pierdo un partido. Y soy de Boca. Miro todos los partidos, el que sea, me gusta mucho el fútbol también”.
También disfruta jugar al chinchón. “No me gana nadie”, aseveró la cumpleañera.
La Negra dijo que en su vida se imaginó llegar a los 100 años y menos tan bien. “Lo único es que tengo esto”, golpeó el andador y lo miró con bronca. “Si no fuera por esto, estaría bailando. Me gusta mucho caminar, andar”, relató.
Otilia es carismática y, si bien ella no maneja artefactos tecnológicos como celulares, es protagonista de muchos videos que filma su familia. “Tengo sobrinos que valen oro. No tuve hijos, pero tengo sobrinos a granel, estoy bien rodeada”, destacó sonriente.
Anécdotas
Otilia tiene una memoria privilegiada y lo demostró al contar algunas historias. Por ejemplo, recordó que “cuando tenía 16 años, para la fiesta del pueblo venían bandas y se armaban unos festejos bárbaros”. “Me senté a la mesa con las amigas y me tomé 18 vermús. Desde ese día no probé más el alcohol en mi vida, porque me perdí toda la fiesta ya que dormí todo el día”, narró entre risas.
También se remontó un puñado de años atrás al aludir a la primera vez que vio un televisor: “Una tarde salí a caminar y encontré en una vidriera un televisor. Recién había llegado y era el único en la ciudad. Estuve casi dos horas parada como una estatua mirando eso. No tenía nadie en ese momento”.
Sobre Villa María. A Otilia le encanta la ciudad. “Me sorprende la cantidad de autos que hay en Villa María, da miedo caminar en la calle, pero me da pena no tener 30 o 40 años para disfrutarla ahora”, subrayó e insistió: “Siempre me ha gustado Villa María”.