'Hay que asumir que educamos en un mundo sin adultos”

miércoles, 27 de febrero de 2019 · 00:00
Mariano Narodowski estuvo en Villa María invitado por el Grupo Educativo Trinitario El educador y exfuncionario Mariano Narodowski fue invitado por el Grupo Educativo Trinitario para disertar ante los docentes de la institución. Propuso herramientas para los docentes, a los que aconsejó no esperar que los padres se involucren Quien fuera ministro de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires vino a Villa María a aportar su perspectiva de la educación. Planteó su hipótesis antinostalgia con la provocadora expresión de que vivimos en “un mundo sin adultos” e impulsó herramientas para que los docentes puedan afrontar la educación en una realidad conflictiva como la actual. “No se puede esperar un cambio cultural, porque en los últimos 40 años los padres y las madres han venido desentendiéndose de la educación de sus hijos y llegan a la escuela a tirarte los chicos por la cabeza. Mi respuesta es: busquemos mejores instrumentos para atajarlos, porque no podemos seguir pensando que las familias van a cambiar. Ser docente en la actualidad es saber que las familias no te van a acompañar, pero que además se van a sumar a las críticas contra la escuela. Si un alumno plantea cuestionamientos a la escuela, la familia no va a mediar, sino que va a cargar más las tintas”, dijo a Mariano Narodowski antes de la charla. “La solución a esto es que las escuelas tengan mas poder para trabajar con los chicos y para actuar sobre la realidad educativa”, agregó. “Creo que hoy, con lograr que nos acompañen los alumnos ya deberíamos estar bastante satisfechos”, señaló. Al referirse a su hipótesis sobre “el mundo sin alumnos”, dijo que “obviamente que no es biológicamente hablando”. Remarcó con esa idea la falta de “ese adulto que marcaba su presencia, de ese abuelo referente de la familia y al que todos lo consultábamos, al que los hijos obedecían y que querían ser grandes como ellos”. “En ese mundo, las trayectorias de los hijos eran muy previsibles: el hijo del tambero era tambero y el hijo del ingeniero, ingeniero. Hoy ya no existe eso y tiene que ver con este mundo sin adultos”. Entiende que la ausencia de esa figura tiene que ver, “entre otras cosas, porque ser adulto implica sacrificios, implica postergarse en beneficio del futuro de los hijos. Ser adulto es decir que no y en este mundo, eso es muy difícil. Decir no tiene un costo muy alto que nadie quiere asumir. Además, el sacrificio hoy no tiene buena prensa. La cultura mediática dice ‘se feliz’, ‘disfrutá’, ‘no sé lo que quiero, pero lo quiero ya’. En eso se basa mi hipótesis de un mundo sin adultos”.   Estado sin proyecto Pero no sólo es la ausencia de las familias lo que explica la realidad que pinta Narodowski. También habló del rol del Estado. Aseguró que hace décadas que ningún gobierno “plantea un proyecto educativo”. “Aunque sea uno diferente al que pensamos, pero que exista. La dirigencia argentina no es una dirigencia interesada en el sistema educativo. A diferencia de Uruguay, Chile, Perú y el Brasil de Lula, que dio respuestas interesantes”, dijo. “Hay en esos países un círculo virtuoso”, en cambio, en Argentina, “hay cortoplacismo”. En cambio, la Economía si ocupa un lugar en la dirigencia local. “Uno escucha hablar sobre el dólar y todos dicen algo. Hay posturas determinadas y consistentes. Hay un interés genuino de la dirigencia sobre ese tema. Sobre lo educativo no hay nada”. Remarcó que en medio de una crisis como la actual, puede ser difícil pensarlo, “pero si estamos en esas épocas más calmas que vivimos los argentinos, tampoco se proyecta nada”. Igual, con el “respeto a los gobiernos democráticos”, dijo que “todos aportaron un poco”, aunque “sobre algún tema coyuntural, no de fondo”.   Herramientas La charla abordó precisamente las herramientas de las que se puede valer el docente en ese escenario. “La idea es trabajar sobre la situación de crisis educativa que vivimos en Argentina y a nivel global. Hablamos sobre cómo es posible construir un proyecto educativo autónomo y lúcido en ese contexto”. Cuando le preguntamos cómo, dijo que “en gran medida se trata de reflexionar sobre lo que pasa. Hay que ser muy realista y entender cómo funciona la realidad actual. No esperar que en 2020 siga pasando lo mismo que en 1950”, concluyó.   “La dirigencia argentina no está interesada en lo educativo, a diferencia de lo que pasa en Uruguay, Chile, Perú y el Brasil de Lula”.