Verano con pileta e inclusión

martes, 26 de febrero de 2019 · 00:00
Asociación Vida Activa - Por séptimo año la institución tuvo su escuela veraniega para personas con discapacidad Durante este verano el grupo Vida Activa brindó nuevamente su escuela de verano. Ahora, buscan un espacio mayor para poder trabajar con comodidad Desde hace ya un par de años Estella Gaudino y Valeria Morellato llevan adelante la asociación Vida Activa. La misma está abocada a contener a personas con discapacidad desde los 18 años en adelante. Durante este verano, desde el 3 de enero hasta el 20 de febrero, se llevó adelante por séptima vez la escuela de verano en las instalaciones del SUOEM ubicadas en barrio Santa Ana. Allí, los asistentes pudieron disfrutar de una jornada de pileta, campamento y demás. Gaudino, dialogó con El Diario porque además del trabajo estival, durante el año se brindan diversos talleres en dicha institución ubicada sobre Rivadavia 71 de nuestra ciudad. “Soy profe de Educación Especial y hace unos años me jubilaron por invalidez. Pero empecé con Valeria, otra profe, armando talleres por la necesidad de que los chicos egresen y no hay tantos espacios para ellos”, apuntó. En tanto, recalcó que apuntan “a futuro, a tener un centro de día terapéutico y recreativo”. Con óptica respecto a la situación actual, la encargada destacó que deben mudarse porque “el espacio les queda chico”.   Actividades de verano Haciendo referencia a las actividades desarrolladas durante el verano, en esta edición hubo “11 chicos y somos 7 personas trabajando, es decir, hay una atención más personal”, sostuvo. Respecto a la cantidad de alumnos, la misma “respecto al año anterior fue creciendo. El año pasado tuvimos seis; este año hubo chicos que no estaban asistiendo o porque otros lugares tienen otros requisitos, entonces fueron once”. Entre las diversas cuestiones que se comparten, Estella comentó que se hicieron diferentes salidas: “Fuimos al recorrido peñero e incluso estuvimos en la de Los Soñadores”. Todo esto se sumó a diversas actividades en donde, por ejemplo, también hicieron un campamento donde previamente cocinaron pizzas entre todos para después compartirlas una vez llegada la noche. Durante la temporada de verano también se sumaron más personas al equipo ya que, por una cuestión preventiva, se necesitaba un grupo mucho mayor que pueda estar monitoreando específicamente a cada persona.   Cuestión de lugar En cuanto al edificio de calle Rivadavia, la docente destacó: “Ahora nos tenemos que ir porque se nos vence el contrato y porque necesitamos un espacio más grande. Terminamos con ocho chicos y ahora va a ver como cinco ingresos más y vamos a tener más de trece. Al ser un salón pequeño con estanterías y mesas, se hace difícil el espacio. Como ya tenemos todo listo para la personería jurídica, tenemos toda la documentación lista; tenemos que buscar socios y personas que nos ayuden para poder tener un espacio físico: la casa si o si la tenemos que conseguir”. Apuntando a una cuestión solidaria, la entrevistada expuso que “la idea es ver a alguien que nos ayude con alquiler o nos preste una casa, aunque sabemos que es muy difícil, pero en este momento necesitamos un espacio físico con patio también porque durante el año hacemos distintos talleres”.   Contenidos Más alla de todas las actividades que ya se llevaron adelante, el centro educativo brinda diversos talleres apuntados para los chicos. Hay actividades relacionadas con la cocina, con la música, plástica taller de cocina, plástica, música y educación física además de terapia ocupacional, fonoaudiología y de más. Con perspectivas a este año, la idea es sumar teatro y también alguna especialista en psicopedagogía” señaló. El deseo, en tanto, es a futuro generar un espacio que sea de mayor carga horaria para que sea “doble jornada” y los chicos puedan ingresar durante la mañana y salir durante las horas de la tarde. Otro dato no menor a tener en cuenta es que los que asisten requieren justamente de un espacio “donde todo se puede compartir entre pares” sumado a la cantidad de actividades que se programan siempre apuntando a una cuestión más bien social, según palabras de Gaudino. En referencia al próximo ciclo, la fecha de inicio será el próximo 6 de marzo desde las 9.30 hasta las 12.30 y de 15 a 18 por la tarde. La importancia de dicho espacio para la integración tiene que ver también conque “muchos ya tienen sus padres que son mayores”?y tal vez dispongan de menor tiempo para que ellos puedan tener momentos de esparcimiento. Para cualquier interés colaborativo la organicación espera con sus brazos abiertos.