La Catedral ya es punto de envío hacia la tumba del apóstol Santiago
jueves, 21 de febrero de 2019 · 00:00
Villamarienses caminaron 120 kilómetros en una peregrinación llena de fe
Por eso colocaron una Vieyra de bronce, a través de una misa que se celebró en la mañana de ayer. Es el signo del Camino de Compostela. Así, la iglesia local se convirtió en el único lugar del país con esta distinción
La Catedral de Villa María recibió ayer la distinción internacional “Santuario Peregrino a Compostela”, en referencia al lugar de España que es el tercer sitio en importancia para el cristianismo, después del Vaticano y Tierra Santa.
Fue a través de una misa que se celebró a las 11 de la mañana. Previamente, personas que peregrinaron hasta ese punto, caminando 120 kilómetros durante 7 días, dialogaron con la prensa en la casa ubicada al lado de la Catedral, donde reside el sacerdote Pedro Lucchese, quien también participó de la rueda con los periodistas.
En la ceremonia se colocó la Vieyra de bronce, un símbolo del Camino de Compostela, tal como lo tienen muchos santuarios en todo el mundo que envían peregrinos a la tumba del apóstol Santiago. Es que peregrinos salieron en septiembre de 2018 desde la parroquia local - con el acompañamiento de Lucchese- a recorrer ese periplo religioso.
El contingente estuvo conformado por 29 personas de diferentes edades y con distintas limitaciones físicas.
En la misa de ayer - y en el encuentro previo con los medios de comunicación- fueron de la partida la guía española Lucía Castañeda Alayon, su esposo y cuatro guías más del Camino de Santiago, quienes trajeron la Vieyra de bronce, por la cual la Catedral se convirtió “formalmente” en un lugar de envío de peregrinos al camino de Santiago.
Beatriz De Cesaris, una de las villamarienses que peregrinó, señaló que el grupo experimentó “vivencias muy profundas” y anticipó que se prevé otro viaje para el próximo año.
“Ahora tenemos en la puerta de nuestra iglesia el signo que hemos visto a lo largo de la peregrinación”, destacó.
Ante preguntas, precisó que el contigente se preparó un año para hacer el camino, “tanto espiritual como físicamente” y dijo que fue “un desafío de superación”.
En tanto, conforme a la información que les brindó la ONG La Orden de los Caballeros de Santiago de Compostela, reflejó que el villamariense sería el único caso del país de una catedral que ha tenido este reconocimiento.
Por su parte, el cura Lucchese resaltó que esto se trató de “una actitud de fe, una cuestión religiosa”.
Teniendo en cuenta que muchas personas lo hacen con un fin deportivo, subrayó que para este grupo tuvo “todo un significado de valor religioso, cristiano, de fe, que es un valor transformador para quien lo hace”.
Además el pastor contó un testimonio que surgió de la peregrinación. “Una persona lo hacía por su nieta, que iba a ser operada de la vista en Mendoza. Sin embargo, los médicos la terminaron enviando a su casa porque no tenía ningún problema de salud. El abuelo lo atribuyó al camino que estábamos haciendo”, contó Lucchese, quien aclaró que esto no tiene aval del Vaticano ni de la ciencia, pero que fue un testimonio que los impactó. “Decimos que hubo un milagro”, indicó.
En el encuentro con la prensa también estuvieron integrantes de la agencia de viajes que organizó la iniciativa.
Por qué la Vieyra: los caminantes que llegaban a Compostela recibían un pergamino que los acreditaba como peregrinos y eran agasajados con una concha de vieyra para que la colocaran en su sombrero o en su capa.