El alcohol encabeza los problemas de intoxicación en la localidad
sábado, 16 de febrero de 2019 · 00:00
Villa María, Villa Nueva y la región - Informe del Consejo Municipal de Adicciones sobre números de la Guardia del Hospital Regional Pasteur: en dos trimestres de 2017 y 2018, 77 personas presentaron intoxicaciones agudas
Tomando los primeros trimestres de 2017 y 2018, el Consejo Municipal de Adicciones determinó cuáles son las sustancias predominantes en cada sexo que ingresa a urgencias por una intoxicación aguda. La región también está presente
La utilización y abuso de drogas, alcohol y psicofármacos presenta en Villa María, Villa Nueva y en la región, una problemática que tiene en vilo a más de uno. Es que tanto en la adolescencia como en la adolescencia tardía (así se los denomina a los mayores de 21 años) se presentan diferentes contrariedades que pueden convertirse, a la larga, en patologías por demás complejas.
Los términos importantes para tener en cuenta de cara a las cifras que se van a exponer en esta tarea son “monoconsumo”, referido al consumo de una sola sustancia y “policonsumo”, en alusión a una o más materias involucradas en los pacientes.
Respecto a esto, el Consejo Municipal de Adicciones (CMA), en comunión con diferentes instituciones, ha creado una red interinstitucional para abordar cada uno de los casos, según su matiz. Tal consejo es dependiente de la jefatura de Gobierno de la Municipalidad de Villa María.
En esta tarea particular, el observatorio del CMA trabajó valiéndose de las referencias que brindó el Hospital Regional Pasteur de Villa María desde su servicio de Guardia.
El estudio comparativo encuentra su eje durante los primeros trimestres de 2017 y 2018, desde donde se desprenden datos que son importantes de destacar.
Cada uno de estos valores, que detallaremos a continuación, son servidos por las atenciones que presenta la Guardia del centro hospitalario ubicado en barrio Ramón Carrillo. Es que es allí el lugar en el que se presenta mayor afluentes de pacientes que arriban desde las Villas y la región por diversas causas (aunque en este caso se optó por las que tuviesen que ver con adicciones).
Según aseguran, desde un primer momento, el análisis tuvo como horizonte llevar adelante una tarea asistencial, un tratamiento integral, además del seguimiento de las personas en conjunto con las familias. Los números que arrojara la labor, a la postre, serían utilizados para marcar una mejoría a futuro.
Análisis
Consolidándose en el grupo etario de 10 a 25 años, se pudo arribar a diferentes conclusiones no menos llamativas. El método utilizado engloba a un total de 24.566 consultas en el Servicio de Guardia hospitalaria en enero, febrero y marzo de 2017 y 2018, respectivamente, tal como lo aclaramos en el inicio.
Desde esa selección se tomó el grupo poblacional de los que poseen de 10 a 25 años, un 22,6% de dicho segmento: en cifras reales, 5.563 casos.
Una vez tomada la cantidad de 5.563 se hizo referencia directa a los que ingresaron con un cuadro marcado por la urgencia (los casos agudos), los cuales fueron 77 pacientes (1,4%).
De esos 77 antes mencionados, la mayoría tiene entre 20 y 21 años, tiempo de adolescencia intermedia y tardía. En tanto, desde el mismo número, un 70% fueron varones y un 30% mujeres. Para establecer una relación, si de intoxicaciones hablamos, por cada diez casos tres son mujeres.
Vale la pena aclarar que sobre esos casi 80 pacientes se tomaron los balances y medidas que se van a definir.
Hábitos de consumo
En cuanto a la procedencia de cada uno de los jóvenes ingresados en emergencias, el 69% -la mayoría- es de Villa María, lugar donde se ubica el centro asistencial. En tanto, 16% es de Villa Nueva, un 9% de localidades de la región y de un 6% se desconoce el origen, al no contar con ese dato.
En cuanto a los hábitos de consumo, propiamente dichos, se observó el predominio de una sola sustancia, seguida por el hábito de emplear dos o más de las mismas (74% y 26%).
A la cabeza del uso indebido que generó intoxicación fue predominante el abuso del alcohol en diferentes grupos etarios. También, hay que tener en cuenta que durante las temporadas estivales, en las que hace más calor, la bebida es uno de los tópicos que más crece en su ingesta, sobre todo durante los fines de semana.
Entonces, los que más se hicieron presentes en su utilización fueron: el alcohol y los psicofármacos; el que marcó un claro predominio en el grupo masculino es el nombrado primeramente. Cuando hablamos de psicofármacos nos podemos referir a las drogas que se utilizan para tratamientos psiquiátrico tales como clonazepam, por ejemplo.
Al hablar propiamente de policonsumo, el grupo de los varones eleva su suma respecto al género femenino. Según la procedencia, tanto el monoconsumo como el uso de dos o más sustancias se destacaron en las localidades de Villa María y Villa Nueva (en esta localidad llama la atención el no haberse registrado durante el período, y en el grupo etario, el consumo de cocaína y sí del resto).
Según detalla el informe, las localidades registraron ingresos al servicio de emergencias por intoxicación aguda debido al alcohol como tópico predominante. En el caso de James Craik también apareció la cocaína, Pasco con psicofármacos y Tío Pujio con marihuana y cocaína entre sus números. En tanto, de un 15%, cifra considerable, no se tiene identificaciones fehacientes. En otras cuestiones, podemos decir que el monoconsumo se evidenció solo en Laguna Larga, Etruria y Oncativo.
Por otra parte, la cuestión del tabaquismo no se expone en el muestreo.
Voces
La doctora María Celeste Frías, quien es subcoordinadora del CMA, dialogó con El Diario respecto a esta muestra y aseguró que el trabajo “no es apuntado a si es mucho o es poco. El tema del primer estudio es determinar cifras en ese grupo etario, más allá de que hay otros. Porque es ese el grupo en el que tenemos volcado la promoción y la prevención. Los hábitos que tomás en la adolescencia son los que van a incidir en la vida adulta: tanto hábitos alimenticios como tóxicos”.
En más detalles, Frías expuso que “la idea es ver, más allá de la droga y la sustancia, cómo vamos a trabajar en red desde el primer nivel desde la acción y promoción, qué protocolos va a trabajar el Pasteur y de qué localidad es (el paciente) para formar esa red de contención y seguimiento para disminuir el riesgo de recaída. Es mucho más grande que un número y una sustancia”.
Al momento de definir para que se utilizarán los números, la especialista en salud subrayó que “sirven para que el primer nivel se enfoque en promoción, prevención y demás. Asimismo para que el Hospital Pasteur pueda tener la infraestructura preparada en cuanto a protocolos de acuerdo a la situación que se haya consumido y, sirve para trabajar en los niveles de atención y los intermedios.
En tanto, también destacó el seguimiento posterior y la concientización en los colegios; tareas que también llevan adelante desde dicha organización que es coordinada por el doctor Guillermo Gauna.
En cuanto a los riesgos del alcohol, la trama es mucho más complicada ya que es socialmente aceptado y de venta libre. Por eso mismo, la coyuntura a seguir es mucho más delicada y requiere mayor atención.
Más actores involucrados
Más allá de este trabajo en particular, el CMA también ha tendido puentes con otras instituciones para poder tomar cada problemática desde el minuto cero. Otras de las organizaciones abocadas son el centros asistenciales, Equipo Territorial, Secretaría de Adicciones Provincial, Servicio de Salud Mental del Hospital Pasteur, Equipos de Guardia Central, Tribunales: Juzgado de Menores, SENAF local y Dirección Provincial; Salud Mental Comunitaria Municipal y Dirección de Salud Mental Provincial, Instituciones de internación ONG, de la RAAC - Red Asistencial de las Adicciones Cba., Nazareth, y otras ONG, CAPS Municipales, Polo de la Mujer, Centro Preventivo de las Adicciones de Villa Nueva, Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Asociación de Capellanes y Narcóticos Anónimos; los cuales se reúnen en el lobby del Hospital Pasteur todos los viernes para conversar de diferentes cuestiones que permitan interconectar cada inquietud referida a los temas de adicción.
El resultado de la tarea apunta también (directamente) en poder nutrir aún más la participación de todos los actores que trabajan paralelamente en esta problemática.
Por cada diez casos de intoxicación que se presentan, tres son mujeres.
Análisis
Consolidándose en el grupo etario de 10 a 25 años, se pudo arribar a diferentes conclusiones no menos llamativas. El método utilizado engloba a un total de 24.566 consultas en el Servicio de Guardia hospitalaria en enero, febrero y marzo de 2017 y 2018, respectivamente, tal como lo aclaramos en el inicio.
Desde esa selección se tomó el grupo poblacional de los que poseen de 10 a 25 años, un 22,6% de dicho segmento: en cifras reales, 5.563 casos.
Una vez tomada la cantidad de 5.563 se hizo referencia directa a los que ingresaron con un cuadro marcado por la urgencia (los casos agudos), los cuales fueron 77 pacientes (1,4%).
De esos 77 antes mencionados, la mayoría tiene entre 20 y 21 años, tiempo de adolescencia intermedia y tardía. En tanto, desde el mismo número, un 70% fueron varones y un 30% mujeres. Para establecer una relación, si de intoxicaciones hablamos, por cada diez casos tres son mujeres.
Vale la pena aclarar que sobre esos casi 80 pacientes se tomaron los balances y medidas que se van a definir.
Hábitos de consumo
En cuanto a la procedencia de cada uno de los jóvenes ingresados en emergencias, el 69% -la mayoría- es de Villa María, lugar donde se ubica el centro asistencial. En tanto, 16% es de Villa Nueva, un 9% de localidades de la región y de un 6% se desconoce el origen, al no contar con ese dato.
En cuanto a los hábitos de consumo, propiamente dichos, se observó el predominio de una sola sustancia, seguida por el hábito de emplear dos o más de las mismas (74% y 26%).
A la cabeza del uso indebido que generó intoxicación fue predominante el abuso del alcohol en diferentes grupos etarios. También, hay que tener en cuenta que durante las temporadas estivales, en las que hace más calor, la bebida es uno de los tópicos que más crece en su ingesta, sobre todo durante los fines de semana.
Entonces, los que más se hicieron presentes en su utilización fueron: el alcohol y los psicofármacos; el que marcó un claro predominio en el grupo masculino es el nombrado primeramente. Cuando hablamos de psicofármacos nos podemos referir a las drogas que se utilizan para tratamientos psiquiátrico tales como clonazepam, por ejemplo.
Al hablar propiamente de policonsumo, el grupo de los varones eleva su suma respecto al género femenino. Según la procedencia, tanto el monoconsumo como el uso de dos o más sustancias se destacaron en las localidades de Villa María y Villa Nueva (en esta localidad llama la atención el no haberse registrado durante el período, y en el grupo etario, el consumo de cocaína y sí del resto).
Según detalla el informe, las localidades registraron ingresos al servicio de emergencias por intoxicación aguda debido al alcohol como tópico predominante. En el caso de James Craik también apareció la cocaína, Pasco con psicofármacos y Tío Pujio con marihuana y cocaína entre sus números. En tanto, de un 15%, cifra considerable, no se tiene identificaciones fehacientes. En otras cuestiones, podemos decir que el monoconsumo se evidenció solo en Laguna Larga, Etruria y Oncativo.
Por otra parte, la cuestión del tabaquismo no se expone en el muestreo.
Voces
La doctora María Celeste Frías, quien es subcoordinadora del CMA, dialogó con El Diario respecto a esta muestra y aseguró que el trabajo “no es apuntado a si es mucho o es poco. El tema del primer estudio es determinar cifras en ese grupo etario, más allá de que hay otros. Porque es ese el grupo en el que tenemos volcado la promoción y la prevención. Los hábitos que tomás en la adolescencia son los que van a incidir en la vida adulta: tanto hábitos alimenticios como tóxicos”.
En más detalles, Frías expuso que “la idea es ver, más allá de la droga y la sustancia, cómo vamos a trabajar en red desde el primer nivel desde la acción y promoción, qué protocolos va a trabajar el Pasteur y de qué localidad es (el paciente) para formar esa red de contención y seguimiento para disminuir el riesgo de recaída. Es mucho más grande que un número y una sustancia”.
Al momento de definir para que se utilizarán los números, la especialista en salud subrayó que “sirven para que el primer nivel se enfoque en promoción, prevención y demás. Asimismo para que el Hospital Pasteur pueda tener la infraestructura preparada en cuanto a protocolos de acuerdo a la situación que se haya consumido y, sirve para trabajar en los niveles de atención y los intermedios.
En tanto, también destacó el seguimiento posterior y la concientización en los colegios; tareas que también llevan adelante desde dicha organización que es coordinada por el doctor Guillermo Gauna.
En cuanto a los riesgos del alcohol, la trama es mucho más complicada ya que es socialmente aceptado y de venta libre. Por eso mismo, la coyuntura a seguir es mucho más delicada y requiere mayor atención.
Más actores involucrados
Más allá de este trabajo en particular, el CMA también ha tendido puentes con otras instituciones para poder tomar cada problemática desde el minuto cero. Otras de las organizaciones abocadas son el centros asistenciales, Equipo Territorial, Secretaría de Adicciones Provincial, Servicio de Salud Mental del Hospital Pasteur, Equipos de Guardia Central, Tribunales: Juzgado de Menores, SENAF local y Dirección Provincial; Salud Mental Comunitaria Municipal y Dirección de Salud Mental Provincial, Instituciones de internación ONG, de la RAAC - Red Asistencial de las Adicciones Cba., Nazareth, y otras ONG, CAPS Municipales, Polo de la Mujer, Centro Preventivo de las Adicciones de Villa Nueva, Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Asociación de Capellanes y Narcóticos Anónimos; los cuales se reúnen en el lobby del Hospital Pasteur todos los viernes para conversar de diferentes cuestiones que permitan interconectar cada inquietud referida a los temas de adicción.
El resultado de la tarea apunta también (directamente) en poder nutrir aún más la participación de todos los actores que trabajan paralelamente en esta problemática.
Por cada diez casos de intoxicación que se presentan, tres son mujeres.