Dicen que evalúa acompañar al ministro Katopodis en Obras Públicas de la Nación, pero ya tendría decidido sumarse al Gobierno de Alberto Fernández
Gill se apresta a dejar por seis meses la Intendencia
Luego de meses de versiones sobre su posible licencia, y a dos semanas de asumir su segundo mandato, prevé dejar la ciudad en manos de un concejal, por medio año
Escribe: Diego Bengoa (de nuestra redacción)
Villa María presenta un horizonte institucional muy singular, a partir de la posible salida del intendente Martín Gill.
Todo indica que el titular del Ejecutivo local dejará el Sillón de Viñas para sumarse al Gabinete del presidente Alberto Fernández.
El jefe de Estado nacional le ofreció a Gill secundar al ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, precisamente con quien Gill se reunió días atrás.
Ayer los rumores coparon el Palacio Municipal desde media mañana, cuadro que se acrecentó cuando cerca de las 11 Canal 12 de Córdoba se hizo eco de la versión.
Gill puede dejar momentáneamente la Intendencia si no supera un lapso de 180 días. Si fuera por un período mayor, está obligado a llamar a elecciones (ver aparte: “El particular escenario, desde lo legal”).
Una mañana agitada
El intendente estuvo frente a periodistas cuanto todavía no se rumoreaba sobre su inminente licencia.
Primero, presentó las propuestas culturales y recreativas para este verano, junto al secretario de Educación, Cultura y Promoción de la Ciencia, Rafael Sachetto, y otros funcionarios, en la Tecnoteca.
Luego estuvo en Oncativo, para promocionar el Festival Internacional de Peñas 2020.
Ya luego retornó a la ciudad, donde inició una serie de reuniones vinculadas precisamente a su eventual alejamiento del ex-Palace Hotel.
En la historia: Martín Gill cosechó en junio pasado uno de los porcentajes de votos más altos, cuando orilló el 55%, pasando a la historia local. Paradójicamente, de concretarse su licencia, también tendrá un espacio en la historia como el intendente que se va del cargo para el que lo eligió la ciudadanía a muy poco de asumir.
En ese marco no concurrió a un encuentro que distintos funcionarios llevaron adelante con Franco Monetti, de AERCA -entre otros-, en el Salón Blanco, pasado el mediodía, que versó sobre el proyecto de remodelar el casco céntrico. Este matutino hizo guardia en el sector para obtener alguna palabra del jefe comunal, aunque ya no se lo vio.
Hasta entonces había una clara señal de que la versión que corría tenía asidero: no hubo desmentida oficial.
Ante la consulta periodística, desde Prensa no confirmaron la especie, pero tampoco la negaron, como sin dudas se hubiera hecho de inmediato en caso de ser una falsa hipótesis.
Más precisiones durante la tarde
En el atardecer, desde la sede municipal dejaron trascender que Gill evalúa una oferta para sumarse como “segundo” de la cartera de Obras Públicas de la Nación.
Dijeron que el intendente analizaba la propuesta presidencial, y que la definición llegará “en los próximos días”.
Según distintas fuentes, Gill tiene decidido alejarse de la ciudad para asumir ese rol en la administración nacional.
Lo que habría frenado la confirmación son los movimientos que se dan en torno a quién quedará a cargo de la Intendencia, que por Carta Orgánica le corresponde, en primer lugar, al presidente del Concejo Deliberante, el abogado Carlos De Falco.
Sin embargo, Gill querría dejar su despacho en manos del decano de la Universidad Tecnológica Nacional, y actual concejal, Pablo Rosso, lo que a priori demandaría una serie de cambios.
La carrera y la reelección
El intendente ya fue parte del gobierno central en épocas de Cristina Fernández de Kirchner, cuando fue secretario de Políticas Universitarias de la Nación.
En la ciudad fue concejal, presidente del Concejo Deliberante y rector de la Universidad Nacional de Villa María. También fue diputado nacional.
En diciembre de 2015 asumió como intendente prolongando en la localidad el proyecto político iniciado en 1999, y de esa forma volvió a sentarse en el Sillón de Viñas, esta vez por el voto popular. Es que en 2003 se convirtió en intendente interino ante la licencia del por entonces jefe comunal Eduardo Accastello, que había partido al Gobierno provincial para ser ministro, en el último semestre de su primera gestión.
Por entonces, Gill tenía apenas 28 años.
El 23 de junio pasado, el pueblo villamariense le dio un rotundo triunfo en las urnas, dándole el aval (con casi el 55% de los votos) para continuar por otros cuatro años gobernando Villa María.
Todo ese apoyo popular parece haber quedado ahora relegado, porque a apenas dos semanas de asumir su segundo mandato, prevé dejar la Intendencia para volver al Gobierno nacional, en principio “por 180 días, como le pidió Alberto Fernández en un contexto de emergencia”, según reiteraron ayer desde el entorno del jefe comunal.
A una semana de asumir, el martes 17 el intendente Gill estuvo en la Capital Federal donde mantuvo diversas reuniones con ministros y funcionarios del Gobierno nacional. Allí conversó con el ministro Katopodis; con el viceministro de Salud, Arnaldo Medina; con Walter Saieg, secretario de Transporte; con el responsable del área de Asuntos Políticos de Presidencia de la Nación y con Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos.
El particular escenario, desde lo legal
El artículo 125 de la Carta Orgánica Municipal (COM) legisla sobre la acefalía en el Departamento Ejecutivo. Y establece que “el intendente impedido para el ejercicio de sus funciones por cualquier causa, será remplazado temporariamente:
a) por el presidente del Concejo Deliberante;
b) por los vicepresidentes de ese cuerpo, por su orden;
c) por el concejal que por el voto de la mayoría absoluta de éstos se designe a tal fin”.
Como la COM precisa que “todo impedimento temporario que supere los 180 días corridos será considerado permanente”, y como también establece que “si el impedimento fuera permanente y faltara más de un año para concluir el mandato, el remplazante deberá convocar a elecciones”, las opciones que le quedan a Gill son tomar licencia por menos de 180 días o bien llamar a elecciones.
El número: 15. Son los días que pasaron desde el acto de reasunción del intendente Martín Gill y la confirmación de que analiza irse al Gobierno nacional. De concretarse, el intendente dejará su lugar a menos de un mes de haber asumido su segundo mandato.
