La primera reunión se realizó en el barrio Nicolás Avellaneda

Las dos ciudades armaron la mesa contra el hambre

Tanto en Villa María como en Villa Nueva habrá unidades ejecutoras, que serán espacios de referencia en la temática
sábado, 21 de diciembre de 2019 · 09:04

La vulnerabilidad, la pobreza y la necesidad de ayuda alimentaria se evidencian con estas cifras, dadas a conocer ayer durante la constitución en Villa María de la mesa por el Plan Argentina contra el Hambre.

-Hay más de 7.800 niñas y niños alcanzados por la Asignación Universal por Hijo (AUH) en esta localidad. Representa 19,6 millones de pesos mensuales.

-En la ciudad se entregan 2.300 módulos alimentarios por mes. Cada uno comprende mercadería por un valor de entre $1.300 y $1.400. Son 2 millones de pesos mensuales.

- Se entregan 6.300 unidades de leche al mes, a partir de aportes municipales (1,3 millón al mes) y provinciales.

- En la red de 54 salas de jardines maternales del municipio se sirven 1.200 raciones diarias de comida a la primera infancia, de lunes a viernes.

-Se invierte un millón de pesos mensuales en fortalecer módulos alimentarios para personas que así lo requieren.

- Por el Paicor se dan 2.200 raciones diarias de comida, de lunes a viernes.

- En copas de leche y comedores populares se sirven entre 1.300 y 1.500 raciones diarias de comida. El municipio destina 1,2 millón de pesos al mes a esos espacios, que esencialmente son motorizados de manera voluntaria por vecinas y vecinos.

- Hay 840 beneficiarios de la tarjeta social que da la provincia, que contempla mil pesos. Son 840 mil pesos al mes.

Todos estos datos fueron brindados por el intendente Martín Gill al encabezar la primera reunión de la mesa entre las dos ciudades, que derivará en unidades ejecutoras en ambas localidades, las que funcionarán como espacios de referencia.

El encuentro se efectuó en el Centro de Integración Comunitaria (CIC) de barrio Nicolás Avellaneda, donde confluyeron los intendentes Gill y Natalio Graglia (de Villa Nueva), funcionarios, concejales, gremialistas, referentes comunitarios y  miembros de centros vecinales, entre otros (ver recuadro).

En ese marco, Gabriel Suárez, decano de Sociales de la Universidad Nacional de Villa María, expuso algunas conclusiones que surgieron del relevamiento desarrollado mediante la campaña Comer Bien, que nació hace dos meses.

En el marco del objetivo de identificar y caracterizar a los comedores, se conoció que la mitad de estos espacios comunitarios surgieron en los últimos 4 años, es decir durante el macrismo.

El decano universitario sostuvo que en todos los rincones de la provincia sucedió lo mismo, viéndose la multiplicación de comedores populares.

Precisó que,  según las encuestas realizadas, en el interior cordobés es marcada la presencia de los gobiernos locales en la asistencia, algo que no se evidenció en la capital provincial.

Remarcó el hecho de que predominan las mujeres al frente de esos lugares, representando casi el 80% de los integrantes de comedores y copas de leche.

Suárez expresó, al final de su relato, que la cuestión “no se soluciona con un comedor sino comiendo en la casa”, y en ese aspecto ponderó la tarjeta social que permite adquirir alimentos.

En el encuentro también tomó la palabra el secretario de Salud del municipio villamariense, Humberto Jure, quien especificó que hay muy pocos casos de desnutrición pero que existe una alta tasa de niñas y niños con sobrepreso y obesidad, que en el país llega al 40% de chicos en edad escolar y de menores de 5 años.

“El 99,5% de los chicos no tienen desnutrición” en la ciudad, aseguró. La problemática está dada en que “hay muchos gorditos mal nutridos, cuyo impacto será tan severo como se puede dar con la desnutrición”, según advirtió al comentar que básicamente se alimentan con hidratos de carbono.

Por su parte, Marisa Sánchez, la cara visible del comedor Caritas Felices de barrio La Calera, celebró la conformación de esta mesa pero aclaró que es algo “muy triste” porque muestra la cantidad de pibes que comen fuera de su hogar. Deseó que el Caritas Felices pasara a ser solo un ámbito de talleres, y no que tenga que atender la necesidad alimentaria del barrio.

 

En el CIC del Nicolás Avellaneda se vio a dirigentes vecinales, gremialistas, Gilda Ibal de Cáritas, entre otros actores de diversos sectores de la comunidad

 

La palabra de los intendentes

Gill fue el encargado de presentar la iniciativa, cerca de las 10 de la mañana de ayer. Sostuvo que hay “innumerables acciones para la contención” de la emergencia, recordó que creció la demanda social y valoró la red social de asistencia local.

En tanto, Natalio Graglia celebró que el Gobierno nacional pusiera el tema del hambre sobre la mesa, luego de “cuatro años muy difíciles”.

Recordó que antes muchos comedores se autosustentaban, y que en los últimos años necesitaron de una mayor presencia estatal. “Nos cuesta conseguir los recursos y además la demanda fue creciendo”, graficó.

Si bien recalcó que “los argentinos somos muy solidarios”, hizo un comentario sobre quienes cuestionan la asistencia. “Sentaría a esa persona frente a una mamá con sus hijos a los que no tiene qué darles de comer”, señaló el jefe del Ejecutivo villanovense. También expresó que quienes dicen que el Gobierno no les da nada, por ejemplo “van a estar recibiendo a mucha gente que va a ir a comprar con la tarjeta”, lo que genera mayores ventas, reflejando así el impacto favorable en distintos sectores.

 

En la mesa se sentaron funcionarios del Ejecutivo de las dos ciudades, concejales, una referente social, miembros de universidades, la auditora general y Nora Bedano, presidenta de la Agencia Córdoba Cultura

 

Quiénes estuvieron

Además de Gill, Graglia y Bedano, la mesa estuvo conformada por la auditora Alicia Peressutti, el presidente del Concejo Deliberante Carlos De Falco, la concejala Claudia Arias, el tribuno Mauro Beltrami, Marisa Sánchez del Caritas Felices, funcionarios del Ejecutivo villamariense (Rafael Sachetto, Humberto Jure, Héctor Muñoz Lucas Pagliero, Celeste Curetti, Jorge Argüello y Laura Mansilla), funcionarios del Ejecutivo villanovense (Vanina Urquiza, Guillermo Aiassa y Franco Graglia) y Elizabeth Theiler y Gabriel Suárez de la UNVM.

 

El número: 7.800

Es la cantidad alcanzada por la Asignación Universal por Hijo (AUH) en Villa María, según las cifras dadas a conocer ayer en la conformación de la mesa del plan Argentina contra el Hambre.

 

Sobre la Tarjeta Alimentaria

Con la nueva Tarjeta Alimentaria se busca “garantizar el acceso a los productos de la canasta básica”. Está destinada a madres y padres de niñas y niños de hasta 6 años, inclusive, que estén percibiendo la AUH y otros grupos vulnerables, como embarazadas a partir de los 3 meses que estén percibiendo la Asignación por Embarazo y personas con discapacidad que reciban la AUH, sin límite de edad. Llegará en enero.

Según lo que dijo Gill ayer y luego detalló también Tito  Godoy, de Anses, a El Diario, dicha dependencia notificará a los titulares que están en condiciones de retirarla. Los beneficiarios no tienen que hacer ningún tipo de trámite porque la tarjeta se otorga de manera automática de acuerdo a los cruces de las bases de datos.

Los montos a cobrar dependerán de la cantidad de hijos a cargo.

El Gobierno nacional recargará la tarjeta todos los meses. La misma no sirve para extraer dinero en efectivo, sino solamente para compra de alimentos, excluyéndose bebidas alcohólicas.

“La tarjeta no suplanta ninguna de las políticas vigentes”, señalaron ayer en el CIC del Nicolás Avellaneda. Además se aclaró que ninguna persona ni organización social están autorizadas a tramitarla en nombre de otra persona.

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