Hoy es el cumpleaños de una mujer trabajadora
Un siglo de vida, y los mejores recuerdos anclados en la niñez
En mayo del año pasado sufrió una caída que le produjo una quebradura en la cadera. “Si no fuera por eso, hoy seguiría al pie de la cocina, preparando la comida para todos”María Saldaño nació un día como hoy, 19 de diciembre, pero de 1919. Fue en Villa Dolores y durante el parto falleció mamá. Fue criada por su padre, con la ayuda de una tía que la tomó como una más entre sus hijos. De chica ya trabajaba en la chacra familiar: “Había todo tipo de aves y animales de granja como gallinas, chanchos, cabras... que criábamos para vender o cambiar por otras cosas como ropa, pero también para comer; y en la quinta plantábamos y cosechábamos todo lo necesario... tomate, lechuga”.
“Eso era muy lindo”, rememora. “Eso” era su infancia, con el pan casero salido del horno de barro, calentito, en sus manos.
A los 16 años, en plena adolescencia ya tenía dos hijos (hoy fallecidos), con quienes emprendió el viaje a Córdoba en busca de un porvenir para los tres, luego de un matrimonio que no pudo seguir adelante.
Y recaló en el barrio La France de la capital provincial, donde comenzó a trabajar como cocinera. Allí conoció al que sería el amor de su vida, Miguel De Yulis, con quien dio a luz a su hija Mónica De Yulis.
“Con Miguel hicimos viandas durante más de 20 años; cocinábamos y repartíamos. Mucho trabajo, mucho sacrificio, pero justificado, porque daba para vivir”, relata.
Desde el fondo de su memoria surgen otros datos sueltos: “en un tiempo se complicó, y también supimos vender ropa; no le sacábamos el cuerpo a nada”.
Mónica acota que, “de cualquier manera, siempre se acordó con mucha más felicidad de su tiempo de la infancia, en la chacra y la quinta de Villa Dolores”.
Su llegada a Villa María
Ella la trajo a Villa María allá por los comienzos de este siglo, “cuando se quedó sola en Córdoba”. Ahora María comparte la casa ubicada en la cortada Darío Ramonda al 1800 con su hija y su yerno, Julio Villarreal.
Es Julio justamente quien ayer aportó el dato del cumpleaños a El Diario. Y cuando el cronista entra al domicilio, es él también el que enseguida indica que en mayo del año pasado sufrió una caída: “Se quebró la cadera, por eso la encuentra en la silla de ruedas”.
“Si no fuera por eso, hoy seguiría al pie de la cocina, preparando la comida para todos”, acotó el integrante de la familia, orgulloso con el resto de tener con ellos a María, “una luchadora; una mujer trabajadora”.
