Un movimiento de piezas que reflejó salidas del primer plano, ascensos y la aparición de un supersecretario
Lo que dejó en evidencia el armado del nuevo Gabinete municipal
El inicio de un nuevo mandato del intendente Martín Gill incluyó movimiento de piezas en la primera línea de la gestión que reflejaron ratificaciones, ascensos y también necesidad de cambios en algunas áreas.
En ese marco surgió el nacimiento de un nombre nuevo en la primera plana de la política, el del abogado penalista Eduardo Rodríguez, que había llegado al Ejecutivo como asesor letrado adjunto, fue ganando terreno y pasó a ser el asesor letrado del municipio y ahora se coronó como secretario de Gobierno.
Todo indica que será el segundo hombre de la administración, detrás de Gill, en un rol que prácticamente nadie ocupó en el primer mandato. Ya se vislumbra como un secretario de alto perfil que hasta podría hacer las veces de vocero, papel que vino estando casi de manera excluyente en manos del intendente en estos cuatro años.
Rodríguez junto a Celeste Curetti -exsecretaria de Unidad Intendencia, ahora secretaria de Inclusión Social y Territorio- fueron las personas que tuvieron muy cerca de Gill a la hora del armado del nuevo Gabinete. En ese tándem también aparece pisando fuerte Lucas Pagliero, flamante titular de una nueva secretaría, la de Planeamiento, Relaciones Institucionales y Vinculación Comunitaria.
Curetti y Rodríguez representan la mujer y el hombre de confianza del jefe del Ejecutivo. Rodríguez además se quedó con el sillón de Rafael Sachetto, una de las personas de largo vínculo con Gill, que ahora se convirtió en el secretario de Educación, Cultura y Promoción de la Ciencia, un rol que en parte desempeñaba la doctora Margarita Schweizer, quien quedó afuera de la primera línea. También salió de la primera plana el ingeniero Carlos Ramírez, quien encabezó la Secretaría de Desarrollo Urbano, Ambiente e Infraestructura, y que ahora conducirá el Instituto Municipal de Vivienda.
El mandatario remplazó a Ramírez por Omar Regueira, que venía manejando el Instituto Municipal de Inversión.
Rodríguez, Regueira y Pagliero fueron, de esta manera, privilegiados en el nuevo organigrama, ya que ascendieron a lo más alto del Gabinete.
También Claudia Arias dejó una secretaría, pero en ese caso para asumir como concejala, siendo electa para esa función.
Por su parte, tres funcionarios fueron ratificados en sus espacios. Héctor Muñoz seguirá siendo el jefe de Gabinete, una sorpresa si se tiene en cuenta que en los días previos se rumoreaba con que no, sobre todo por su eventual asunción como diputado nacional. La contadora Daniela Lucarelli continuará manejando la economía municipal y el médico Humberto Jure fue revalidado en una área donde suele haber muchos conflictos en el personal, Salud, una cartera que le permitió a Gill mostrar grandes logros (como en vacunación, abordaje de personas con enfermedades terminales, consultorio inclusivo y demás).
También sobresalió el avance del periodista Sebastián Panero, que de director de Participación Vecinal subió a Unidad Intendencia, aunque en esta etapa Gill bajó el rango de ese espacio (de secretaría a subsecretaría).
En Prensa sigue Eugenia Ramos
El intendente Martín Gill dejó la comunicación y la prensa en manos de Eugenia Ramos, quien lo acompañó desde el inicio del primer mandato. Ramos ya había estado en ese rol durante la Intendencia de Nora Bedano y posteriormente se desempeñó en el Concejo Deliberante en una tarea similar.
Su continuidad se da con un cambio. De subsecretaria de Prensa y Comunicación Institucional pasó a ser Coordinadora General de Prensa, Difusión y Comunicación Institucional. Y ya no depende de Unidad Intendencia.
