Aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres

El parto y la violencia obstétrica: “Hoy se respeta a rajatabla el proceso natural”

El jefe del Servicio de Tocoginecología del Hospital Pasteur, José Nóbrega aseguró que “hoy programar un parto por conveniencia materna o médica, no se hace”
martes, 5 de noviembre de 2019 · 10:05

La violencia obstétrica es aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, en conformidad con la Ley de Salud Pública (25.929).

Según el primer Indice Nacional de Violencia Machista que analizó en detalle las formas de violencia hacia las mujeres y mujeres trans, impulsado por el colectivo “Ni Una Menos”, un 77% de las mujeres encuestadas dijo haber sufrido alguna forma de violencia obstétrica.

El Diario dialogó sobre la temática con el ginecólogo, obstetra y jefe del Servicio de Tocoginecología del Hospital  Regional Pasteur, José Nóbrega.

“Hoy el parto respetado humanizado ya es ley. Entonces, como dice la ley, se tiene que hacer todo lo que no vaya en contra de los procesos naturales. Tanto hacia la madre como a ese feto que está por nacer. Hoy, programar un parto por conveniencia materna o médica, no se hace. Hay que dejar evolucionar el curso natural. Hasta que no se desencadena el trabajo de parto, no hay que estimularlo. O por ejemplo, tampoco programar una cesárea porque el médico se tiene que ir o la madre tiene cierto compromiso”, manifestó.

“Hoy se respeta a rajatabla el proceso natural”, reforzó el especialista.

“La violencia obstétrica pasa por el hecho de interrumpir esos procesos biológicos. Sí se pueden dar casos de estimulación del parto, no de inducción, donde cambia la medicación. Lo mismo el trato hacia la paciente durante el trabajo de parto. Yo no puedo decirle a las pacientes ‘mamita, che, hacé fuerza’. Hay que tratarlas por su nombre, siempre con respeto. Tampoco hay que tratar mal a una mujer porque no sabe pujar, hay que acompañarlas, enseñarles a pujar y respirar. Siempre digo que la tasa de éxito de los partos, sube cuando hacen la gimnasia preparto”, detalló.

“El trabajo de parto hay que acompañarlo y conducirlo, no forzarlo”, agregó.

También señaló que no siempre es necesaria la episiotomía: “Es algunos casos se puede considerar violencia obstétrica, aunque para mí no debería”.

“Creo que también nos hemos pasado un poco de rosca con el tema de la violencia obstétrica. Hay momento en que en el medio del parto, cuando la mujer está haciendo fuerza, no se puede frenar todo para preguntarle si está de acuerdo con la ‘episio’. Si no se la hago se puede desgarrar y puede ser peor, para eso uno es médico y puede decidir lo mejor para la paciente y para ese bebé. En algunos puntos se ha llevado muy al extremo el tema de la violencia”, manifestó.

Sobre la tendencia a los partos en el hogar, Nóbrega afirmó que no ha conocido casos en Villa María, aunque sí algunos en Córdoba: “Soy un enemigo férreo de eso. Todo es lindo hasta que ese chico se encajó y no hubo forma de tener los medios para sacarlo, por ejemplo. Si los tiempos no permiten que la paciente llegue al hospital, puede ser lamentable. Personalmente estoy en contra, por más que digan que es más natural”.

 

Acompañamiento a la madre

El doctor destacó que hoy se está haciendo mucho hincapié en nuestra provincia, desde el área de Maternidad e Infancia, del acompañamiento de la mamá: “Es fundamental”.

“Antes en el Hospital viejo no se podía hacer el acompañamiento por cuestiones edilicias. Entre cada camilla de parto, había un biombo. Hoy, en el Hospital nuevo, tenemos cada sala de parto individualizada”.

El acompañamiento es todo el desenvolvimiento desde que la paciente ingresa en trabajo de parto, todo este proceso, el parto en sí y el puerperio: “Puede ser una mamá que ha tenido un parto y quedó dolorida o ha tenido cesárea, por ejemplo”.

 

“Sí a la lactancia materna”

Nóbrega resaltó que también están promulgando insistentemente la importancia de la lactancia materna: “Básicamente el beneficio son los nutrientes. Más allá que hoy las fórmulas maternizadas se asemejan a la leche materna, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Se promueve esto y hemos puesto un consultorio exclusivamente de lactancia materna en el Hospital. A partir de la semana 34 empezamos a mandar a las mujeres a capacitarse para explicarles la forma de lactar y fundamentalmente la nutrición para que esa leche sea gorda y ese bebé crezca”.

Consultado sobre si hay casos en donde a la mujer no se le genera la leche, el doctor dijo que es un mito: “Hoy lamentablemente muchas veces la mamá no quiere dar la lactancia por la cuestión estética posterior. Sabe que después de una lactancia las mamas no son lo mismo. Otras felices de que tienen ese vínculo que después cuesta destetar”.

“La bajada de la leche, sea por parto o cesárea, baja al tercer o cuarto día. No es que no se genere leche. Si al quinto o sexto día no se produce, se verá, pero hay que darle el tiempo a los procesos fisiológicos normales. Hay que estimular esa mama a través de la succión del bebé, pero es mentira que la leche nunca baja”, afirmó.

Sobre las nuevas tendencias que promueven la lactancia hasta los 4 o 5 años del niño o niña, el profesional manifestó que “eso es un extremo”: “El consenso es que el promedio general es hasta el año o año y medio, no más de eso. Ya la mamá empieza a trabajar, la alimentación no es la misma, el bebé empieza a comer. Los seis primeros meses tienen que ser a full”.

Además, señaló que después de ese año y medio “muchas veces ese tipo de lactancia se transforma en un chupete que no es alimento”.

 

72%
Satisfacción
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Esperanza
9%
Bronca
0%
Tristeza
18%
Incertidumbre
0%
Indiferencia