La adjunta Guadalupe Vázquez asumió el cargo mayor ante el pedido de licencia de Edgardo Garmendia

Por primera vez en la historia, una mujer al frente de la CGT

La mujer que desempeña el máximo puesto cegetista en la ciudad recordó duros momentos que tuvo que enfrentar por la falta de respeto de dirigentes varones, al tiempo que dijo sentir ahora que “todos tiramos para el mismo lado”
domingo, 24 de noviembre de 2019 · 08:50

“El camino no ha sido fácil, porque dentro del sindicalismo hay mucha resistencia a que las mujeres ocupen los cargos que tengan que ver con decisiones cruciales desde lo gremial, desde lo político y desde lo político sindical”, dijo ayer Guadalupe Vázquez, quien se encuentra a cargo de la Secretaría General de la Regional Villa María de la CGT.

Vázquez, secretaria general de la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial, asumió el cargo a raíz del pedido de licencia de Edgardo Garmendia (de AOITA), quien como presidente del Concejo Deliberante de Villa Nueva se encuentra al frente del Ejecutivo, en remplazo de Natalio Graglia.

En diálogo con un periodista de El Diario, la dirigente afirmó que “los gremios todavía se resisten a eso, a tener a la mujer en cargos en los que se toman decisiones importantes y no solamente para organizar los festejos del Día de la Mujer y del Día del Niño”.

“De hecho, cuando uno ve la foto de la CGT nacional, resulta lamentable que haya una sola compañera, Susana Rueda, de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina, dentro de un espectro conformado por una gran cantidad de sindicatos. Y que eso no pueda ser superado ni siquiera por la Ley de Cupo, que si bien es una norma que no me gusta en términos teóricos, reconozco que en la práctica y con los números en la mano ha dado muy buenos resultados”.

Lamentó que “en una sociedad en la que nos decimos democráticos, que tendemos hacia la igualdad y la equidad, tengamos que tener una ley que nos obligue a ser equitativos y a compartir los espacios”.

 

La mujer y las agresiones

Seguidamente, afirmó: “Cuando las mujeres sí hemos accedido a los espacios de poder, hemos demostrado que tenemos la misma capacidad que los varones y, en muchos casos, hemos reivindicado la educación, la política misma...”.

“Y en los gremios pasa lo mismo que en la sociedad. En mi sindicato a nivel local me pasó que fui muy agredida por la anterior conducción y en la CGT local también fui agredida por un compañero que ya falleció, quien en dos reuniones de Comisión Directiva, cada vez que yo pedía la palabra comenzaba a reírse de manera muy ostentosa y a hablar en voz alta con otros compañeros para invisibilizar mi aporte en las reuniones, lo que generó mi reproche hacia el compañero”, recordó.

Comentó que “salvando esos episodios, con el resto he sentido un gran acompañamiento y siempre la sensación de que todos tiramos para el mismo lado, sin diferencias porque seas varón, mujer o lo que fuere”.

Más adelante, destacó que “hoy la CGT tiene una composición bastante heterogénea, algo que enriquece y hace que repensemos muchas cosas que tienen que ver con las nuevas formas de trabajo, con las nuevas tecnologías dentro  del mundo del trabajo, las perspectivas de acá a lo que se viene”.

 

Relación con otras entidades

En otro orden, Vázquez recordó que “desde el día uno que asumió (Mauricio) Macri, cuando se anunció el levantamiento del control de cambios, sabíamos que iba a ser complicado para las industrias, para las Pymes, para el mundo del trabajo en general, y comenzamos un camino a través del cual queríamos visibilizar lo que se venía, negado por algunas instituciones como AERCA (Asociación de Empresarios de la Región Centro Argentino), con la cual tuvimos una reunión a comienzos de 2016 y ellos nos decían que estaba todo bien y que no pasaba nada”.

“En ese marco comenzamos a tener acciones conjuntas con otros sindicatos y con otras centrales con las que, si bien tenemos diferencias institucionales y en algún momento ideológicas, porque hubo un compañero secretario general de esas organizaciones que dijo que daba lo mismo votar a un proyecto que a otro, bueno, cuando se comenzó a ver hacia quién se orientaba la política y a quién favorecía y a quién beneficiaba, nos fuimos uniendo porque más allá de esas diferencias, la defensa de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras era la columna vertebral de las dos centrales... Corrimos el velo de todo lo demás y pudimos tener una consigna común”.

 

La mujer y el compromiso

Para la secretaria general de los Judiciales y hasta el 5 de diciembre de la CGT, “es importante que las mujeres trabajadoras en algún momento de su vida laboral se involucren con el sindicato”.

“Por ahí cuando los niños son pequeños es difícil por los tiempos, por las obligaciones propias en esta imposición social en el cuidado, pero en algún momento hay que involucrarse con el gremio; eso te forma como mujer trabajadora y te hace vivir tus derechos, siendo consciente de que no nos los regalaron, sino que son el producto de una lucha que costó el esfuerzo y la vida de muchos compañeros y compañeras”.

Y concluyó: “El viernes me tocó participar con los compañeros y las compañeras de Ribeiro, que hace desde septiembre que no cobran su sueldo. Y fue una gran satisfacción ver que la compañeras están tan involucradas con su reclamo, para preservar su fuente de trabajo. Es altamente valorables que ellas estén impulsando, junto con el sindicato, esta lucha que se viene dando y que va a tener su continuidad todos los viernes frente al local”.

Más de
3
1
25%
Satisfacción
25%
Esperanza
50%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia