Segunda Marcha del Orgullo Disidente en Villa María
Por el derecho a elegir la identidad
Una numerosa, colorida y diversa columna de manifestantes marchó por las calles de la ciudad pidiendo por el cupo laboral trans y el derecho a vivir con la identidad elegida“Orgulloses de ser lo que somos”. Así definieron el motivo que convocó a una importante cantidad de personas a marchar por las calles de Villa María con el fin de reclamar los derechos al trabajo, a la salud y a la libertad de elegir la identidad.
La segunda Marcha Disidente comenzó ayer en las primeras horas de la tarde en el Teatrino del Parque de la Vida, donde hubo charlas sobre género y compartieron experiencias acerca de las realidades que les toca afrontar por elegir una identidad diferente a la biológica.
Además, el Ministerio de Salud aportó una carpa donde se podían hacer test de HIV y contar con el resultado listo a los 20 minutos.
La convocatoria fue importante en número y en diversidad.
Agrupaciones dentro de la comunidad LGTB (Lesbianas, Gays, Trans y Bisexuales) como la de Putos Peronistas o Tortas Peronistas exhibían sus banderas. Y todos sumaban la identidad multicolor que caracteriza a la comunidad.
La marcha, que tuvo una muy buena organización (llamaron a que no haya alcohol, drogas y que no se dañara ningún espacio público) se inició alrededor de las 18.30. La primera “parada” fue el Concejo Deliberante de la ciudad. “Exigimos nuestros derechos a los que tienen el poder para decidir qué proyectos quedan en el cajón y qué proyectos se tratan”, dijeron en la puerta del Legislativo local. La consigna fue en clara alusión al cupo laboral trans que impulsaron las asociaciones con el fin de que no se discrimine a las personas por su identidad sexual o de género.
“Nuestras vidas están en sus manos”, agregaron.
La colorida columna que ocupaba casi una cuadra completa marchó desde allí a la Catedral.
“Iglesia y Estado, asuntos separados”, fue el cántico que elevaron al llegar al templo mayor de la ciudad.
Algunas coreografías de bailes y un “besazo” frente a la iglesia fueron los métodos que eligieron para reclamar.
“Señor Jofré, venga y dígame en la cara lo que dijo por ahí”, dijo en altavoz Fanny Bustos, referente de la comunidad trans, en alusión a la expresión del obispo Samuel Jofré sobre la diversidad de identidades, quien afirmó que “los trans son hombres vestidos de mujer” y remarcó que Dios “creó sólo al hombre y a la mujer, no hay grises”.
También se sumaron las socorristas con una coreografía a favor del aborto.
La misma organización de la marcha cuidó que todo se hiciera sobre la calle y que no subieran a la vereda de la Catedral, para evitar inconvenientes o enfrentamientos con los que a esa hora empezaban a llegar a misa.
Desde ese lugar partieron marchando hacia la sede policial y el edificio de Tribunales, para luego volver hacia la Municipalidad.
Las “paradas” fueron precisamente los espacios en donde reclamaron el derecho a un trabajo digno, a la salud y a poder ser quienes eligieron ser sin ser discriminadas por eso.
