Estiman que en 15 días se procederá al inicio del armado
Esperan tener listo el nuevo puente para fines de febrero próximo
El intendente Martín Gill estuvo en la obra y habló de “avances significativos”. También se eleva la avenida costera, para evitar accesos empinadosPara fines del verano esperan tener listo el nuevo puente que unirá a Villa María con Villa Nueva, según las palabras del intendente Martín Gill ayer cuando recorrió la obra.
El mandatario habló de “avances significativos” en la infraestructura, cuyo desarrollo tuvo paréntesis y viene con un importante atraso en relación a lo previsto inicialmente.
En el lugar, especificó que por estos días se hará el hormigonado de la última viga del lado villanovense, tras lo cual los tres pilotes del puente quedarán concluidos, lo que se produciría en 15 días.
Dijo que luego vendrá la etapa de armado, comentando que “las otras vigas y las prelozas han venido generándose”.
El ancho del nuevo puente es cinco veces el ancho del Isidro Fernández Núñez (puente Negro)
Con el armado, simultáneamente se avanzará con la construcción de hormigonado de las vías de acceso en la costanera villamariense.
“Para fin de febrero o principios de marzo se culminaría la obra. Quizás a fines de enero se utilizaría de manera operativa parcialmente, porque estará el puente y a partir de ahí -en febrero- será el momento de arcos, iluminación y otras tareas complementarias”, declaró Gill, que deseó que se pueda cumplir con esa pauta ya establecida.
Costa elevada
Como ya se conoce, el puente no tendrá un nivel plano, sino que su trayecto tiene una inclinación hacia abajo en dirección Villa Nueva - Villa María, “para que corrija parte de ese desnivel” existente entre las dos orillas, apuntó Gill.
El secretario de Desarrollo Urbano, Ambiente e Infraestructura del municipio, Carlos Ramírez, mencionó que parte de esa diferencia se resolvió incrementando la altura de la avenida costanera.
Un integrante de la empresa CIAR, que ejecuta la obra, puntualizó que se trata de una suba de 1,60 metro que se da en 150 metros de largo, por lo que Ramírez consideró que “no se nota”, produciéndose en “una curva suave” de esa arteria.
En este aspecto, Gill lo comparó con el ingreso al puente Isidro Fernández Núñez (conocido como puente Negro), cuya subida/bajada “es muy empinada”. “En este, es un proceso mucho más armónico”, declaró.
El río tuvo una serie de modificaciones, según se pudo observar ayer. Gill y Ramírez explicaron que esto se da “porque hay que descomprimir” el cauce para las distintas tareas. “Lo que se incorporó de manera extraordinaria será removido”, señalaron, aclarando que el Ctalamochita quedará en el ancho original
También se comparó el ancho que tendrá el nuevo paso en relación al Fernández Núñez. Mientras el puente Negro tiene un ancho de 3 metros para el uso vial, el que está en construcción poseerá 15 metros para uso vial y 5 metros para uso peatonal.
La obra incluye la realización de ocho arcos de carácter ornamental, donde se instalará la iluminación prevista con tecnología led.
El titular del Ejecutivo resaltó la importancia de esta nueva estructura. “Será sumamente funcional para ambas ciudades y cambiará la visión de circulación de las dos localidades. El Isidro Fernández Núñez está absolutamente saturado”, manifestó.
Y apuntó que los proyectos de expansión generarán “un cambio geologístico de vinculación”.
Cabe consignar que la inversión corresponde al Gobierno de la Provincia de Córdoba a través de Vialidad, con el aporte de la Agencia Córdoba de Inversión y Financiamiento.
