Entrevista a los familiares de Vicente Miranda, el enfermero y delegado gremial fallecido
El reconocimiento del Ecodaic a los familiares de un donante
La familia de Vicente Miranda recibió una nota del Ecodaic en la que agradecen la donación de órganos que dieron vida y salud al menos a tres personasEscribe Abigail Sánchez
Pasante de la UNVM
“En este momento de profundo dolor queremos hacerles llegar nuestros respetos a través de estas líneas, siendo nuestro deseo que reconforten su espíritu para poder seguir adelante y superar esta gran pérdida”. Así comienza la carta que envió el Ente Coordinador de Ablación e Implantes de Córdoba (Ecodaic) a la familia de Vicente Miranda, el enfermero solidario, quien falleció el 14 de octubre de este año.
Y sigue: “Queremos contarles que gracias a la donación, Oscar, de 57 años, recibió un riñón; mientras que Noelia, de 19, y Silvia, de 34, recuperaron la visión a través del trasplante de córneas”.
A raíz de esa misiva dialogamos con los familiares del reconocido enfermero.
Lara Miranda, hija de Vicente relató: “La primera reacción fue de una profunda emoción, ya que fue todo muy reciente. Nosotros sabíamos cómo iba a ser el proceso, porque el día de su fallecimiento se nos acercó un trabajador del grupo del Ecodaic y esa persona, quien fue muy respetuosa, nos explicó claramente cuáles eran los pasos”, señaló.
“Nos contó que el proceso era anónimo, pero que una vez entregados sus órganos se nos iba a mandar una nota contándonos con pequeños datos, los nombres y las edades, y qué órganos habían recibido. A partir de proporcionarnos esos datos, nos informan y nos agradecen el proceso”.
Lara dijo que fue ella la que recibió en primer lugar la noticia, a través de una llamada telefónica, que luego fue confirmada con la carta que reproducimos al principio.
“Nos asombró mucho imaginar la alegría de esas familias al recibir los órganos, y más que nada pensar que a partir de una situación tan trágica y triste como la que vivimos nosotros, podíamos ver que otras personas recibían con tanta felicidad parte de mi papá; no solamente me remito a lo biológico, sino que después de muerto continuaba, con lo que fue un poco su idea de defender a los otros, luchar por la igualdad y por la defensa de la vida”.
Un luchador
Miranda fue un reconocido enfermero del plantel de internados de adultos y tuvo una activa militancia en la Unión de Trabajadores de Salud (UTS).
“Los últimos años de su vida se dedicó con el alma y el corazón de forma completa a visibilizar lo que es la problemática y la precarización de los trabajadores de enfermería, que no solo es un dilema particular de este hospital, sino también general”, concluyó su hija.
