Dos hermanos piden la libertad condicional para su madre y aseguran que “se está cometiendo una injusticia”
Fuerte reclamo al Poder Judicial
Luego de deambular una y otra vez por los pasillos de Tribunales, los hermanos Ruiz decidieron acudir a El Diario para exponer la situación en que se encuentra su progenitora, detenida por la tenencia de 2,6 gramos de cocaína“Nosotros entendemos que está mal lo que hizo. Pero también entendemos que es injusto lo que le están haciendo, porque conocemos con detalles casos de gente que entró por tenencia de mucha mayor cantidad de estupefacientes que ella y, siendo reincidente, esa gente ya está en su casa”, dijeron ayer Richard y Maribel Ruiz, en el comienzo de su charla de ayer con uno de nuestros periodistas.
Richard y Maribel elevan la voz por su madre, María Cristina Henriques Parra, quien se encuentra en el Establecimiento Penitenciario Nº 5, ubicado en barrio Belgrano, cumpliendo una condena a tres años de prisión.
-¿Cuál fue exactamente el delito que cometió María Cristina?
-La llevaron detenida por tenencia de 2,6 gramos de cocaína, aunque no está del todo claro, porque el operativo fue en la calle, no en un allanamiento y las pruebas que tienen en contra de ella no cierran.
-¿Qué les dijeron en las diferentes oportunidades en las que fueron a los Tribunales?
-Tanto a nuestro abogado, el doctor Bustos, como a nosotros, que ya nos cansamos de ir a suplicar, en todo momento nos dijeron que se iba a resolver todo en la Cámara del Crimen, pero ahora dicen que no, que pasa al juez de Ejecución.
La condicional
-¿Qué es lo que ustedes y el abogado fueron a pedir concretamente?
-La condicional. En agosto de este año ya llevaba siete meses detenida y le correspondía la condicional. Le repetimos que conocemos casos de otra gente que cayó presa después que ella por la tenencia de mucha más droga y, además, que son reincidentes, pero ya están viviendo en su casa.
-¿La mamá de ustedes tiene antecedentes?
-No, señor. Ninguno.
-¿Cómo fue el operativo en el que la detuvieron? ¿Por qué en la calle?
-Ella era empleada doméstica. Trabajó limpiando en casas de familia hasta que tuvo un accidente. Estuvo un tiempo inactiva hasta que le pusieron unos clavos en la pierna y en ese lapso los patrones la dejaron sin trabajo. Entonces, al poco tiempo empezó a trabajar en la calle... como acompañante.
-¿Qué les dice el abogado?
-Va todo el tiempo y le dicen lo mismo que nos dicen a nosotros. Pero el doctor nos confirma que estamos en lo cierto, que el pedido que realizamos es más que justo, que se tiene que resolver todo como lo estamos reclamando.
Discriminación... miedo...
-¿Cómo piensan seguir adelante?
-Nosotros no vamos a parar. Vamos a ir adonde tengamos que ir, a Córdoba, a donde sea necesario. Ahora nos sugirieron venir a El Diario, pero vamos a ir a los organismos que sea, porque esto que está pasando no es justicia, sino una injusticia muy grande y, además, tenemos algunos temores y algunas sospechas a partir de cómo están llevando las cosas.
-¿A qué le tienen miedo?
-Es que este ensañamiento no se puede entender. ¿Por qué este ensañamiento con ella? ¿Porque es chilena? Hace 30 años que vive en Villa María, donde crió a sus hijos... ¿La odian porque es chilena? ¿Hay xenofobia en la Justicia de Villa María? No sabemos bien qué pensar, pero como tenemos unos primos que están mal nombrados, nos da miedo también que la quieran involucrar con ellos. Pero más allá de los miedos que tenemos encima o lo que sea, nosotros no vamos a parar acá. Vamos a luchar por lo que corresponde; que se cumpla la ley para todos por igual y que nuestra madre vuelva a su casa.
