Reflexiones en un momento especial en la vida institucional
“La violencia siempre genera violencia y no resuelve nada”
Con un llamado al diálogo como camino hacia la solución de problemas y las diferencias el vicario general de la Diócesis de Villa María formuló un llamado a que todo transcurra en paz en las horas que se avecinan. Alusiones a Martin Luther King, Pablo VI y Francisco“No podemos dejarnos tentar por la intolerancia, esa que dice que las cosas deben salir como yo quiero, porque si no rompo todo... Esto no es un partido que hay que ganar sí o sí de una determinada manera. Se puede ganar, se puede perder y se puede empatar, pero lo importante es jugar juntos, en equipo, porque eso es lo que nos dará más fuerzas y más chances”, comentó ayer a un periodista de El Diario el padre Alberto Bustamante, número dos del Obispado.
El sacerdote recordó que “la Iglesia siempre ha llamado a priorizar el diálogo y la cultura del encuentro, a la hora de buscar las soluciones a los problemas que tiene la Argentina en el marco institucional”.
“La violencia siempre genera violencia y no resuelve nada”, remarcó.
Bustamante recordó que el Papa Francisco, en marzo de 2016 emitió el documento Amoris laetitia (“La alegría del amor”, en latín), en el cual citó al afroamericano luchador por los derechos de las personas Martin Luther King, quien sostenía que “odio por odio solo intensifica la existencia del odio y del mal en el universo”.
“Cortar la cadena del mal...”
“Si yo te golpeo a ti y tú me golpeas a mí y yo golpeo a otro... podemos ir al infinito por ese camino. Entonces, hace falta alguien fuerte, la persona que pueda cortar la cadena del mal. De eso se trata: de un camino carente de agresiones, silencioso; de un proyecto claro que pueda contener a todos los actores de la sociedad, para que podamos vivir en paz”, aseveró el religioso.
Y dijo seguidamente que “ese ingenio que permite imaginar que de la violencia se puede salir, es el que estamos necesitando los argentinos”.
Para Bustamante, la reivindicación del diálogo que realizó el Papa argentino va en la misma línea que la realizada en su momento por Pablo VI, dirigida no solamente a la propia Iglesia sino al mundo en general.
“Nuestro Papa Francisco también toma algunas características de esa invocación al diálogo para el encuentro y nos señala que quien en verdad quiere dialogar toma la iniciativa, y esa es la persona fuerte que se necesita”, comentó.
“Tomar la iniciativa no es ser débil...”
En tal sentido, manifestó que “es necesario tomar la iniciativa y no esperar a ser convocado al diálogo”.
“Tomar la iniciativa para el diálogo suele tomarse como un signo de debilidad pero, sin embargo, lo es de grandeza. Por otra parte, el diálogo no se limita a quien va dirigido, sino que tiene que ver también conmigo, con lo que me corresponde hacer”, agregó finalmente el número dos del Obispado de Villa María.
