Villa María es sede del Primer Foro de Vivienda Social y Hábitat Sustentable

Alerta: el techo de la “casa común” se nos viene encima

Concluyen hoy en el Campus de la UNVM dos jornadas de profuso intercambio de ideas que alumbren el camino a seguir para “tomar conciencia de la importancia de la sustentabilidad” y “salvar a las generaciones futuras”, porque “ya estamos viviendo en la era de las consecuencias” del cambio climático
viernes, 11 de octubre de 2019 · 09:04

­­­­Cuando los legisladores provinciales y los concejales de la ciudad declararon de “Interés” el Primer Foro de Vivienda Social y Hábitat Sustentable que comenzó ayer en Villa María, probablemente lo hayan tomado como un trámite más, una iniciativa entre tantas que a la hora de la votación no requieren de mayor análisis. Pero el debate que se prolongará hoy en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) es de auténtico interés (o debería serlo) para cada ciudadano en cada rincón de la Argentina y el mundo.

Los intercambios que se dieron en la jornada de apertura estuvieron marcados por disertaciones que actuaron como disparadores: las del arquitecto Miguel Otero, docente investigador del Conicet y especialista en Planeamiento Urbano y Ambiental de la Universidad de Buenos Aires; del arquitecto Edgardo Suárez, también catedrático y responsable del Instituto de Sustentabilidad Edilicia del Colegio de Arquitectos de la Provincia de  Córdoba, y de la doctora Gabriela Agosto, coordinadora de Políticas Sociales de la Nación.

Previamente, el presidente del Concejo Deliberante a cargo del Ejecutivo local, José Carignano, dio la bienvenida a la nutrida concurrencia, destacó la importancia de los temas a abordar, felicitó a los organizadores por el esfuerzo realizado e invitó a los visitantes de otros puntos de la provincia y el país a recorrer y conocer la ciudad.

El presidente de la Regional 5 del Colegio de Arquitectos, Gustavo Martinotti, resaltó la colaboración entre las instituciones locales para que el evento fuera posible y abogó para que en 2020 se realice la segunda edición del Foro.

Como anfitrión, el coordinador de Gabinete de la UNVM, Germán Casetta, se mostró feliz de que la casa de altos estudios, en colaboración con el Estado municipal y con ese colegio profesional “abra sus puertas al debate sobre cuestiones como la vivienda social y el hábitat, que tocan a todos los sectores sociales y, en especial, a los menos favorecidos; y que en el debate participen profesionales, estados, carreras, usuarios, docentes y, además, estudiantes que al graduarse tendrán incorporados los conceptos que se van a compartir en estas jornadas”.

 

Parte de la nutrida concurrencia que se dio cita ayer en el Campus de la UNVM

 

Gabriela Agosto

La coordinadora de Políticas Sociales de la Nación comentó inicialmente que le daba gusto encontrarse en una provincia y una ciudad “que fueron de las primeras de adecuar sus políticas en la materia a las metas de la ONU”.

Gabriela Agosto consideró “muy valioso que la Universidad de Villa María proponga este Foro”, porque “la academia, lo académico, es uno de los actores claves”, aunque “a veces parece bastante difícil articular, porque existen iniciativas, pero generalmente están dispersas”.

La funcionaria hizo luego un raconto de lo actuado desde la administración nacional en función de la Agenda 2030 establecida por Naciones Unidas, tras recordar que Argentina adhirió a los 17 objetivos trazados en esa suerte de hoja de ruta.

Explicó que en materia de viviendas sociales y hábitat se trabajó a sabiendas de que “construir barrios no es lo mismo que construir comunidades”, por lo que se busca que la gente pueda desarrollarse a través, por ejemplo, de la economía circular (que genera el intercambio de productos de huerta u otros dentro del entorno en el que se encuentra la unidad habitacional) y la economía verde o azul (la que reconoce la importancia de los mares y los océanos como motores por su gran potencial para la innovación y el crecimiento).

 

Carignano, Martinotti, Cassetta y Agosto, en la apertura formal de las jornadas

 

Edgardo Suárez

El responsable del Instituto de Sustentabilidad Edilicia del Colegio de Arquitectos de la Provincia de  Córdoba alertó en el comienzo de su alocución en el sentido de que “hay sectores en nuestras ciudades que están más expuestos o son más proclives a sufrir el impacto del cambio climático”.

En una de las primeras imágenes de su power point  se leía la consigna: “La vivienda social y el deber de ser sustentable”.

Pero fue más lejos al plantear la necesidad de empezar a pensar con urgencia en la necesidad de producir “edificios carbono neutrales”, es decir, que emitan menos de lo que utilizan.

Dijo saber que “en Villa María se trabaja en esa dirección, hacia la sustentabilidad, a través de un convenio con el Colegio de  Arquitectos”.

“El The Net Zero Carbon Buildings Commitment -afirmó- ya comenzó en Córdoba y ya hay al menos tres provincias más que están arrancando. Pero, además de edificios con energía cero o casi cero, necesitamos llegar a la contaminación cero, al agua cero... a través del diseño, la construcción y el mantenimiento”, apuntó.

En cuanto a lo de “agua cero” mostró fotografías de un lavadero de vehículos que funciona en la Terminal de Omnibus 2, de Córdoba, en la que se emplea solamente el agua de lluvia que recogen los techos del lugar. Una forma de decir que es absolutamente posible.

“En países ricos, las metas pueden buscarse desde la tecnología. Y en países pobres, como el nuestro, debe ser desde el diseño, la gestión...”, añadió entre otros muchos conceptos.

 

Otero vive desde hace 35 años en una vivienda sustentable: conocimiento de causa. Y una exposición con una dosis apropiada de ejemplos, para “bajar” el discurso y hacerlo “apto para todo público”

 

Miguel Otero

Este hombre, una suerte de libro abierto para quien guste, afirmó que de la situación en la que estamos como habitantes del planeta “no se sale con normas, sino con acciones de hombres, mujeres y niñes que habitamos el planeta”.

Para él, hay que tener en cuenta “la magnitud de las transformaciones del sistema” y “el principio de las condiciones”, además de “cómo se pueden alterar esas condiciones”.

Para ello hay que establecer “un pensamiento estratégico que sea sostenible, adaptativo y robusto”.

Pero, además, opinó que “los cambios necesarios pueden venir de la mano de la tecnología, pero también será necesaria la imaginación”.

En este punto, usó una de sus metáforas: “Entre 1970 y 1975 la NASA tenía el problema de que los astronautas no podían tomar nota de todo cuanto veían, ni dejar asentadas sus investigaciones. La falta de gravedad desparramaba la tinta por toda la nave. Entonces, una firma fabricó una lapicera muy especial que les permitía hacerlo; la que es hasta hoy la lapicera oficial de la NASA. Al mismo problema los rusos lo resolvieron con un lápiz de madera y grafito, como los nuestros de la primaria”. Es decir, puede ser con tecnología, pero no puede ser sin imaginación.

Convencido de que “ya estamos viviendo en la era de las consecuencias”, Otero recomendó retroceder para leer la “Carta a los Gobernantes”, que el expresidente Juan Perón envió a la Cumbre de Estocolmo en 1972 y la “Encíclica Laudato Sí”, publicada por el Papa Francisco en 2015.

 

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