Vacunarse contra la fiebre amarilla dejó de ser un dolor de cabeza

viernes, 4 de enero de 2019 · 00:00
Durante todo 2018 se colocaron 2.230 dosis Lejos de las largas colas y eternas horas de espera del verano pasado, en el Hospital Pasteur la demanda es alta, pero organizada. No se dejó de colocar en todo el año, lo que posibilitó que no se haga un “cuello de botella” en esta época Vacunarse contra la fiebre amarilla no fue sencillo en Villa María el año pasado. Aquellos viajeros que necesitaban la dosis para poder ir a los destinos donde es obligatoria o recomendada tuvieron que esperar hasta los últimos días de enero de 2018 para que el Ministerio de Salud de la Provincia enviara las vacunas al Hospital Pasteur. Cuando llegaron al centro de salud, las colas para poder hacerse de la inmunización fueron enormes y, tal como contó El Diario en ese momento, hubo quienes llegaban a la madrugada para guardar un lugar en la fila o quienes esperaron hasta doce horas. Hoy todo cambió. En primer lugar, porque luego que pasó ese “boom” de gente queriendo colocarse la vacuna, en el Hospital Pasteur nunca cortaron con la provisión. Es decir, durante todos los martes del año se pudieron llegar quienes necesitaban la colocación para prevenir esta enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de ciertas especies de mosquitos y que hasta puede provocar la muerte. Así es como durante todo 2018 se colocaron exactamente 2.230 dosis. El dato lo confirmó Andrea Pajón, coordinadora de Inmunizaciones del Departamento General San Martín, quien en diálogo con este medio confirmó que “ya no hay tanta cola ni por tantas horas como el año pasado porque la gente ha sido más precavida en vacunarse en tiempo y forma”. “El año pasado como se empezó a vacunar en enero las dos primeras semanas hubo un amontonamiento de gente. Ahora las personas vienen 15 o 20 días antes de viajar y salen vacunados”, agregó. “Lo que pasa es que vacunamos todos los martes del año, nunca se cortó. Actualizados a hoy, llevamos colocadas 2.320 dosis”, contó, sumando a las de todo el año pasado las 90 que se pusieron ayer, las primeras dosis de 2019. Por única vez no se vacunó el pasado martes por ser el primer día del año. El año pasado el Gobierno provincial había dispuesto solo algunos pocos lugares como centros de vacunación contra la fiebre amarilla, hasta que la demanda hizo que revean y cambien esa disposición. Por eso, y para evitar que se repitan los inconvenientes, durante todo el año, Pajón contó que directamente “no hubo problemas de abastecimiento”. “Lo que puede pasar es que venga gente y se quede sin turno, pero viene el próximo martes más temprano y se vacuna sin problemas, no hay problemas por eso”, explicó, y aclaró que es por orden de llegada. Además, teniendo en cuenta que las zonas indicadas como de “riesgo” se ampliaron durante el año pasado, se amplió la cantidad de dosis que se colocaban. “Se agregaron los estados de Santa Catarina y Río Grande do Sul. Es decir, mucha más gente tiene que vacunarse porque la mayoría viaja al sur de Brasil. Es por esto también que nos aumentaron la dosis desde Córdoba, pasamos de colocar 70 por semana a 90”, afirmó Pajón. Por otra parte, reveló que sigue siendo elevado el número de personas que no son de Villa María o de Villa Nueva: “Son muchísimos que llegan incluso de más allá de nuestra región, como Hernando, General Deheza, Las Perdices, Oncativo, ha venido gente hasta de Leones”.   Particular Para quienes deseen o puedan hacerlo, la vacuna contra la fiebre amarilla también se puede adquirir en farmacias, por unos $1.300, aunque en algunas farmacias está en falta desde hace semanas. “Están quienes eligen comprar la dosis en forma particular, el que puede disponer lo hace. Eso pasa, por ejemplo, para quienes no pueden venir los martes entonces compran la vacuna y vienen un viernes”, aclaró la profesional. A su vez, dio a conocer otra gran diferencia sobre la situación actual con respecto al año pasado. Ahora, la vacuna comprada en forma particular también puede ser colocada en la Asistencia Pública. El verano pasado esto no era posible ya que el único centro de salud que podía expedir los certificados de colocación (que es obligatorio para ingresar a algunos países) era el Pasteur. “Enviamos certificados para poder descentralizar”, confió la coordinadora de Inmunizaciones del Departamento General San Martín. “Está todo mucho más fácil y ágil que el verano pasado”, cerró.   PARA TENER EN CUENTA EN EL PASTEUR SE VACUNA TODOS LOS MARTES. desde las 8 Y por orden de llegada. Hay 90 dosis semanales. DEBEN RECIBIR LA VACUNA las personas de uno a 60 años, que viajen a lugares de riesgo. Hay que acudir al vacunatorio con pasaporte o DNI y carne de vacunación y no es necesario estar en ayunas. La dosis debe aplicarse por lo menos 10 días antes del viaje. ACTUALMENTE LA VACUNA contra la fiebre amarilla esta recomendada para quienes viajen a todo Brasil excepto algunos estados del Nordeste como Natal, Recife O Fortaleza.