Corte de luz, corte de ruta
jueves, 31 de enero de 2019 · 00:00
La raíz del problema y la solución de raíz
Nuestra edición de ayer cerraba con el levantamiento del corte de la ruta 158 realizado por vecinos del Vista Verde, cuando les restablecieron el suministro. Dos horas después se cortó nuevamente la luz... y la ruta
Más allá de que los vecinos autoconvocados del Vista Verde se hayan reunido ayer en silencio con los de sectores como Mariano Moreno y Las Acacias, para organizarse ante la situación que padecen junto al resto de la comunidad por los reiterados cortes en el suministro de energía eléctrica, más allá de la actitud en cierta medida prudente y a todas luces acertada de la Justicia de aceptar una salida negociada antes que represiva la noche del martes, más allá de la obligada comparecencia del más alto directivo de EPEC en la región para dar explicaciones en medio de la ruta a los vecinos... la única luz encendida en la cerrada noche, la de la hoguera sobre la calzada de la 158, alumbraba con todo su esplendor un problema de años, de décadas.
“Hace nueve años...”
“Mi marido fue presidente del centro vecinal y usted, hace nueve años, le dio la misma explicación del desperfecto en el cable subterráneo... Mi marido ha fallecido y usted viene hoy con la misma explicación”, le dijo al jefe de la compañía eléctrica una de las mujeres que participaban del reclamo.
Otro manifestante le recordó que “EPEC es estatal y el Estados somos todos nosotros y los vecinos de los demás barrios; todos los que estamos acá le pagamos el sueldo a usted, y como propietarios le pedimos que le eleve al Directorio nuestro pedido para que hagan las inversiones necesarias que permitan tener la suficiente cantidad de transformadores de remplazo para cuando uno deja de funcionar, para que remplacen los cables añejos por otros nuevos y más resistentes, propios para una ciudad de 100 mil habitantes...”.
Todo ello envuelto en el delgado celofán de la prudencia de algunos y la exasperación de otros. Porque “en el barrio hay electrodependientes”, porque “cada una de nuestras despensas llevan gastados 1.800 pesos en el combustible de sus generadores para no perder la mercadería”, porque “en el Mariano Moreno otro comercio del rubro, en avenida El Palmar, ya gastó 2.000 pesos por lo mismo”, porque “se nos echa a perder lo poco que tenemos en la heladera”, porque “los abuelos...”, porque “los niños...”, etcétera, etcétera.
Después de mucho tiempo de asamblea autoconvocada por las redes sociales, de votar acciones a realizar durante el Festival de Peñas (para el caso de que no se trabaje en soluciones), de negociar para que no se reprimiera y nadie fuera golpeado ni detenido... regresó la luz y se abrió paso a los Bomberos Voluntarios para que apagaran el fuego que alumbró un problema común a toda Villa María y, posiblemente, a buena parte de la provincia.
Basta de promesas
Los vecinos están cansados de las promesas (como el Plan Quinquenal para la EPEC) que no se cumplen y van a solicitar un programa concreto de contingencia para el corto plazo y de inversiones para el mediano y largo plazo, algo que creen posible en virtud de la cuantiosa recaudación de la empresa, en base a facturas desmesuradas que ponen en serio riego la economía familiar y, en muchos casos, la comercial.
Para la contingencia, están pensando en solicitar el envío a la ciudad de camiones con generadores de gran porte, como los que fueron alquilados al Cirque du Soleil durante toda la temporada que permaneció en Córdoba capital. Se espera que con ellos se pueda atender la sobredemanda que producen el recorrido peñero y el mismo Festival de Festivales, para que el resto de la ciudad no sufra carencias en el suministro durante esos días de fiesta.
Para el mediano y el largo plazo, los reclamos irán desde más personal para nuevas cuadrillas en la Guardia (hay solamente dos cuadrillas para atender los desperfectos e imprevistos de una ciudad que merece una mayor asistencia) y un programa de inversiones creíble, con plazo de cumplimiento, entre otras cuestiones. La defensora del Pueblo anuncia que hará lo suyo.
Si no hay respuestas, es porque no se sabe ver el problema que los vecinos están alumbrando con su fogata.
Sergio Vaudagnotto