Se repiten urgencias por golpes de calor
jueves, 3 de enero de 2019 · 00:00
Traslados de Bomberos y servicios de ambulancia privados hacia centros de salud
Mas allá de las lluvias que genera el excesivo calor, las altas temperaturas volverán a instalarse en sucesivamente a lo largo del verano. Conviene ser precavido, porque se han registrado casos de golpes de calor
“Sí, en estos días recibimos llamados por personas descompensadas, afectadas por el tremendo calor, y realizamos traslados por ese tema”, expresó ayer el jefe de Bomberos, Gustavo Nicola, ante la consulta de El Diario.
Nicola indicó que a los casos atendidos desde el cuartel, se deben agregar los que se resolvieron a través de las empresas privadas que prestan el servicio de ambulancia.
A partir de ese dato, el periodista se comunicó con Vittal, desde donde se indicó que, en efecto, también realizaron traslados por efectos del calor. “Hay personas que no terminan de entender que en situaciones climáticas como las actuales, no se deben exponer al sol entre las 10 y las 16”, comentó quien atiende la línea de emergencias.
El golpe de calor es definido por el Ministerio de Salud de la Nación como el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol o por hacer trabajos o ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.
Cuando aparecen signos de deshidratación como la lengua seca u orín más oscuro hay que comenzar a alertarse. En jornadas como la de ayer, con la temperatura mínimas muy elevada (26,1 grados, hasta la llegada de la lluvia) y máximas de alrededor de 40 grados, al cuerpo le cuesta regresar a su temperatura ideal promedio, que puede estar entre los 36,3 y los 37,1 grados. Allí, el sistema termorregulador está en peligro. Algunos síntomas son somnolencia, piel roja y seca, dificultad respiratoria, pulso débil, sed intensa, dolor de cabeza, vómitos y pérdida de conocimiento.
Recomendaciones
Por ello, en jornadas como la de ayer, se recomienda:
-No realizar actividad al sol entre las 10 y las 16.
-Al notar cansancio o sentir mareo, dirigirse a un lugar fresco o ventilado y aflojarse la ropa (en este punto se hace un pedido especial a bancos y locales comerciales que disponen de aire acondicionado, para que reciban y suministren agua a estas personas).
-Consumir abundantemente agua y, de ser posible, jugo de frutas frescas o bebidas isotónicas. Esto está indicado aun cuando no se sienta sed.
-No consumir bebidas alcohólicas, porque alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación.
-Evitar las bebidas con cafeína (café, té, bebidas cola) o muy azucaradas.
-Evitar las comidas pesadas de difícil digestión que hacen aumentar la temperatura interna.
-Usar ropa liviana, de colores claros y suelta, que permita la transpiración, que es el principal mecanismo de refrigeración que tiene nuestro cuerpo. Incluir en este punto el uso del sombrero.
Se debe prestar especial atención a los ancianos y a los niños. En concreto, los mayores de 70 años y los menores de tres años no deben ser expuestos al sol. Y en caso de darse el golpe de calor, se debe trasladar a la persona afectada a un lugar a la sombra, acostarla con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre, mientras se solicita asistencia de especialistas.
En la espera, se pude también humedecerle el rostro con una esponja o un paño húmedo. Pero no le debe suministrar líquido si se encuentra inconsciente, porque podría ahogarse.