Acordaron trabajar en conjunto

jueves, 24 de enero de 2019 · 00:00
Reunión en el municipio - La Cámara de Panaderos expuso su situación ante los funcionarios Será para controlar que todos los establecimientos que comercialicen pan estén registrados ante el municipio y los órganos de control Representantes de la Cámara de Panaderos de Villa María se reunieron con el intendente Martín Gill para exponer la situación delicada que vive el sector debido al incremento de los costos de producción que vienen soportando desde el año pasado. Del encuentro participaron Gill; el jefe de Gabinete, Héctor Muñoz; la secretaria de Economía, Daniela Lucarelli; la subsecretaria de Inspección General, Valeria Suárez; por la Cámara de Panaderos de Villa María, su presidente, Néstor Mojica, y Diego López; el presidente de AERCA, Franco Monetti, y el gerente de la entidad empresarial, Ignacio Tovo. “Nosotros elevamos una nota a la Municipalidad para trasladarle lo que está viviendo el sector y la necesidad de que todos los panaderos trabajemos de igual manera”, explicó Mojica. “Agradecemos la buena predisposición que tuvieron porque nos atendieron el intendente, Muñoz y Valeria Suárez para que les contáramos lo que está sucediendo con nuestro rubro”, agregó. “Si bien sabemos que el municipio no tiene injerencia directa sobre lo que nos está pasando a nosotros, que es lo que les pasa a todos los panaderos de la Argentina, y que tiene que ver con los altos costos de producción generados por la inflación, quisimos contarle lo que nos está sucediendo. Nos escucharon y acordamos trabajar en conjunto en el control para que todas las panaderías sean legales”, señaló. “Hoy nos encontramos en Villa María con carteles ofreciendo el kilo de pan a 30 pesos y hay una gran diferencia entre tener una panadería legal y tener una panadería ilegal, por lo que hay que tributar en lo local, provincial y nacional”, indicó. “Tenemos la necesidad de que todos los panaderos trabajemos de igual manera, porque si no, tenemos que nivelar para abajo, y no es nuestra intención, porque se nos va a complicar para pagar los impuestos y mantener las fuentes laborales”, precisó. “Al haber competencia desleal el precio es más reducido, como dije antes, en algunos negocios el kilo de pan se encuentra en 30 pesos, si un producto está a ese precio es de dudosa procedencia, porque si ha pasado por los controles y ha tributado lo que corresponde, es imposible que llegue a un almacén a ese precio”, remarcó. “Nuestra llegada a la Municipalidad fue también con la intención de hacer ver esto. Fuimos recibidos de muy buena manera, nos comprometimos a trabajar en conjunto para que todas las panaderías trabajen de la misma forma, cumpliendo con todo, porque necesitamos mantener el negocio, la fuente laboral y la familia”, sostuvo Mojica. “Si seguimos con este sistema va a pasar lo mismo que el año pasado, que ninguna panadería tuvo utilidades, salimos ‘derechos’ porque trabajamos al filo de los costos. Hoy los costos de producción de la luz y del gas se han ido por las nubes, a eso hay que agregarle las cargas tributarias y los pagos de los empleados, todo suma muchísimo para poder mantener la panadería. Entonces en nuestro acercamiento a la Municipalidad le pedimos poder trabajar en conjunto para erradicar la ilegalidad”, reiteró. “En este sentido nació un proyecto para hacer un logo oficial que identifique a aquellas panaderías que están trabajando bajo los parámetros y controles establecidos. Vamos a hacer un logo autoadhesivo para que cada panadero que trabaja cumpliendo con todas las normativas se lo dé al comercio que vende sus productos, para que toda la sociedad constate que está comprando un producto controlado”, afirmó. “La ilegalidad nos preocupa no solo por la falta de aportes, sino también porque el producto no está controlado bromatológicamente. Nuestra intención es fortalecer el sector y nivelar para arriba para darle el mejor servicio a la sociedad, nivelar para abajo sería un error”, sentenció.   Rubros diferentes “La Cámara de Panaderos tiene una lista de algunos lugares que nosotros tenemos registrados, pero difiere el rubro de cómo se han registrado. Es decir, en muchos casos ellos tienen un registro y nosotros tenemos uno más amplio, entonces la idea es unificar criterios y juntos poder relevar y saber quién está como vendedor, quién como elaborador, quién está como fábrica”, dijo por su parte Valeria Suárez. “Vamos a aunar criterios y trataremos de definir cómo tipificarlos para que sea más fácil, vamos a hacer los controles y en el caso de que alguien no esté registrado ante el municipio y los órganos de control, vamos a trabajar para poder lograr que regularicen, porque estar inscripto en el municipio significa estar sometido a los controles bromatológicos, que nos va a dar tranquilidad a todos”, subrayó. “No podemos hablar de ilegalidad, sino de distintos registros”, añadió. “Nosotros no vamos a poder influir en el costo en el que cada uno vende el pan, porque hay algunos que tienen un costo productivo mayor y otros menor, o que tienen estándares de proyección mayor que otros. Sí vamos a trabajar para que todo el que esté elaborando o produciendo esté registrado en el municipio y en los órganos de control. La idea es trabajar en conjunto en este tipo de controles”, apuntó. “A todos aquellos que estén registrados se los identificará con una oblea para que los ciudadanos consuman esos productos, porque significa que están sometidos a control”, finalizó.