A casi un año de su caída, se inició la recuperación del viejo puente
miércoles, 16 de enero de 2019 · 00:00
Su levantamiento y puesta en valor demandará dos meses
Habrá seis pilotes, de 32 metros cada uno, sobre los cuales estarán asentadas las bases. En los trabajos intervienen dos empresas. El puente cedió en febrero del año pasado
A poco de cumplirse un año de su caída, finalmente se inició ayer la obra que recuperará de manera integral el viejo puente Vélez Sarsfield, colindante con el colgante Juan Domingo Perón.
En horas de la mañana se arrancó con la preparación del espacio y del terreno para dar comienzo a las tareas.
En inmediaciones del lugar, sobre la costanera, estuvo Omar Regueira, del Instituto Municipal de Inversión (IMI), quien dialogó con los medios de comunicación para explicar los detalles de las labores que son financiadas por el Estado provincial.
El funcionario especificó que las labores comprenden dos instancias que serán simultáneas entre sí. Por una parte, la submuración, para la cual ya están las máquinas trabajando en la construcción de un terraplén que va desde la bajada de avenida Dante Alighieri hasta la orilla del río Ctalamochita, una vía que facilitará el acceso de la máquina para iniciar la construcción de los pilotes.
Regueira detalló que habrá seis pilotes, de 32 metros cada uno, sobre los cuales luego estarán asentadas las bases para sustentar la calzada del puente.
Los trabajos corren por cuenta de dos empresas. Interviene por un lado la firma RG Vial SA, que ganó la licitación, mientras que Imbal SA será la encargada de la puesta en valor de la estructura metálica del puente, con tareas de arenado y posterior pintura.
Se informó que estas últimas acciones podrán iniciarse mientras se lleva a cabo la submuración, porque se trabajará inicialmente en los extremos avanzando luego hacia la zona central del paso que une a Villa María con Villa Nueva.
Regueira recordó que el plazo de obra es de alrededor de 60 días. Tras verse operativo continuará con su función de paso peatonal.
Como se conoce, la estructura cedió mientras se llevaba a cabo en el Anfiteatro Municipal la última edición del Festival Internacional de Peñas. Con el arranque de las peñas, el Gobierno había decidido que el puente sea utilizado como estacionamiento de motocicletas, lo que habría influido decisivamente en los daños que terminaron derivando en su caída, en una noche de febrero en donde una multitud circulaba por la costanera.
El acceso a la información
Durante la primera semana del año, el intendente Martín Gill no estuvo en Villa María. Incluso, por varias jornadas no se encontró en el país, porque había volado casi en secreto a Perú. La Municipalidad no sólo que no informó la ausencia del mandatario, sino que además ocultó el hecho, ya que El Diario había buscado conocer sobre el tema mediante los carriles oficiales sin acceder a la respuesta real, a la que se llegó por otras fuentes (y que fue publicada en "El dato" de página 3). Si bien por la cantidad de días que se ausentó estaba eximido de darlo a conocer al Concejo Deliberante, no deja de ser llamativa no sólo la definición de no blanquear el paradero de -nada menos- quien conduce el municipio, sino el celo con el que se resguardó su salida del Ejecutivo. No fue la primera vez. Ayer trascendió otra cuestión que el Gobierno no informó. Con la reciente publicación del Boletín Oficial se supo que en noviembre pasado el intendente firmó un decreto que actualizó los tributos en un 15%, con excepción de la actividad Comercial, Industrial y de Servicios. A esa suba no difundida se le sumaron los incrementos de 2019. En este último caso no se puede argumentar que se informa a la ciudadanía mediante el Boletín, porque éste siempre llega a la calle con demasiado atraso. Son situaciones que asoman como inexplicables en una gestión que desde su inicio intentó instalar la idea de que había llegado para transparentar los actos de gobierno.Diego Bengoa