'Cobró más gente que no se inundó que los afectados”

viernes, 11 de enero de 2019 · 00:00
Indignación entre vecinos del barrio Malvinas Argentinas Frentistas aseguran que se sorprendieron al asistir a la entrega de las ayudas económicas que realizó el municipio a quienes sufrieron inundaciones y observar a vecinos “a los que el agua no les llegó ni a la vereda”   Escribe: Damián Stupenengo “La impotencia que nos dio en ese momento nos hizo doler el estómago, porque nosotros sí tuvimos que dormir sentados, perdimos cosas, y seguimos con miedo a inundarnos”. La frase suena al unísono en una vivienda de la calle Chaco, en el barrio Malvinas Argentinas. Un puñado de vecinos se reunió para contarle a El Diario que quienes viven en esa cortada fueron “los únicos que realmente se inundaron”. Se juntaron porque no quieren dejar pasar una situación que los indignó. Aseguran que en la entrega de subsidios que hizo la Municipalidad de Villa María junto al Estado provincial a personas que se vieron afectadas por dos tormentas registradas en septiembre y noviembre pasados en nuestra ciudad, observaron a muchos vecinos a los cuales “el agua no les llegó ni a la vereda”. “No estamos en un partido político, no nos interesa, solo queremos que esto se sepa”, aclaran y mientras, a medida que se van sumando, muestran fotos de sus hogares con unos 40 centímetros de agua. “A los que nos entró el agua es solamente a los que vivimos en esta cuadra. Unicamente. Es la cortada Chaco. Que va del 400 al 500. Es la cuarta vez, en nueve años que estamos acá, que nos inundamos de esta manera”, advirtieron y aclararon que “cobró más gente de la que no se inundó que la que sí se inundó. Los que nos inundamos somos los de esta cuadra y algunas de la cuadra paralela a esta, tres o cuatro casas, ni siquiera todas. Seremos unas 20 familias como mucho, y los que cobraron deben haber sido 45, por las caras que vimos”. [gallery link="file" columns="2" size="medium" ids="37165,37166"] ¿Cómo se dieron cuenta de la situación? “Fuimos al Leonardo Favio y empezamos a ver caras de vecinos que conocemos y que sabemos que no tuvieron agua en sus casas porque sus cuadras no se inundaron, ahí nos preguntarnos ‘¿qué hacen acá’´”, narraron. Como buscándole una explicación a esta situación que se dio en la entrega de las 259 ayudas económicas, los frentistas contaron que “a los tres días de inundarnos vinieron a hacer un relevamiento en el que había que llenar una planilla con lo que se nos había roto, lo que se nos había mojado, cuánto ganábamos y en qué trabajamos”. Pero, reconocieron, “una vez que llenaste la planilla, nadie controlaba que lo que pusieras ahí fuera cierto; ya desde ese momento fue raro porque cualquiera podía poner cualquier cosa que nadie iba a controlar”. “Yo no sé si es culpa del municipio o es la mala fe de la gente. Pero claro está que la Municipalidad tampoco controla, porque si me venís a mí a pedir que te demuestre, te muestro las fotos y te vas a dar cuenta que estaba inundado”, argumentó una de las mujeres. En definitiva, indicaron “lucraron con la desgracia ajena, es una vergüenza, porque le terminaron dando plata a gente que no le entró el agua ni a la vereda, y a los que sí tuvieron recibieron muy poco”. “Hasta nos enteramos que ni al presidente del Centro Vecinal lo invitaron. Por algo no lo habrán querido invitar, algo tendrán que ocultar, se piensan que somos ignorantes”, reclamaron.   ¿Y la reunión? A la situación de la entrega de dinero, los vecinos le sumaron otro reclamo. Se trata de una reunión que les prometieron y que nunca se concretó. “Es que el problema no es la plata, porque esta es la primera vez que nos dan un resarcimiento económico, pero después de la inundación nos prometieron una reunión que nunca se hizo”, explicó una de las presentes, y enumeró: “Regueira (Omar, a cargo del Instituto Municipal de Inversión), Marta Giusti (titular del MuniCerca 3) vinieron después de la inundación en un momento en el que estábamos todos los vecinos limpiando y ellos querían hablar. ¡No era momento de hablar!”. Incluso, uno de los vecinos que participó de la reunión recuerda que en plena inundación “pedimos contenedores para tirar las cosas que ya no servían porque estaban mojadas y nos lo querían cobrar; insólito”. La reunión, concretamente, “es para pedirle al intendente que nos arregle la laguna”. “El domingo pasado llovió y ninguno pudo dormir por miedo a que nos volvamos a inundar, tenemos miedo”, reconoció un frentista, afirmación que fue acompañada por el resto. “Prenden la bomba cuando se llena la laguna. Es tarde, ya no se puede hacer nada. Porque llueven 20 milímetros, pero bajan 50 por las calles, entonces no es solo la lluvia”, ilustraron.