Reflexiones para que el año próximo sea verdaderamente nuevo...
domingo, 30 de diciembre de 2018 · 00:00
Personas que realizan sus actividades en distintos ámbitos, aceptaron la invitación de El Diario para mirar al futuro y expresar sus pensamientos y anhelos
Le quedan horas a 2018, al que despedimos a través de las voces de ciudadanos que desarrollan sus actividades en distintos sectores. Del mismo modo, expresan sus expectativas y deseos para el inminente 2019. Mañana, en el último día del año, una entrega similar
En esta despedida de año, hay una coincidencia generalizada en torno a que lo que dejamos atrás no ha sido bueno. Excepto algún avance sectorial, todos señalan aspectos a corregir en lo venidero para que en Argentina se viva mejor.
Palabras como “catástrofe”, “corrupción”, “pobreza”, “dificultades”..., deberían ser remplazadas por “aportar un granito de arena”, “correcciones de rumbo”, “honestidad”, “que la alegría circule como las vueltas de una calesita”, “paz social”..., según nuestros invitados. Eso sí, tomando muy en cuenta lo que precisa uno de ellos: “Hay un almanaque nuevo y parece que eso solo va a hacer que las cosas cambien, y no es así”.
Están los que vuelven la mirada hacia los niños y los jóvenes... Cada uno hace su aporte para que entre todos encontremos el camino por el que necesitamos transitar.
Gracias por contribuir a esta idea de siempre de hacer “el diario de la gente”.
“Pienso que este año se sucedieron verdaderas catástrofes en los planos económico, social,
cultural y político, en nombre del ateísmo político y de “la culpa la tiene el otro”. la sociedad miró y mira para otro lado cuando los despedidos pertenecen según voces oficiales a un universo limitado de personas que no se adapta a los cambios, mientras tanto el estándar de vida general se deteriora a una velocidad pasmosa y la falta de reacción popular es y será materia de análisis de sociólogos, antropólogos y psicoanalistas.
El futuro está endeudado. Y ultiman neuronas para que se acepte un grado de miseria inaceptable. Tenemos el deber de reaccionar, reivindicando al ser nacional, reivindicando la dignidad de cada trabajador con y sin trabajo. En las próximas elecciones nacionales nos va la vida tal cual la hemos conocido. Me preocupa que no se tome real dimensión de las calamidades que sobrevendrán sobre nuestro pueblo si gana Cambiemos”. Pablo Bertoglio, dirigente sindical
“El desafío ante un año nuevo es el de hacerlo nuevo al año. Es cierto que naturalmente uno renueva expectativas, esperanzas, pero es una ocasión para profundizar en la realidad de lo que verdaderamente es nuevo. Porque hay una concepción muy superficial de lo nuevo; una concepción yo diría vinculada a lo sin usar: tengo un traje nuevo, un auto nuevo... y la novedad está vinculada a que no está usado. Entonces nosotros transferimos esa superficialidad al año por venir. Hay un almanaque nuevo y parece que eso solo va a hacer que las cosas cambien, y no es así. Los cristianos tenemos una mirada más profunda. Creemos que es Dios el que hace nuevas las cosas. Y las hace nuevas, cuando hace nuevo nuestro corazón, cuando cambia nuestras vidas. Nuestra Argentina necesita para el año próximo, más que un almanaque nuevo, corazones nuevos para resolver sus graves problemas políticos, sociales, culturales, económicos, que no los va a resolver mágicamente porque inauguramos un almanaque. Necesitamos la novedad de un corazón grande que sabe que el único camino es el de los grandes acuerdos entre todos los sectores que tenemos responsabilidades sociales. Necesitamos la novedad del corazón fraterno que descubra que el abrazo siempre es más razonable que el insulto. Necesitamos un corazón sensible, que sienta como propia la herida ajena y salga a su encuentro para curarla. Necesitamos un corazón inteligente para diseñar políticas públicas en este tiempo tan complejo, tan global. Necesitamos un corazón reconciliado, que descubra que no existe el derecho a insultar, a romper, a escupir, creyendo que en esas agresiones hay caminos de solución, cuando son suicidas actitudes que profundizan los problemas. Necesitamos un corazón honesto que termine con la corrupción que ha enfermado y enferma la sociedad en todos los niveles. Necesitamos un corazón laborioso que recupere la cultura del trabajo, de las inversiones productivas y termine con la humillante red del clientelismo que lo único que hace es multiplicar geométricamente la pobreza. Nosotros también en la Iglesia necesitamos un corazón nuevo, que nos haga muy sensibles y cercanos a nuestra gente, a la que tenemos que cuidar, acoger, acompañar... nunca maltratar. Pedimos entonces la gracia de Dios para que nos dé ese corazón nuevo, porque de lo contrario el año entrante será tan viejo como el que se va”. Alberto Bustamante, vicario general de la Diócesis de Villa María
“Abrazo a todas las personas que trabajan incansablemente por lograr un país mejor, con estudios y desarrollando su oficio o profesión a conciencia. Destaco además a quienes cultivan su espíritu y son honestos, para aportar un granito de arena y mejorar nuestra Humanidad. Ojalá los gobiernos imitaran estas nobles acciones y ayudaran con emprendimientos que verdaderamente capaciten a la gente para que cada uno tenga la dignidad de alimentar a sus hijos y cuidar a los que ya tienen muchas primaveras y una gran sabiduría para compartir. Sería justo que en el próximo año todos los niños del mundo tengan amor y contención, un hogar donde los quieran, alimenten, formen, compartan juegos y música; donde la alegría circule como las vueltas de una calesita. Que tengan atención para su salud y la educación siga siendo el camino, porque ellos son el germen de una sociedad más justa y feliz
Cecilia López, docente y música
“Cuando me invitaron a reflexionar sobre lo que termina, sobre las aspiraciones para 2019, me martillaron ideas: hablar de economí?a, de política, de estadísticas, de candidatos, y me dije... no. Pensé en un mensaje para los jó?venes, que son los que tienen que construir el mundo nuevo, el hombre nuevo y su propio espacio, su propia vida, compartida con el otro. Complejo camino les espera a los jóvenes; edificar la nueva sociedad, tener un sueñ?o y luchar por ese sueñ?o, en una sociedad que les asigna la tarea de recibir y no de dar. Sin embargo, en esa edificación, ellos tienen que darle contenido a la vida, la propia y la de los otros y no dejar que se la roben, porque la vida no se compra, se edifica y se lucha por ella: un sueñ?o que se transforma en realidad. Concebir el camino, prepararlo todos los días; no hay una meta, un fin, sino que en ese recorrido me encuentro con el otro y con él concibo el mundo nuevo... La propuesta es continuar por el camino, caer y levantarse, dar y recibir, con la esperanza renovada como instrumento para resistir los embates y como consigna para construir una sociedad justa, defendiendo la vida: bandera de paz y armonía”. Elvio Omar Toscano, presidente de Asamblea Permanente por los DD.HH. en Villa María
“Estamos felices por cerrar un año con muchas cosas positivas que pudimos concretar para la población LGBTIQ+, y principalmente, para la población trans, ya que pudimos hacer factible la ordenanza municipal del consultorio inclusivo para que perdure como política de salud pública, pudimos concretar una fiesta y un gran encuentro de la diversidad y demostramos que unidxs podemos derribar mitos y que sin poner en ley el cupo laboral trans podemos ocupar espacios y demostrar que podemos hacer más que estar paradas en una esquina y contribuir con la comunidad... Mi mejor deseo para el próximo año es amor, mucho amor... Siempre vence al odio...Y pedir a la sociedad que crea en nosotrxs y que nos den oportunidad para poder ampliar nuestra perspectiva de vida y poder dignificarnos como seres humanos...”.
Fanny Bustos, coordinadora del Centro de Salud de barrio las Playas
“Toda reflexión retrospectiva, debe tener un marco, un continente. La paz y la dDemocracia sostenida en tramo de vicisitudes dolorosas para los sectores populares, nos interpela sobre los grandes yerros, las políticas erráticas y la concentración de bienes en pocas manos. Es de esperar que con la soberanía electoral en manos del pueblo, nos podamos encaminar a un 2019 de correcciones de rumbos, de eliminación de la pobreza, la ignorancia y de plenitud de la libertad”.
Miguel Olaviaga, dirigente de la economía social
“Ojalá que en 2019 ocupemos un poco de nuestro tiempo en bajar -al menos un rato- del vértigo diario, en observar lo que pasa alrededor nuestro, en ser solidarios con quienes lo necesitan, en cuidar a quienes amamos, en escuchar, en mirar a los ojos, en decir más ‘gracias y perdón’, en quitarle un poco de ‘horas pantalla’ al ‘yo afuera’ y atender un rato al de adentro. Mucha paz y amor para todos. Feliz 2019”.
Cacho Aiello, músico
“Deseo a todos los argentinos un muy buen fin de año y un próspero 2019. La esperanza de todos quienes integramos ACOVIM que en el tránsito del mismo aparezca nuestro potencial como país y Dios ilumine el sendero por el cual nuestros dirigentes concreten buenas decisiones en pos del progreso, el trabajo, la paz social y el futuro de todos nosotros”. Estela Lanzone, titular de la Asociación de Comerciantes
“Tras un año muy difícil y complicado para toda la argentina, debemos en estas fiestas renovar la fe y la esperanza y volver a sembrar precisamente con esa esperanza el camino para transitar hacia el bienestar de la familia, de los amigos, de los argentinos... Y que el año que viene nos vuelva a encontrar en la lucha, como siempre, en la búsqueda de una sociedad mejor”.
Carlos Bergia, productor agropecuario
“Este año ha sido muy difícil. El país sigue siendo dependiente y mientras eso no cambie, las crisis económicas, agravadas por los gobiernos de turno, seguirán marcando la diaria de la mayoría. Las luchas se incrementan en todos los ámbitos. Como mujer, creo es nuestro tiempo, si bien no estoy de acuerdo con todas las banderas enarboladas. Creo que también la cultura debe estar comprometida con la realidad. Un deseo para 2019… que empecemos por casa. Paz, amor, salud. y que seamos sinceros y honestos con nosotros mismos y así podremos serlo con los demás”.
Mónica Fornero, presidenta de la filial Villa María de la Sociedad Argentina de Escritores
“El desafío ante un año nuevo es el de hacerlo nuevo al año. Es cierto que naturalmente uno renueva expectativas, esperanzas, pero es una ocasión para profundizar en la realidad de lo que verdaderamente es nuevo. Porque hay una concepción muy superficial de lo nuevo; una concepción yo diría vinculada a lo sin usar: tengo un traje nuevo, un auto nuevo... y la novedad está vinculada a que no está usado. Entonces nosotros transferimos esa superficialidad al año por venir. Hay un almanaque nuevo y parece que eso solo va a hacer que las cosas cambien, y no es así. Los cristianos tenemos una mirada más profunda. Creemos que es Dios el que hace nuevas las cosas. Y las hace nuevas, cuando hace nuevo nuestro corazón, cuando cambia nuestras vidas. Nuestra Argentina necesita para el año próximo, más que un almanaque nuevo, corazones nuevos para resolver sus graves problemas políticos, sociales, culturales, económicos, que no los va a resolver mágicamente porque inauguramos un almanaque. Necesitamos la novedad de un corazón grande que sabe que el único camino es el de los grandes acuerdos entre todos los sectores que tenemos responsabilidades sociales. Necesitamos la novedad del corazón fraterno que descubra que el abrazo siempre es más razonable que el insulto. Necesitamos un corazón sensible, que sienta como propia la herida ajena y salga a su encuentro para curarla. Necesitamos un corazón inteligente para diseñar políticas públicas en este tiempo tan complejo, tan global. Necesitamos un corazón reconciliado, que descubra que no existe el derecho a insultar, a romper, a escupir, creyendo que en esas agresiones hay caminos de solución, cuando son suicidas actitudes que profundizan los problemas. Necesitamos un corazón honesto que termine con la corrupción que ha enfermado y enferma la sociedad en todos los niveles. Necesitamos un corazón laborioso que recupere la cultura del trabajo, de las inversiones productivas y termine con la humillante red del clientelismo que lo único que hace es multiplicar geométricamente la pobreza. Nosotros también en la Iglesia necesitamos un corazón nuevo, que nos haga muy sensibles y cercanos a nuestra gente, a la que tenemos que cuidar, acoger, acompañar... nunca maltratar. Pedimos entonces la gracia de Dios para que nos dé ese corazón nuevo, porque de lo contrario el año entrante será tan viejo como el que se va”. Alberto Bustamante, vicario general de la Diócesis de Villa María
“Abrazo a todas las personas que trabajan incansablemente por lograr un país mejor, con estudios y desarrollando su oficio o profesión a conciencia. Destaco además a quienes cultivan su espíritu y son honestos, para aportar un granito de arena y mejorar nuestra Humanidad. Ojalá los gobiernos imitaran estas nobles acciones y ayudaran con emprendimientos que verdaderamente capaciten a la gente para que cada uno tenga la dignidad de alimentar a sus hijos y cuidar a los que ya tienen muchas primaveras y una gran sabiduría para compartir. Sería justo que en el próximo año todos los niños del mundo tengan amor y contención, un hogar donde los quieran, alimenten, formen, compartan juegos y música; donde la alegría circule como las vueltas de una calesita. Que tengan atención para su salud y la educación siga siendo el camino, porque ellos son el germen de una sociedad más justa y feliz
Cecilia López, docente y música
“Cuando me invitaron a reflexionar sobre lo que termina, sobre las aspiraciones para 2019, me martillaron ideas: hablar de economí?a, de política, de estadísticas, de candidatos, y me dije... no. Pensé en un mensaje para los jó?venes, que son los que tienen que construir el mundo nuevo, el hombre nuevo y su propio espacio, su propia vida, compartida con el otro. Complejo camino les espera a los jóvenes; edificar la nueva sociedad, tener un sueñ?o y luchar por ese sueñ?o, en una sociedad que les asigna la tarea de recibir y no de dar. Sin embargo, en esa edificación, ellos tienen que darle contenido a la vida, la propia y la de los otros y no dejar que se la roben, porque la vida no se compra, se edifica y se lucha por ella: un sueñ?o que se transforma en realidad. Concebir el camino, prepararlo todos los días; no hay una meta, un fin, sino que en ese recorrido me encuentro con el otro y con él concibo el mundo nuevo... La propuesta es continuar por el camino, caer y levantarse, dar y recibir, con la esperanza renovada como instrumento para resistir los embates y como consigna para construir una sociedad justa, defendiendo la vida: bandera de paz y armonía”. Elvio Omar Toscano, presidente de Asamblea Permanente por los DD.HH. en Villa María
“Estamos felices por cerrar un año con muchas cosas positivas que pudimos concretar para la población LGBTIQ+, y principalmente, para la población trans, ya que pudimos hacer factible la ordenanza municipal del consultorio inclusivo para que perdure como política de salud pública, pudimos concretar una fiesta y un gran encuentro de la diversidad y demostramos que unidxs podemos derribar mitos y que sin poner en ley el cupo laboral trans podemos ocupar espacios y demostrar que podemos hacer más que estar paradas en una esquina y contribuir con la comunidad... Mi mejor deseo para el próximo año es amor, mucho amor... Siempre vence al odio...Y pedir a la sociedad que crea en nosotrxs y que nos den oportunidad para poder ampliar nuestra perspectiva de vida y poder dignificarnos como seres humanos...”.
Fanny Bustos, coordinadora del Centro de Salud de barrio las Playas
“Toda reflexión retrospectiva, debe tener un marco, un continente. La paz y la dDemocracia sostenida en tramo de vicisitudes dolorosas para los sectores populares, nos interpela sobre los grandes yerros, las políticas erráticas y la concentración de bienes en pocas manos. Es de esperar que con la soberanía electoral en manos del pueblo, nos podamos encaminar a un 2019 de correcciones de rumbos, de eliminación de la pobreza, la ignorancia y de plenitud de la libertad”.
Miguel Olaviaga, dirigente de la economía social
“Ojalá que en 2019 ocupemos un poco de nuestro tiempo en bajar -al menos un rato- del vértigo diario, en observar lo que pasa alrededor nuestro, en ser solidarios con quienes lo necesitan, en cuidar a quienes amamos, en escuchar, en mirar a los ojos, en decir más ‘gracias y perdón’, en quitarle un poco de ‘horas pantalla’ al ‘yo afuera’ y atender un rato al de adentro. Mucha paz y amor para todos. Feliz 2019”.
Cacho Aiello, músico
“Deseo a todos los argentinos un muy buen fin de año y un próspero 2019. La esperanza de todos quienes integramos ACOVIM que en el tránsito del mismo aparezca nuestro potencial como país y Dios ilumine el sendero por el cual nuestros dirigentes concreten buenas decisiones en pos del progreso, el trabajo, la paz social y el futuro de todos nosotros”. Estela Lanzone, titular de la Asociación de Comerciantes
“Tras un año muy difícil y complicado para toda la argentina, debemos en estas fiestas renovar la fe y la esperanza y volver a sembrar precisamente con esa esperanza el camino para transitar hacia el bienestar de la familia, de los amigos, de los argentinos... Y que el año que viene nos vuelva a encontrar en la lucha, como siempre, en la búsqueda de una sociedad mejor”.
Carlos Bergia, productor agropecuario
“Este año ha sido muy difícil. El país sigue siendo dependiente y mientras eso no cambie, las crisis económicas, agravadas por los gobiernos de turno, seguirán marcando la diaria de la mayoría. Las luchas se incrementan en todos los ámbitos. Como mujer, creo es nuestro tiempo, si bien no estoy de acuerdo con todas las banderas enarboladas. Creo que también la cultura debe estar comprometida con la realidad. Un deseo para 2019… que empecemos por casa. Paz, amor, salud. y que seamos sinceros y honestos con nosotros mismos y así podremos serlo con los demás”.
Mónica Fornero, presidenta de la filial Villa María de la Sociedad Argentina de Escritores