Con fuerte sentir, estudiantes del Nacional mostraron luces y sombras de las dos Villas

jueves, 27 de diciembre de 2018 · 00:00
Despliegue artístico tras estudiar la historia de Villa María y Villa Nueva Tocaron diversos temas de impacto social y expresaron su orgullo y su compromiso por sus tierras [caption id="attachment_35331" align="alignright" width="300"] Chicas y chicos de quinto año del IPEM 275 Colegio Nacional salieron a escena para
representar su sentir hacia las dos localidades[/caption] Estudiantes de quinto y sexto año de la especialidad Economía y Administración del Colegio Nacional de Villa María trabajaron profusamente la historia de esta ciudad y de Villa Nueva, y la presentaron con un despliegue artístico en el patio de la institución de calle Santiago del Estero. Así, chicas y chicos de esos cursos se lucieron con su performance, que tocó diversos temas de sensibilidad social, en una producción que estuvo monitoreada por las docentes Paola Macario y Gabriela Demo. Los siguientes son fragmentos de lo elaborado por los adolescentes en torno a las dos localidades, y son ilustrativos del sentimiento de pertenencia e identidad que tienen con sus comunidades.   Sobre Villa María “Parece que la Posta del Paso de Ferreira fue un nombre que traemos en el ADN sin olvidar los pueblos originarios que eran dueños genuinos de estas tierras. Parece que don Manuel Anselmo Ocampo al comprar este pedazo de mundo fue un visionario y la llegada del ferrocarril definitivamente nos empieza a llenar de vida. Tantos años e historias han pasado por la ciudad, tanta gente, tanta esperanza y tantos miedos”. “Dicen algunos que nos llamamos así en Honor a la Virgen mientras otros se lo atribuyen a María Luisa, hija de Ocampo. Lo cierto es que la verdad será un tesoro en manos del pasado”. Recordaron la inauguración del puente Vélez Sarsfield en 1882, “ese que hoy se encuentra agónico, pero seguramente volverá a pararse y mostrarnos orgulloso cómo une a sus hijas”. “Después de redactar nuestra historia local pudimos decir en voz alta que: nunca más permitiremos un abuso, nunca más una mano se levantará para golpear, nunca más seremos objeto de un adulto. Y esto cambia la realidad total? No. Pero cambia la realidad de unos cuantos… las nuestras… y la suma de realidades nos da como resultado, un pueblo”. También bregaron por “una ciudad con más sonrisas y menos estrellas amarillas”, en alusión a las muertes por hechos de tránsito. Reivindicaron la Universidad Nacional, y señalaron que se necesita que en la localidad “se siga trabajando por quienes no pueden solos, aquellos que no tienen alternativas. Que siga trabajando para que otras historias no tengan hambre ni miedos ni sueños rotos ni manos indebidas en los cuerpos de las niñas”. “Te volvemos a elegir Villa María y te prometemos que cada uno va a luchar para que seamos ejemplo, seamos igualdad, seamos cada vez… Más humanos”.   Sobre Villa Nueva “Tanta cultura en esta tierra mucho antes que el hombre blanco llegara. Tanta historia recorrida y tanta sabiduría guardada en diferentes patios viejos”. “En un primer momento se pensó establecer el pueblo 20 cuadras al sur de la plaza principal. Posteriormente se desistió ya que en el río se lavaba la ropa y bebían los animales. Y así. Fue naciendo… (...). Y poco a poco, fue pariéndose una Patria que se llamó Villa Nueva para diferenciarse del rancherío que constituía Ferreira y que se denominaba Villa Vieja. Y su gente fue asentándose. Y sus colores se entremezclaron. Y pareciese que se constituyó una raza propia en nuestra querida ciudad”. “Dirá Luciano Pereyra (el historiador) que vivimos en una sociedad que está impregnada de un legado genético negro que no reconocemos, de una identidad tapada. Pero también parece que nosotros asumimos que nuestro color es una mezcla de sentimientos y de identidad”. “Conocemos cada esquina y cada carro. Nos saludamos con sobrenombres y nos encontramos en la cancha. Y así, tenemos historias. Historias de cementerios, el primero construido en 1840 y luego el último de 1871 (...)”. “Y crecemos a nuestro tiempo…y nos duele el hambre de algunos sectores y nos duele la pobreza, pero más nos duele que algunos crean que por elección somos los sin nada”. “Y ahora… ahora que no da lo mismo una paliza que una palabra, ahora que el toquetón se lo llama como lo que es, un abusador, ahora que tenemos más derechos y más espacios, ahora queremos mostrarnos el doble”. “Porque Villa Nueva tiene su propio tiempo, sus barrios hoy compartidos por villamarienses, donde se observan grandes casas cerquita de otras que conservan la identidad de la ciudad”. “Solo resta decir que quizás haya ciudades más imponentes, más modernas, más urbanizadas pero definitivamente no hay lugar en el mundo en que se respire tanta patria y que se ame tanto como nuestra querida y única Villa Nueva”.