Acuerdo entre Macro y el trabajador al que le retenía el 100% del sueldo
sábado, 22 de diciembre de 2018 · 00:00
Cuando la “letra chica” complica la vida
Ante el inminente inicio de las acciones legales, la entidad le unificó al empleado municipal todos los ítems adeudados en un crédito a una tasa fija del 22% anual (cuando dos de las deudas tenían intereses móviles de entre 63% y 72%). “La desprotección en la que se hallan los clientes del sistema financiero y los consumidores en general, es alarmante”, expresó su abogado
El 16 de noviembre último, El Diario hizo público el caso del trabajador municipal Luis Sosa, a quien en la sucursal local del Banco Macro le descontaban la totalidad de su salario para imputarla al pago mínimo de la tarjeta y de las cuotas de otra obligaciones que había contraído. Hoy toca dar cuenta de la solución a la que arribaron las partes...
Sosa reconocía a este medio que la suya era una situación difícil: “Tengo una cuota de un auto, un crédito, un embargo por una garantía y el consumo de la tarjeta”.
El trabajador del Corralón, vecino de barrio Las Acacias, concurrió en varias oportunidades a la entidad de la calle San Martín, en algunas ocasiones en compañía de su esposa, Mirta Rotolo, sin obtener respuesta a su pedido, basado fundamentalmente en que ya no podía alimentar a su familia. Así fue hasta que en el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (SUOEM) lo pusieron en contacto con el asesor letrado Adolfo Albrecht, quien comenzó a dar pelea con dos espadas: la voluntad de pago de su defendido y la certeza de que el banco estaba vulnerando normativa vigente, dado que ninguna retención puede superar los máximos embargables, que son del 20%.
“La entidad le retenía el 100% de sus haberes, unos 280.000 pesos en 10 meses, y lo imputaba a la cuenta que sus directivos querían. Con la tarjeta le imputaban solamente el pago mínimo y le refinanciaban el saldo con un interés de 160%... Si debía 30.000 pesos a principios de año, la deuda ascendió a 70.000 pesos, a pesar de que seguía pagando... Le dieron un préstamo de 150.000 pesos, pero le retuvieron 50.000 para poner al día la tarjeta. Sin embargo, ese pago no ingresó para saldar la tarjeta de crédito”, detalló el abogado, quien añadió que “era una bola de nieve que no sabemos si las condiciones de los créditos la permitían”.
El banco aducía a través de la Gerencia que ese proceder había sido autorizado por Sosa, con su propia firma, al contraer las obligaciones.
“No sabemos si lo autorizó al firmar debajo de la letra pequeña, porque no mostraron la documentación, pero si así hubiera sido, existe un principio de información clara que tiene que brindar la entidad, tal como lo establecen los derechos del consumidor. Esa información mi cliente no la recibió... por eso pedimos por nota que se dieran de baja todas las supuestas autorizaciones que hizo mi cliente para que le retengan el sueldo”, dijo Albrecht.
Además, explicó que “si por orden de un juez sobre una deuda consolidada no se puede superar un 20% de embargos de los sueldos, un banco no puede decidir retener el 100% de manera unilateral”, aseguró.
El acuerdo
Cuando el abogado preparaba la demanda, el banco confió la negociación a una empleada jerárquica que llevó el diálogo por otro andarivel. “Durante 10 meses el gerente dijo que no podía hacer nada y hasta hubo situaciones de humillación hacia el señor Sosa. De repente, con buena voluntad y buen trato, ante la inminencia de las acciones legales, apareció la solución”, refirió el asesor legal facilitado por el SUOEM.
Concretamente, todas las obligaciones contraídas por Sosa fueron refinanciadas y quedaron unificadas en un crédito a tasa fija de 22% anual, siendo que dos de las deudas tenían intereses móviles de entre 63% y 72%. Pero además hubo una importante quita de intereses.
El abogado indicó que en el acuerdo también primó las necesidades que atravesaba su cliente, máxime cuando se avecina la feria judicial, que podía llevar la toma de decisiones judiciales hasta después de ese receso en Tribunales.
“La desprotección en la que se hallan los clientes del sistema financiero y los consumidores en general, es alarmante”, manifestó finalmente Albrecht.