Diferentes miradas sobre el colegio para varones que abrirá el Obispado
domingo, 2 de diciembre de 2018 · 00:00
Ya existen en Córdoba varias instituciones de este tipo, algunas de ellas marcadamente elitistas, por lo que, más allá de las voces que apuntan a “un retroceso”, está la que reclama que no sea excluyente
Cuando el viernes último El Diario puso “en blanco sobre negro” lo que hasta ahora era un secreto a voces, surgieron comentarios cargados de intriga acerca de la aprobación del proyecto presentado por el obispo Samuel Jofré, para que en el próximo ciclo lectivo comience a funcionar en la ciudad un instituto secundario exclusivo para varones. Decidimos profundizar en la nota a través de la consulta con personas
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Una imagen poco común en la ciudad por estos tiempos, que regresará el año próximo, cuando comience a dictar clases el Instituto San Alberto Magno[/caption]
“No hay vocaciones y quieren captar chicos para el Seminario...”. “El Opus tiene dos cerquita de la entrada de los countries en Villa Allende...”. “El Colegio Monserrat fue fundado en 1687. Tuvieron que pasar más de 300 años para que en 1998 ingresaran por primera vez las mujeres; hasta nuestra Escuela del Trabajo es mixta ya...”. Palabras, palabras, palabras.
La secretaria general del Sindicato de Docentes Particulares (SADOP) en Villa María, Mónica Carrizo, dijo haber recibido comentarios y consultas sobre el tema dentro de la organización, pero aclaró que no existe, de momento, una posición institucional al respecto. “En lo personal, quiero que la Curia pague lo que corresponde a los docentes, que tengan todo en regla, y lo digo porque la experiencia nos ha mostrado casos en los que no es así, y lo que me preocupa, lo que me gustaría conocer son los valores que le van a transmitir a esos jóvenes, en particular respecto del trato hacia las mujeres”, expresó en diálogo con un periodista de El Diario.
“En la ciudad faltan colegios públicos y privados; tenemos superpoblación en las aulas. El año próximo vamos a salir a controlar la cantidad de alumnos en clase, dado que el Estado no lo hace. Está bien que se abran colegios secundarios y primarios y, repito, no me preocupa que sea solo de varones, porque la educación tiene que ser integral. En las escuelas mixtas conviven y aprenden juntos contenidos integrales, incluidos aquellos acerca del trato que se deben dispensar, especialmente el del hombre hacia la mujer, que es lo que hoy nos preocupa, porque los femicidios siguen existiendo y entonces también tenemos que replantearnos qué le transmitimos a los chicos”, señaló.
Enseguida Carrizo manifestó otra preocupación: “Que no sea una institución clasista. Que tenga becas para quienes no pueden acceder a los estudios por razones económicas; que eduquen en valores humanos y que eso también se vea reflejado en el pago a los docentes...”.
A otro credo, no
Y añadió: “Esperemos que como a la Iglesia se le permitió abrir este colegio, se proceda de igual manera con otras instituciones, porque conocemos que hace cuatro años hubo gestiones de otro credo ante las autoridades de Educación, y el pedido fue denegado”.
Una profesora de secundario
También en diálogo con este medio, la docente de un secundario de esta ciudad Daniela Salas consideró que “en pleno siglo XXI y con una revolución feminista que plantea la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, que ha señalado prácticas machistas arraigadas en la sociedad, haciéndonos reflexionar y cuestionarnos mucho sobre estas prácticas patriarcales cotidianas, crear una escuela de varones, en principio, atrasa y va en contra de esa igualdad de derechos”.
“Me parece discriminatorio y no comprendo por qué no es mixta como todas las escuelas de la ciudad, no entiendo cuál sería el fundamento de que sea sólo de varones”, manifestó la profesora Salas.
Y añadió: “Como docente uno viene trabajando la igualdad y la no discriminación. ¿Cómo harán los docentes de esa escuela para trabajar estos temas, si desde su contrato fundacional la institución ya está discriminando y yendo en contra de la igualdad?”.
Una flamante profesional
Para Ana Caccia, villamariense y licenciada recientemente en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Córdoba, “un colegio se puede pensar como un importante retroceso en la lucha por la igualdad de género que se viene construyendo”.
“En los últimos años, Villa María no ha sido ajena a la ola de transformaciones feministas que se han desarrollado en el país y la región. Una noticia de esta índole nos alarma y preocupa. No se puede ignorar, además, el hecho de que este es un proyecto ideado por el obispo de la ciudad, Samuel Jofré Giraudo de quien, si tenemos memoria, podemos recordar que hace unos meses durante la inauguración de un refugio para víctimas de violencia afirmó que ‘los trans son hombres vestidos de mujer’ y que ‘Dios creó sólo al hombre y a la mujer’, es decir, palabras de odio y violencia hacia las diversidades y disidencias de género”.
“Creo que es necesario, además, preguntarnos por las razones de abrir una institución de este tipo en el siglo XXI, año 2018. Uno de los argumentos es la demanda insatisfecha de educación privada en la ciudad, donde muchos jóvenes quedan sin inscribirse. Sin embargo, ¿de qué manera un colegio sólo para varones lograría resolver este problema? Creo que la resolución de un conflicto así implica otro debate mucho más amplio y profundo sobre los déficits de la educación pública, que no tiene nada que ver con la vuelta a la educación diferenciada por sexos”, sostuvo.
Y expresó: “Una educación de este tipo sólo tiene razón de ser si se piensa desde una ideología donde cada ‘sexo’ tiene una función social diferenciada, por lo que sería necesario educar en este sentido. Allí radica uno de los peligros de este proyecto de la Iglesia Católica, una reproducción de viejos estereotipos de género. Además, el colegio secundario es un espacio clave de socialización para les jóvenes. Allí, se supone, incorporamos conocimientos, no sólo técnicos, sino para la vida, ¿cómo es posible entonces excluir a las mujeres de este proceso?”.
“Es urgente que nos pronunciemos en contra de estos proyectos, donde se producen retrocesos en la lucha por la igualdad y la diversidad. Nuestra ciudad no es ajena a la violencia del sistema patriarcal; claramente lo podemos ver con el intento de femicidio ocurrido el viernes último. Pero, por suerte; tampoco ha sido ajena al movimiento de resistencia feminista”, concluyó.
Debate
Hasta aquí, algunas voces que no pareció interesante escuchar: las del número dos de la Diócesis (en el recuadro “Así lo justifican desde el Obispado”), las de quien encabeza el gremio de los docentes particulares, una docente de secundaria y una profesional egresada de una universidad católica. Y no serán las únicas. Por otra parte, en la página web de El Diario (www.eldiariocba.com.ar) los lectores se vienen expresando sobre el particular desde el mismo viernes, cuando dimos la noticia.
Cuando en el buscador de Google uno escribe “un colegio sólo para varones”, se encuentra con 181.000 resultados. Evidentemente, hay mucho para hablar sobre el tema. Aunque para la ciudad era algo archivado desde que se consiguió que las mujeres pudieran ingresar a la Escuela del Trabajo.
S.V.
La palabra del padre Bustamante Así lo justifican desde el Obispado Como informamos el viernes último, el espacio educativo que se denomina Instituto San Alberto Magno ya tiene las inscripciones abiertas para el ciclo lectivo 2019. Ofrece como única especialidad el Bachillerato en Ciencias Sociales y Humanidades, será conducido por educadores laicos y funcionará en la sede de la Universidad Católica de Salta. Fue el vicario general (número dos del Obispado), el padre Alberto Bustamante, quien dio algunas especificaciones y justificaciones: -“A este proyecto el obispo lo está planteando como una alternativa en la oferta educativa de la ciudad”. -“La idea no es competir con ninguna de las otras instituciones que ya existen en el medio, sino simplemente ofrecer esta otra posibilidad para las familias que puedan entender que un tipo de propuesta de esta naturaleza esté entre sus perspectivas o expectativas”. -“En la región hay unas 20 instituciones católicas a largo de la Diócesis. La oferta educativa está presente en muchas poblaciones de la zona. Solamente a Villa María le faltaba una escuela diocesana, aunque existen entidades relacionadas con congregaciones específicas”. -“Siempre está en debate en el ámbito educativo cuál es el marco propicio para la educación de chicas y muchachos, si el ámbito mixto o el diferenciado. Lo cierto es que la educación diferenciada es una alternativa legítima y válida. De hecho, en muchos países se da esta oferta”. -“Inclusive en Córdoba tenemos muchos institutos que tienen estas características: Santo Tomás, las hermanas Teresa y otros. Esta, en definitiva, es otra alternativa educativa, una propuesta que pretende hacer un aporte”, acotó. -“En muchas instituciones privadas queda mucha gente sin poder inscribirse. Observando esta realidad, el obispo consideró que la nueva escuela será un aporte para la cultura y educación local”.
Otros colegios... parecidos El Torreón, Cinco Ríos, Santo Tomás, por ejemplo Cuando el padre Alberto Bustamante confirmó la noticia a El Diario, comentó que “en Córdoba tenemos muchos institutos que tienen estas características: Santo Tomás, las hermanas Teresa y otros”. Entre esos otros establecimientos se cuenta el colegio León XIII, de Villa Rivera Indarte, Colegio León XIII, fundado en 1901, que “estuvo pensado en sus orígenes como seminario donde los religiosos profesos, noviciados y postulantes estuvieran mejor en una casa más adecuada a los estudios”, según su página web. Posteriormente, el colegio comenzó a recibir alumnos pupilos que no permanecerían siendo frailes y para la década de los 70 el colegio se convirtió en escuela mixta en materia educativa, aunque los varones van a unas aulas y las mujeres a otras, para compartir solamente los espacios de recreo y actividades concretas, fuera de las clases. Pero también están los colegios El Torreón (sólo para mujeres) y el Cinco Ríos (sólo para varones), ambos pertenecientes a Apdes. La citada entidad explica que “cada uno de los 21 centros educativos que forman parte trabaja para que sus alumnos sean: buenos hijos de Dios, miembros responsables de una familia, amigos leales y ciudadanos comprometidos”. Ambas instituciones, a las que se las vincula con el Opus Dei según las fuentes consultadas, se encuentran en el kilómetro 2 de la avenida padre Luchesse, en inmediaciones de barrios cerrados (countries) como San Isidro Villa Residencial en el mismo kilómetro 2 y Country Chacras de la Villa en el kilómetros 1, por citar solamente dos, amén de los shoppings, el barrio Golf y las canchas de tenis de Inés Gorrochategui. Tal vez en casos de este tipo pensaba la secretaria general de los docentes privados, Mónica Carrizo, cuando expresaba su deseo de que el colegio católico para varones que funcionará en Villa María “no sea una institución clasista” y “que tenga becas para quienes no pueden acceder a los estudios por razones económicas; que eduquen en valores humanos y que eso también se vea reflejado en el pago a los docentes...”.
Una imagen poco común en la ciudad por estos tiempos, que regresará el año próximo, cuando comience a dictar clases el Instituto San Alberto Magno[/caption]
“No hay vocaciones y quieren captar chicos para el Seminario...”. “El Opus tiene dos cerquita de la entrada de los countries en Villa Allende...”. “El Colegio Monserrat fue fundado en 1687. Tuvieron que pasar más de 300 años para que en 1998 ingresaran por primera vez las mujeres; hasta nuestra Escuela del Trabajo es mixta ya...”. Palabras, palabras, palabras.
La secretaria general del Sindicato de Docentes Particulares (SADOP) en Villa María, Mónica Carrizo, dijo haber recibido comentarios y consultas sobre el tema dentro de la organización, pero aclaró que no existe, de momento, una posición institucional al respecto. “En lo personal, quiero que la Curia pague lo que corresponde a los docentes, que tengan todo en regla, y lo digo porque la experiencia nos ha mostrado casos en los que no es así, y lo que me preocupa, lo que me gustaría conocer son los valores que le van a transmitir a esos jóvenes, en particular respecto del trato hacia las mujeres”, expresó en diálogo con un periodista de El Diario.
“En la ciudad faltan colegios públicos y privados; tenemos superpoblación en las aulas. El año próximo vamos a salir a controlar la cantidad de alumnos en clase, dado que el Estado no lo hace. Está bien que se abran colegios secundarios y primarios y, repito, no me preocupa que sea solo de varones, porque la educación tiene que ser integral. En las escuelas mixtas conviven y aprenden juntos contenidos integrales, incluidos aquellos acerca del trato que se deben dispensar, especialmente el del hombre hacia la mujer, que es lo que hoy nos preocupa, porque los femicidios siguen existiendo y entonces también tenemos que replantearnos qué le transmitimos a los chicos”, señaló.
Enseguida Carrizo manifestó otra preocupación: “Que no sea una institución clasista. Que tenga becas para quienes no pueden acceder a los estudios por razones económicas; que eduquen en valores humanos y que eso también se vea reflejado en el pago a los docentes...”.
A otro credo, no
Y añadió: “Esperemos que como a la Iglesia se le permitió abrir este colegio, se proceda de igual manera con otras instituciones, porque conocemos que hace cuatro años hubo gestiones de otro credo ante las autoridades de Educación, y el pedido fue denegado”.
Una profesora de secundario
También en diálogo con este medio, la docente de un secundario de esta ciudad Daniela Salas consideró que “en pleno siglo XXI y con una revolución feminista que plantea la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, que ha señalado prácticas machistas arraigadas en la sociedad, haciéndonos reflexionar y cuestionarnos mucho sobre estas prácticas patriarcales cotidianas, crear una escuela de varones, en principio, atrasa y va en contra de esa igualdad de derechos”.
“Me parece discriminatorio y no comprendo por qué no es mixta como todas las escuelas de la ciudad, no entiendo cuál sería el fundamento de que sea sólo de varones”, manifestó la profesora Salas.
Y añadió: “Como docente uno viene trabajando la igualdad y la no discriminación. ¿Cómo harán los docentes de esa escuela para trabajar estos temas, si desde su contrato fundacional la institución ya está discriminando y yendo en contra de la igualdad?”.
Una flamante profesional
Para Ana Caccia, villamariense y licenciada recientemente en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Córdoba, “un colegio se puede pensar como un importante retroceso en la lucha por la igualdad de género que se viene construyendo”.
“En los últimos años, Villa María no ha sido ajena a la ola de transformaciones feministas que se han desarrollado en el país y la región. Una noticia de esta índole nos alarma y preocupa. No se puede ignorar, además, el hecho de que este es un proyecto ideado por el obispo de la ciudad, Samuel Jofré Giraudo de quien, si tenemos memoria, podemos recordar que hace unos meses durante la inauguración de un refugio para víctimas de violencia afirmó que ‘los trans son hombres vestidos de mujer’ y que ‘Dios creó sólo al hombre y a la mujer’, es decir, palabras de odio y violencia hacia las diversidades y disidencias de género”.
“Creo que es necesario, además, preguntarnos por las razones de abrir una institución de este tipo en el siglo XXI, año 2018. Uno de los argumentos es la demanda insatisfecha de educación privada en la ciudad, donde muchos jóvenes quedan sin inscribirse. Sin embargo, ¿de qué manera un colegio sólo para varones lograría resolver este problema? Creo que la resolución de un conflicto así implica otro debate mucho más amplio y profundo sobre los déficits de la educación pública, que no tiene nada que ver con la vuelta a la educación diferenciada por sexos”, sostuvo.
Y expresó: “Una educación de este tipo sólo tiene razón de ser si se piensa desde una ideología donde cada ‘sexo’ tiene una función social diferenciada, por lo que sería necesario educar en este sentido. Allí radica uno de los peligros de este proyecto de la Iglesia Católica, una reproducción de viejos estereotipos de género. Además, el colegio secundario es un espacio clave de socialización para les jóvenes. Allí, se supone, incorporamos conocimientos, no sólo técnicos, sino para la vida, ¿cómo es posible entonces excluir a las mujeres de este proceso?”.
“Es urgente que nos pronunciemos en contra de estos proyectos, donde se producen retrocesos en la lucha por la igualdad y la diversidad. Nuestra ciudad no es ajena a la violencia del sistema patriarcal; claramente lo podemos ver con el intento de femicidio ocurrido el viernes último. Pero, por suerte; tampoco ha sido ajena al movimiento de resistencia feminista”, concluyó.
Debate
Hasta aquí, algunas voces que no pareció interesante escuchar: las del número dos de la Diócesis (en el recuadro “Así lo justifican desde el Obispado”), las de quien encabeza el gremio de los docentes particulares, una docente de secundaria y una profesional egresada de una universidad católica. Y no serán las únicas. Por otra parte, en la página web de El Diario (www.eldiariocba.com.ar) los lectores se vienen expresando sobre el particular desde el mismo viernes, cuando dimos la noticia.
Cuando en el buscador de Google uno escribe “un colegio sólo para varones”, se encuentra con 181.000 resultados. Evidentemente, hay mucho para hablar sobre el tema. Aunque para la ciudad era algo archivado desde que se consiguió que las mujeres pudieran ingresar a la Escuela del Trabajo.
S.V.
La palabra del padre Bustamante Así lo justifican desde el Obispado Como informamos el viernes último, el espacio educativo que se denomina Instituto San Alberto Magno ya tiene las inscripciones abiertas para el ciclo lectivo 2019. Ofrece como única especialidad el Bachillerato en Ciencias Sociales y Humanidades, será conducido por educadores laicos y funcionará en la sede de la Universidad Católica de Salta. Fue el vicario general (número dos del Obispado), el padre Alberto Bustamante, quien dio algunas especificaciones y justificaciones: -“A este proyecto el obispo lo está planteando como una alternativa en la oferta educativa de la ciudad”. -“La idea no es competir con ninguna de las otras instituciones que ya existen en el medio, sino simplemente ofrecer esta otra posibilidad para las familias que puedan entender que un tipo de propuesta de esta naturaleza esté entre sus perspectivas o expectativas”. -“En la región hay unas 20 instituciones católicas a largo de la Diócesis. La oferta educativa está presente en muchas poblaciones de la zona. Solamente a Villa María le faltaba una escuela diocesana, aunque existen entidades relacionadas con congregaciones específicas”. -“Siempre está en debate en el ámbito educativo cuál es el marco propicio para la educación de chicas y muchachos, si el ámbito mixto o el diferenciado. Lo cierto es que la educación diferenciada es una alternativa legítima y válida. De hecho, en muchos países se da esta oferta”. -“Inclusive en Córdoba tenemos muchos institutos que tienen estas características: Santo Tomás, las hermanas Teresa y otros. Esta, en definitiva, es otra alternativa educativa, una propuesta que pretende hacer un aporte”, acotó. -“En muchas instituciones privadas queda mucha gente sin poder inscribirse. Observando esta realidad, el obispo consideró que la nueva escuela será un aporte para la cultura y educación local”.
Otros colegios... parecidos El Torreón, Cinco Ríos, Santo Tomás, por ejemplo Cuando el padre Alberto Bustamante confirmó la noticia a El Diario, comentó que “en Córdoba tenemos muchos institutos que tienen estas características: Santo Tomás, las hermanas Teresa y otros”. Entre esos otros establecimientos se cuenta el colegio León XIII, de Villa Rivera Indarte, Colegio León XIII, fundado en 1901, que “estuvo pensado en sus orígenes como seminario donde los religiosos profesos, noviciados y postulantes estuvieran mejor en una casa más adecuada a los estudios”, según su página web. Posteriormente, el colegio comenzó a recibir alumnos pupilos que no permanecerían siendo frailes y para la década de los 70 el colegio se convirtió en escuela mixta en materia educativa, aunque los varones van a unas aulas y las mujeres a otras, para compartir solamente los espacios de recreo y actividades concretas, fuera de las clases. Pero también están los colegios El Torreón (sólo para mujeres) y el Cinco Ríos (sólo para varones), ambos pertenecientes a Apdes. La citada entidad explica que “cada uno de los 21 centros educativos que forman parte trabaja para que sus alumnos sean: buenos hijos de Dios, miembros responsables de una familia, amigos leales y ciudadanos comprometidos”. Ambas instituciones, a las que se las vincula con el Opus Dei según las fuentes consultadas, se encuentran en el kilómetro 2 de la avenida padre Luchesse, en inmediaciones de barrios cerrados (countries) como San Isidro Villa Residencial en el mismo kilómetro 2 y Country Chacras de la Villa en el kilómetros 1, por citar solamente dos, amén de los shoppings, el barrio Golf y las canchas de tenis de Inés Gorrochategui. Tal vez en casos de este tipo pensaba la secretaria general de los docentes privados, Mónica Carrizo, cuando expresaba su deseo de que el colegio católico para varones que funcionará en Villa María “no sea una institución clasista” y “que tenga becas para quienes no pueden acceder a los estudios por razones económicas; que eduquen en valores humanos y que eso también se vea reflejado en el pago a los docentes...”.