Para pensar la Villa del futuro
lunes, 17 de diciembre de 2018 · 00:00
Planificación integral de la ciudad - Navarro presentó el proyecto para llamar a concurso
La edil señaló que es una demanda actual y que la planificación a 20 o 30 años debe ser con una participación amplia; el concurso debe incluir a profesionales locales en todas las propuestas
Verónica Navaro (foto) presentó un proyecto que prevé conformar una mesa de trabajo interdisciplinaria para llevar adelante las bases de un concurso público nacional e internacional para elaborar un Plan Integral de Planificación Urbana y Regional de Villa María.
“Tengo reuniones diarias en las que escucho a vecinos e instituciones y este proyecto surge de escuchar la demanda de lo que hoy requieren”, dijo Navarro.
“Propongo que este plan surja de un concurso público nacional e internacional porque hay bastante financiamiento externo de Naciones Unidas, Banco Mundial, BID o de otros organismos internacionales que financian todos estos proyectos de desarrollo urbano integral que lleven adelante las ciudades y que sean compatibles con los objetivos de desarrollo sustentable de Naciones Unidas para 2030”, explicó.
“Está previsto que la mesa de trabajo la integren el Departamento Ejecutivo, miembros de los bloques legislativos, colegios profesionales, colegios terciarios, AERCA, Acovin, Parque Industrial, Consejo Asesor Municipal, CGT, las dos universidades y, en una segunda etapa, sumar a los centros vecinales y a todas las instituciones que forman parte de los consejos barriales”, precisó, y aclaró que el trabajo será ad honorem.
“Entendemos que es necesario que sea plural, que haya una participación amplia, abierta y diversa para que todos puedan aportar desde su conocimiento, que cualquier vecino que quiera aportar a planificar la ciudad lo pueda hacer a través de esa metodología, que todos se sientan parte de un plan que va a llevar a pensar muchas de las cuestiones que hoy debatimos permanentemente en todos los ámbitos”, señaló la edil.
“Como, por ejemplo, qué hacer con el Mercado de Abasto, si está bien que se quede en ese lugar o debe reubicarse; qué hacer con el área comercial céntrica y los problemas de tránsito que implica, si hay que refuncionalizar el centro y hacer un shopping a cielo abierto; si está previsto el impacto ambiental en caso de crearse el Salón de los Deportes al norte de la ciudad y el Mercado Colón en el centro; si con la apertura del bulevar España y el Salón de los Deportes en la punta y el Parque Pereira y Domínguez refuncionalizado se pensó en no dejar ingresar camiones por ese sector; qué hacer con el Tiro Federal a pocos metros del Parque lleno de niños; qué hacer con la cárcel que quedó en el medio de unos barrios, tenemos que pensar, discutir y planificar cuál es la ciudad para los próximos 20 o 30 años”, indicó.
“También en materia de servicios, qué va a pasar con el agua, cloacas, ambiente, energías renovable y no renovable, porque la infraestructura de Villa María es apta para hoy, pero hay que ver cómo se sigue creciendo en 20 o 30 años; cómo se va a financiar el crecimiento, por eso hay que pensar un plan maestro como tienen las ciudades que buscan crecer ordenadamente, equitativamente para incluir a todos sus vecinos”, puntualizó.
“Hay que ver cómo se puede quedar en la ciudad el ahorro local. Villa María genera muchos recursos con los que se podría conformar un banco de segunda línea que pueda financiar proyectos productivos a mediano y largo plazo, a una baja tasa de interés, que no compita con los bancos comerciales, sino que financie el desarrollo de nuestras industrias o sector agropecuario local y regional”, remarcó.
“Más de una vez se escucha decir que no hay planificación o hay un crecimiento desordenado, la idea es abrir el juego, que todos participen, opinen y piensen la ciudad, fijar políticas de Estado básicas en las que todos estén de acuerdo y que la alternancia de intendentes respete los lineamientos básicos planificados, porque si se mantiene el plan, con las adecuaciones que hagan falta, vamos a tener un mejor resultado”, consideró la edil.
“Las ciudades que crecen con inclusión de sus ciudadanos, con menos brecha entre los que más ganan y los que menos ganan, son las que planificaron su desarrollo y en qué van a invertir”, afirmó.
Objetivos de desarrollo sustentable 2030
Las bases del pliego para el llamado a concurso deberán ser compatibles con los objetivos de desarrollo sustentable 2030 de Naciones Unidas y deberá contemplar, entre otros puntos, la elaboración de un nuevo Código de Edificación con cumplimiento de normas de sustentabilidad ambiental; un proyecto integral de movilidad urbana; diseño del crecimiento urbano y periurbano de Villa María; un estudio que mida la economía local y regional, impulse e incentive los nuevos emprendimientos productivos, los clústers asociativos y la incorporación de valor agregado a la producción para mejorar la competitividad; el desarrollo ambiental y de ecología sustentable; la expansión de los servicios públicos y la forma de financiamiento; los nuevos polos de desarrollo urbano descentralizados: Ciudad Administrativa y Judicial, Area Logística Integral, Ciudad Deportiva, cinturones verdes con producción de alimentos saludables, Mercado de Abasto, Matadero municipal, etcétera; el aprovechamiento del ahorro local para la inversión social y el desarrollo de infraestructura para las nuevas tecnologías; las acciones creativas para el espacio público como generadoras de convivencia urbana, con énfasis en la infraestructura educativa, deportiva, recreativa, cultural y social; las plataformas digitales de nuevos servicios para la educación, el trabajo y la mejor competitividad industrial de la ciudad/región; la preservación del agua subterránea y el cuidado del río Ctalamochita, y la autosustentabilidad energética y la soberanía alimentaria.
El concurso público tiene como requisito excluyente la participación de profesionales de la ciudad en cada uno de las propuestas presentadas. La mesa de trabajo dispondrá de 180 días para emitir el primer dictamen y 60 días más para consultar y escuchar a las instituciones de los consejos barriales liderados por los centros vecinales y a las empresas prestadoras de servicios públicos.