Alberto Cortez quedará en un rincón del alma

viernes, 5 de abril de 2019 · 00:00
En la ciudad más de uno quedó atónito y con tristeza al enterarse del fallecimiento del cantautor José Alberto García Gallo, conocido popularmente como Alberto Cortez. El autor de conocidas coplas como “Callejero”, “En un rincón del alma” y “Cuando un amigo se va”, se encontraba internado desde hacía una semana. A los 79 años el intérprete dejó de existir a causa de diferentes complicaciones ocasionadas por una hemorragia gástrica. Ya había sido internado de urgencia el pasado miércoles 27 de marzo en un Hospital Universitario ubicado a las afueras de Madrid, España. Cortez había nacido en marzo 1940 en la localidad pampeana de Rancul y había editado su primer disco a los 21 años. El artista, definido como “el cantor de las cosas simples” había trabajado a su paso con Estela Raval y Mercedes Sosa; además de haber interpretado a Jaime Dávalos, Pablo Neruda y Atahualpa Yupanqui.   Recuerdos de la prensa y de fans Diversos periodistas villamarienses y de la región mencionaron varios capítulos destacados en la carrera del cantautor. En tanto, el reconocido locutor oriundo de Arroyo Cabral, Sergio Dellamaggiore, mencionó a través de su red social Facebook sus sentimientos ante la noticia. En una publicación, destacó: “Esta mañana en la radio recordábamos una actuación suya que presenciamos en el desaparecido Teatro Opera de Villa María”, vale la pena mencionar que por aquellos momentos el comunicador era locutor de Musicalísimo Producciones. En aquella ocasión, el bajista español de la orquesta de Cortez había sufrido una descarga eléctrica en el escenario y el recital se había visto interrumpido momentáneamente. Agregado a las palabras del periodista, una seguidora, Flavia Lucarelli mencionó: “Yo lo vi en Villa María, era muy pequeña y fui sola al concierto. Después de cantar la canción ‘Te llegará una rosa cada día’, me regaló una rosa que aún conservo”, destacó. En tanto, agregó: “Recuerdo que estaba la profesora de Mecanografía de aquellos tiempos y me pidió unos pétalos. Seguramente también los conserva”.