Hay un Cadáver en el cine
viernes, 7 de diciembre de 2018 · 00:00
ESTRENOS en SudCinemas
El estreno de esta semana es tenebroso, extraño y violento. Para los amantes del terror y el misterio, llegó Cadáver.
Cadáver
Thriller de exorcismo, que cuenta cómo Megan Reed (Shay Mitchelll) es una joven que empieza a trabajar como médica forense en el turno de noche en la morgue. Poco tiempo después, le llevan un cadáver desfigurado, para que analice la causa de su muerte. Tras la llegada de este muerto, la joven comienza a experimentar espeluznantes visiones e irá descubriendo una serie de extraños y violentos sucesos causados por una entidad maligna, lo que hace sospechar que el cuerpo que ha recibido está poseído por una despiadada fuerza demoníaca.
Bohemian Rhapsody: muy lindas las canciones
Pasado el millón de espectadores, “Bohemian...” no se acerca a una buena película, porque apela al melodrama y conlleva un discurso reaccionario, también podríamos decir que la caracterización de Freddie Mercury se asemeja más a Jerry Lewis o los primeros pasos de Ben Stiller en “Loco por Mary”. Caras de aceptación y lágrimas fáciles, se parece a aquellas películas de Palito Ortega, con un mensaje como el de “Forrest Gump”, donde una novia de antaño muere de HIV aquí se muestra el recorrido promiscuo del Freddie Mercury y los excesos, para dejar sentado lo que cuesta portarse “mal”. El director Bryan Singer (X-Men-Apocalipsis), fiel al mandato industrial de Hollywood, realiza una biografía a partir de los años 70 cuando Farrokh Bulsara (nombre original de Mercury) se acerca al guitarrista Brian May y Roger Taylor para comenzar una carrera hacia el cielo, allí uno toma conocimiento del derrotero de la banda, como se interrelacionan, su relación con Mary Austin y su bisexualidad. Aunque lo grandioso, aceptable y mágico es el proceso de creación de “Rapsodia Bohemia”, un tema de seis minutos con seis géneros musicales dentro de ella y todos sus hits convertidos en himnos. La trampa que confunde el punto de vista cinematográfico es lo excelso de la armonía y la voz de Queen, uno se eleva y se anestesia con esas melodías celestiales, que enamoran y sensibilizan al más duro, para sintetizar: si bien como película no es tan buena, vale la pena pagar una entrada para estar en las puertas del cielo, aunque sea para escuchar muy lindas canciones.
EN EL ESPACIO INCAA