A una semana de los comicios y en un escenario de extrema polarización
Lula y Bolsonaro buscan definir en primera vuelta
El mandatario de izquierda y el senador ultraderechista concentran sus discursos en captar el 17% de los electores de candidatos minoritariosA una semana de las elecciones presidenciales en Brasil, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro iniciaron una disputa por el denominado “voto útil” con el objetivo de sellar el triunfo en la primera vuelta, según reportaron analistas políticos y fuentes de campaña.
Las últimas encuestas de la firma Datafolha sitúan al mandatario del Partido de los Trabajadores (PT) con un 40% de la intención de voto, frente a un 36% del candidato opositor del Partido Liberal (PL), consolidando un empate técnico, dada la cercanía en los sondeos.
En este marco, ante la paridad y la posibilidad de una segunda vuelta programada para el 25 de octubre, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro basó su estrategia en apelar al electorado conservador con consignas en redes sociales para "jubilar a Lula" y unificar a la derecha desde la primera ronda.
Flávio Bolsonaro busca captar el 17% del electorado que actualmente apoya a los diez candidatos minoritarios, entre los que destacan figuras de tinte derechista como el exgobernador Ronaldo Caiado (4%), el activista Renan Santos (3%) y el exgobernador Romeu Zema (1%). El sector evangélico y los estados con mayores recursos como São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais se consolidan como los bastiones prioritarios del senador.
Por su parte, Lula da Silva reorientó sus discursos y anuncios gubernamentales hacia sus bases más fuertes, integradas por sectores de menores ingresos, mujeres, ciudadanos del nordeste de Brasil y mayores de 70 años.
En los últimos diez días, el jefe de Estado implementó la prohibición de las apuestas deportivas por Internet, incrementó los subsidios estatales y lanzó un plan de refinanciación de deudas familiares. Además, firmó un decreto para que el sufragio sirva como fe de vida para los jubilados, incentivando la participación de la tercera edad.
De acuerdo con las proyecciones electorales recopiladas, la búsqueda de una definición inmediata responde a que un eventual balotaje achicaría la brecha a solo dos puntos porcentuales (47% contra 45% en favor del actual presidente). A diferencia de los comicios de 2022, el oficialismo no cuenta con candidatos de izquierda o centro con peso electoral que puedan transferir caudales de votos en una segunda instancia, lo que incrementa los riesgos políticos para la administración actual.
