El presidente de Irán negó que se fabriquen armas nucleares en su país
“Nos golpearon, pero no nos arrodillaremos”
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, brindó un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en respuesta a las recientes declaraciones del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien había prometido “aniquilar a la República Islámica” si no se alcanzaba un acuerdo político.
El líder iraní rechazó que su país intente desarrollar armamento atómico, asegurando que el programa nuclear de Teherán persigue fines estrictamente pacíficos, energéticos y agrícolas. Durante su alocución, que provocó que el delegado de la Casa Blanca abandonara el recinto, Pezeshkian sentenció: “Nos golpearon, pero no nos arrodillaremos”.
El jefe de Estado iraní calificó de “hipócrita” la postura de Washington e Israel, señalando que el país hebreo posee arsenal atómico y se niega a firmar el Tratado de No Proliferación. “Las armas nucleares están en Israel, pero los inspectores están en Irán”, fustigó tras acusar al gobierno de Benjamin Netanyahu de “cometer un genocidio” en Gaza con más de 70.000 palestinos muertos.
Asimismo, denunció el bloqueo de sus puertos por parte de la Armada estadounidense y advirtió que no permitirá que potencias extranjeras utilicen libremente el Estrecho de Ormuz para ejecutar “agresiones contra su país“.
Pese a la escalada discursiva, los canales diplomáticos continúan activos, ya que, tras una reunión de tres horas entre el canciller iraní, Abás Araqchi, y el enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, Teherán formalizó sus condiciones para reabrir el Estrecho de Ormuz. Entre los puntos se incluyen “el levantamiento inmediato del bloqueo naval, la devolución de los activos financieros iraníes congelados en el exterior y el cese de las hostilidades en todos los frentes”.
Aunque Trump calificó el encuentro como “muy bueno” y supeditó una solución definitiva al resultado de las elecciones legislativas norteamericanas de noviembre, Pezeshkian concluyó que el magnate republicano debe saber que “la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones y la intimidación”.
