Un informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística

Brasil alcanzó la mayor tasa de ocupación de su historia

El mercado laboral registró un fuerte crecimiento durante 2025. El desempleo cayó al mínimo histórico del 5,6% y se logró un récord de 38,9 millones de empleos formales en el sector privado
jueves, 24 de septiembre de 2026 · 08:30

Brasil alcanzó en 2025 el mayor nivel de ocupación de toda su historia con 103 millones de personas trabajando, según informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

De acuerdo con el reporte oficial, el nivel de ocupación  llegó al 59,1%, superando el máximo previo registrado en 2024 (58,6%). En términos absolutos, la cantidad de habitantes con empleo experimentó un incremento del 1,7% en 2025, lo que se traduce en la incorporación de cerca de 1,7 millones de nuevos trabajadores al mercado productivo.

El notable avance de la ocupación estuvo acompañado por una retracción sin precedentes de la desocupación: la tasa anual de desempleo en el gigante sudamericano se desplomó del 6,6% en 2024 al 5,6% en 2025, consolidando el nivel más bajo desde que se toman registros en el país.

Asimismo, el mercado laboral registró un récord de 38,9 millones de trabajadores del sector privado con contrato formal,  lo que representó una participación del 37,8% sobre el universo total de la población ocupada.

 

Caída en la afiliación sindical

El relevamiento estadístico del IBGE detalló además un progreso sostenido en la regularización de los trabajadores independientes y emprendedores.

En este sentido, la proporción de cuentapropistas y empleadores que cuentan con registro de empresa (CNPJ) escaló al 35% en 2025, marcando un nuevo tope histórico frente al 33,6% documentado el año anterior.

En contraste con el auge del empleo y la formalización, la tasa de sindicalización en Brasil continuó exhibiendo un sendero de debilitamiento relativo.

Aunque el volumen total de trabajadores asociados a organizaciones gremiales se mantuvo estable en torno a los 9,1 millones de personas, la tasa de afiliación bajó al 8,8% de la población ocupada, reflejando que el fuerte crecimiento de la fuerza laboral no se tradujo en una mayor representatividad sindical tradicional.