Datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón
Más de 100 mil personas ya superan los 100 años
El avance del envejecimiento poblacional se da en un contexto de caída histórica de la natalidad que las autoridades describen como una "emergencia silenciosa"En coincidencia con el Día del Respeto a los Mayores, un feriado nacional instituido para honrar a la población anciana del archipiélago, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón publicó su informe anual donde reveló que el país cuenta exactamente con 107.677 personas mayores de 100 años al 1 de septiembre. Este dato representa un incremento de 7.914 respecto al año anterior y marca el 56º año consecutivo de subas en este indicador.
La cifra actual contrasta drásticamente con los apenas 153 centenarios que existían en 1963, cuando el gobierno promulgó la Ley de Bienestar Social para Personas Mayores e inauguró las mediciones oficiales. Según la información disponible, el proceso experimentó una notable aceleración a partir de la década de 1990: en 1998 el total superó las 10 mil personas, en 2012 cruzó la barrera de las 50 mil y, finalmente, superó el umbral de las seis cifras en la presente medición.
Género y factores de longevidad
Por otro lado, el desglose de los datos demostró que las mujeres representan el 87,6% del total de centenarios con 94.298 integrantes, mientras que los hombres totalizan 13.379 personas.
En el plano individual, las autoridades identificaron a Kishimoto Fuyo, de 114 años y residente de Kioto, como la mujer más longeva del país. Por el lado masculino, la marca más alta pertenece a Kato Hikaru, un ciudadano de 112 años nacido en Kumamoto.
Especialistas sanitarios y agencias internacionales vinculan la extendida expectativa de vida japonesa a múltiples factores socioculturales y biológicos. Entre ellos, sobresale una alimentación basada principalmente en el consumo de pescado, verduras y arroz, combinada con un estilo de vida que promueve la actividad física a través de caminatas, uso de bicicletas, ejercicios de estiramiento y el uso del transporte público.
Asimismo, este escenario impulsó un mercado tecnológico específico enfocado en la ancianidad que abarca desde dispositivos adaptados hasta el uso de exoesqueletos motorizados para facilitar la movilidad.
La otra cara
A contramano del incremento de la expectativa de vida, la demografía general del país sufre una contracción sostenida debido a que la tasa de natalidad descendió a un mínimo histórico de 1,14 hijos por mujer. A su vez, los adultos mayores de 65 años ya representan cerca del 30% de la población total (aproximadamente 123 millones de habitantes) y las proyecciones oficiales estiman que podrían alcanzar el 40% hacia el año 2070, provocando una reducción de la población general hasta los 87 millones de personas.
Esta estructura poblacional debilita la base de trabajadores activos y presiona de forma directa la sostenibilidad del Estado de bienestar a largo plazo. Alrededor de 40 millones de ciudadanos perciben pensiones del Estado, lo que obligó al Ministerio de Salud a solicitar una partida presupuestaria de 33,7 billones de yenes (unos USD 217.638 millones) destinada a pensiones y atención médica, absorbiendo casi una cuarta parte del presupuesto general del Gobierno.
La crisis del cuidado también demanda recursos humanos específicos: las estimaciones oficiales prevén que el sistema de salud pública requerirá la incorporación de 2,4 millones de trabajadores especializados para finales de 2026 para cubrir la creciente demanda asistencial de la población de la tercera edad.
