Informe del profesor universitario Raúl Cordero

Aseguran que ya no existe el planeta en el que nacimos

Un estudioso docente universitario de Ecuador explicó la relación existente entre el clima y la atmósfera, y aseguró que ya es imposible volver vivir con las mismas características de hace un siglo

Con el objetivo de alertar sobre la epidemia de eventos extremos, el docente universitario ecuatoriano Raúl Cordero (foto) advirtió que el mundo vive una verdadera acción de gravedad por medio de los eventos extremos en el clima y la atmósfera.

No se trata de una guerra, ni de acciones políticas y/o económicas, etcétera, pero solo basta decir que, en las últimas semanas, más de 200.000 personas fueron evacuados solo en Francia por los incendios ocurridos durante el mes pasado.

Así lo sostuvo el climatólogo ecuatoriano Raúl Cordero, quien aseguró que “no vamos a recuperar el clima y la atmósfera ya perdidos”, sino que, incluso, “podemos perder más”.

Cordero trabajó en Chile, participó de investigaciones realizadas en la Antártida y es profesor de la Universidad de Graningen, en los Países Bajos.

 

Aspectos claves

Los aspectos determinantes de esta cruda y severa realidad son, precisamente, los eventos más intensos y frecuentes.

Cordero dio cuenta que “entre 2015 y 2025 resultaron ser los años más cálidos”, de acuerdo a lo informado por la Organización Meteorológica Mundial.

“El hemisferio norte se calienta el doble de rápido que el hemisferio sur. ¿Qué se puede esperar, entonces, del cambio climático y el fenómeno de El Niño”.

El estudioso precisó que “el clima depende de la atmósfera y esa atmósfera ya no existe”.

“Hemos cambiado la composición atmosférica del planeta con emisiones de gases de efecto invernadero”, a la vez que añadió que “el CO2, principal efecto invernadero, es hoy un 50% superior al que existía hace poco más de un siglo”.

“No solo el clima es diferente. La atmósfera es diferente y algo peor: no vamos a recuperarlos”, expresó Cordero.

“Es muy difícil que en menos de un siglo logremos bajar la concentración de gases de efecto invernadero”, señaló el investigador.

Ante esta situación, según propuso Cordero, “no hay que dejarse estar”, “todo provoca alzas en las frecuencias de los eventos extremos”, a la vez que añadió que esto es “un problema intrageneracional causado por el modo de ser de nosotros, nuestros padres e, incluso, nuestros abuelos”.

 

Eventos más graves

“Los megaincendios generaron sus propios climas, incluso, con descargas eléctricas que inician nuevos focos”, apuntó Cordero.

“Lo que hoy ocurre en Europa sucedió en enero del año pasado en California (el estado más rico del país más rico), que provocó los incendios en los suburbios de Los Ángeles”, subrayó el entendido.

Lo mismo ocurrió en Australia en el 2020 y en Chile en dos oportunidades (2017 y 2023).

Cordero puso énfasis al señalar que en 2024 murieron más de 100 personas en Viña del Mar.

“Los fuegos catastróficos son el resultado de haber alterado de modo irreversible la composición de la atmósfera”, precisó el climatólogo ecuatoriano.

Aportó, además, el siguiente dato: “La mortalidad en Europa, por la ola de calor acaecida en junio pasado, cobró la vida de más de 10.000 personas, 5.700 de ellas, solo en Francia”.

Añadió que, en Guayaquil, “la frecuencia de olas de calor aumentó casi un 400% durante la década del 80”.

 

El norte y el sur

En junio de 2026, los habitantes de París estuvieron expuestos a temperaturas de casi 15 grados por encima de los valores típicos.

“Europa se calienta –dijo Cordero- a doble velocidad que el resto del planeta, y en el hemisferio norte, porque hay menos océanos”.

Cordero explicó que “el exceso de calor está derritiendo el hielo en el Ártico”.

Ahora se esperan sequías importantes en la cuenca del Amazonas, en el altiplano boliviano, en Sudáfrica y en el sudeste asiático.

En cambio, serán abundantes las precipitaciones en Medio Oriente, el sur de Estados Unidos, el norte de México, el centro de Chile, el sur de Brasil y el centro de Argentina.