URUGUAY - El pueblo, a la calle, a despedir al músico popular
Chau, Negro Rada
Duelo nacional decretado por el Gobierno de Orsi. Y aplausos y palmas, todo al ritmo del candombeLuego de que la familia diera a conocer la noticia de la muerte de Rubén Rada, a todos los amantes de la música se les rompió un poquito el corazón. El presidente uruguayo Yamandú Orsi decretó duelo nacional para ayer, 27 de agosto, y el velatorio del músico, previsto para las 14 en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, comenzó antes debido al clamor popular.
Ya desde la noche del miércoles, ante la gravedad de su salud, cientos de fanáticos se congregaron de manera espontánea en las calles de los barrios Sur y Palermo de la ciudad de Montevideo para homenajear al artista. La convocatoria surgió en redes sociales y se viralizó rápidamente. La consigna para asistir al ritual era sencilla: dirigirse a las calles Minas e Isla de Flores con un tambor y comprometerse a tocar toda la noche. En los registros audiovisuales que estuvieron circulando desde la madrugada se pudo ver a muchos que optaron por ir con prendas de color rojo para honrar los versos de “Muriendo de plena”, aquellos en los que el Negro cantaba: “No quiero a la gente / todita de negro / prefiero de rojo / vestir a mis suegros”.
El homenaje comenzó a la noche y se extendió hasta altas horas de la madrugada. El grupo reunido para conmemorar al artista interpretó varias canciones de su autoría que se convirtieron en verdaderos hitazos de su carrera, y los más diestros se animaron a acompañar esas estrofas con el sonido de las lonjas. Varias personas bailaron en los alrededores del Palacio Legislativo al son de “Muriendo de plena”, un vaticinio musical festivo en el que su autor parece haber dejado instrucciones precisas para su despedida.
¿Puede ser festivo un funeral? El de Rubén Rada no podía ser solemne. Se abrieron las puertas del Palacio Legislativo y el público empezó a ingresar aplaudiendo al Salón de los Pasos Perdidos. Los aplausos se transformaron rápidamente en palmas que marcaban el ritmo candombero mientras los primeros asistentes se acercaban al féretro, cubierto por una amplia bandera del país vecino.
Alrededor se ubicaron varios familiares, entre ellos su esposa, Patricia Jodara, y sus hijos Lucila, Matías y Julieta, acompañados por amigos y colegas que compartieron distintos momentos de su vida. Estuvieron presentes los músicos Daniel “Lobito” Lagarde, Diane Denoir y Urbano Moraes, junto a la vicepresidenta Carolina Cosse.
En este velorio hubo palmas, fotos del cantante, decenas de flores, dibujos improvisados, cartelitos, tambores, pasitos de baile, llanto y sonrisas a pesar de la lluvia y el día gris. La fila para entrar al Salón de los Pasos Perdidos era extensa y rodeaba al Palacio Legislativo.
Rada es, sin dudas, uno de los mayores exponentes de la música popular uruguaya. Fallecido a los 83 años, el cantante de clásicos como “Blumana”, “Mi país”, “Las manzanas”, “Tengo un candombe para Gardel” y “Alegre caballero” murió en la tarde del miércoles tras una internación de un mes a causa de una neumonía bilateral. En estas horas quedó claro que el Negro Rada no solo era un artista excepcional, sino también una persona muy querida y admirada por colegas, fanáticos y personalidades públicas.
