ESTADOS UNIDOS
“Las sanciones más duras de la historia” contra Irán
El Gobierno de Estados Unidos incrementó la presión en Medio Oriente al anunciar que impondrá “las sanciones más duras de la historia” contra Irán. El secretario del Tesoro, Scott Bessent (foto), confirmó la medida y lanzó una abierta exigencia a China para que coopere con la nueva ofensiva. El anuncio surge un día después de que el presidente Donald Trump advirtiera sobre represalias financieras para cualquier Nación que ofrezca “cualquier tipo de salvavidas a Irán”, calificando la iniciativa como una "operación económica aplastante" en el marco del conflicto bélico que la potencia e Israel sostienen con el país persa.
Bessent detalló que la estrategia combina el actual bloqueo naval con restricciones financieras absolutas para hacer colapsar al régimen. El funcionario evitó precisar si se aplicarán sanciones directas contra entidades bancarias de Beijing, argumentando que prefiere mantener esas discusiones en privado, pero recordó que China depende del Golfo Pérsico para abastecer la mitad de su energía. Por ello, instó al Gobierno de Xi Jinping a “sumarse al plan” para estabilizar la navegación en el estrecho de Ormuz y propiciar una baja en los precios del petróleo.
En respuesta, el canciller iraní, Abás Araqchi, catalogó la estrategia estadounidense como un acto de "terrorismo económico" y aseguró que las declaraciones de Trump son una maniobra de distracción política para desviar la atención sobre la crisis de deuda y el alza de tasas de interés en EE.UU.
El factor China
Actualmente, China compra más del 80% del petróleo que exporta Irán a través de refinerías independientes conocidas como "teapot", las cuales operan casi al margen del sistema financiero estadounidense. Además, el gigante asiático es el principal proveedor de tierras raras para la industria tecnológica y de defensa de EE.UU.
Analistas advierten que presionar a los bancos chinos podría disparar el precio del crudo y dinamitar la relación bilateral justo antes de una cumbre clave entre Trump y Xi Jinping.
A pesar de que el petróleo alcanzó su valor más alto en tres semanas tras conocerse la noticia, Bessent minimizó la reacción de Wall Street afirmando que “los mercados están malinterpretando el alcance de la presión”. El jefe del Tesoro argumentó que el ahogo financiero disminuye el riesgo de una escalada militar terrestre a gran escala.
