DETENCIÓN DE FERNANDO CERIMEDO EN BOLIVIA
Versiones enfrentadas y acusaciones de corrupción
Nadia Beller, quien fue atacada a balazos por sicarios en la puerta de un hotel en Santa Cruz de la Sierra el lunes por la noche, continúa internada en la clínica Las Américas, fuera de peligro y cursa un embarazo de cuatro meses.
Horas después del hecho, su expareja, exasesor de Javier Milei y estratega del equipo del presidente de Bolivia, Fernando Cerimedo (foto), fue arrestado por la Policía en el aeropuerto de Viru Viru bajo el cargo de “tentativa de feminicidio”.
Mientras la víctima asegura que el estratega intentaba huir hacia la Argentina con mochilas llenas de dinero en efectivo, los abogados del imputado alegaron que él acababa de aterrizar desde La Paz con el único objetivo de visitarla en el sanatorio tras enterarse de la agresión.
Lavado de dinero y la interna argentina
Desde la clínica donde permanece bajo extremas medidas de seguridad por temor a la Policía y al propio Gobierno, Beller reveló detalles sobre la supuesta intimidad financiera y política de Cerimedo.
La abogada afirmó que el consultor, que hasta esta semana asesoraba al mandatario boliviano Rodrigo Paz, manejaba un flujo de 800.000 dólares mensuales provenientes de presuntos esquemas de corrupción local que luego lavaba en la Argentina. “Recibía dinero de la corrupción del Gobierno de Paz y lo lavaba en la Argentina a través de distintas empresas. Tienen de truchas, de construcción de casas prefabricadas..., pero yo nunca quise inmiscuirme”, mencionó.
Asimismo, Beller vinculó a su expareja con operaciones secretas de la gestión de Javier Milei en Buenos Aires. “Fernando me dijo que la hermana de Milei estaba involucrada con la corrupción”, afirmó.
A su vez, aseguró que Cerimedo rompió relaciones con el entorno de la Casa Rosada tras filtrar los audios en los que Diego Spagnuolo hablaba de sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad para proteger a su esposa, Natalia Basil, y que antes de su alejamiento había coordinado planes con la ministra Patricia Bullrich y ejecutado una campaña digital diseñada específicamente para “anular” a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La hipótesis del autoatentado
La respuesta de la defensa del asesor argentino fue inmediata. La abogada de Cerimedo, Margarita Arce, desmintió de forma tajante la relación sentimental, la paternidad del bebé en camino y la autoría del crimen.
La letrada denunció públicamente que el ataque fue un autoatentado planificado por la propia Beller, a quien señaló como una “operadora y articuladora del expresidente Evo Morales”.
Según la estrategia de la defensa, la denuncia es un "show político" ejecutado con el fin de desestabilizar al Gobierno de Rodrigo Paz y frenar una inminente orden de captura contra Morales, utilizando la figura del consultor argentino por su extrema cercanía al poder de turno.
Asimismo, advirtió que tiene pruebas para presentar ante la Justicia para comprobar que fue un autoatentado para poder sacarle rédito político a la situación porque, según indicó, "hay personas que son capaces de cualquier cosa".
